martes, 30 de diciembre de 2014

Los doce momentos del 2014

Llega el final de año y una vez más es momento de hacer balance. Por eso en el blog he querido rescatar los mejores momentos del 2014 que ya termina, escenas transcurridas a lo largo de doce meses en los que el Real Madrid ha tenido gran protagonismo pero que además encierran otras muchas historias que merecen ser recordadas.

Enero: Portugal, sonrisas y lágrimas: El primer mes del año estuvo casi monopolizado por la información que llegaba desde territorio luso. En apenas dos semanas, Portugal pasaba de lamentar el fallecimiento de su ídolo histórico, Eusebio, a celebrar la coronación como mejor jugador del mundo de su más digno heredero, Cristiano Ronaldo.

Febrero: Clemente devuelve el orgullo a Libia: A veces el fútbol puede llevar la alegría a los territorios más insospechados. Pese a tratarse la CHAN de un torneo menor, la victoria del combinado libio le dio a sus ciudadanos un motivo para sonreír el día en el que febrero echaba a andar. Gran parte del mérito lo tuvo desde la banda el español Javier Clemente.

Marzo: Rivaldo dice adiós: A mediados del tercer mes del curso uno de los mejores jugadores de los últimos años, el brasileño Rivaldo, ponía punto y final a su carrera como jugador. Aunque su figura se había apagado con los años y últimamente transitaba sin pena ni gloria por clubes de países sin tradición, eso no resta ni un ápice a su legado. Esencial en su selección y también en el Barcelona, dejó tras de sí goles antológicos además de  reconocimientos individuales y colectivos.

Abril: El Atlético se cura las pupas: Cuarenta años después, los colchoneros confirmaban una nueva presencia en la final de la máxima competición europea. Era el colofón a un trabajo minucioso que empezaba desde el banquillo con el "Cholo" Simeone y terminaba sobre el césped con los jugadores convertidos en soldados de férrea disciplina. Otro fútbol era posible.


Mayo: Al fin la "Décima": Muchos años y muchos millones después, el Real Madrid levantó finalmente su décima Copa de Europa. Lo hizo además a la heroica y contra su máximo rival en la capital. Fue asimismo el mes en el que el Sevilla conquistó su tercera Copa de la UEFA. Solo el Benfica rompió el monopolio español en las finales.


Junio: La frustración del campeón: Algún día debía terminar el sueño de España, si bien es cierto que todos esperábamos que el final se hiciera de rogar. El combinado de Vicente del Bosque, por entonces campeón del Mundial y dos veces seguidas de la Eurocopa, cayó a las primer as de cambio en la cita de Brasil. Fue un tropiezo sin excusas, una bofetada de realidad. Idéntico destino sufrieron Italia, Inglaterra y Portugal.

Julio: Estrella en el cielo, estrella en el pecho: En condiciones normales, la conquista de la Copa del Mundo por parte de Alemania debería ser la única noticia reseñable en este mes. Más si se tiene en cuenta que por el camino firmó un 1-7 contra Brasil que pasará a la historia como el único resultado capaz de hacer olvidar el mítico "Maracanazo". Sin embargo el día antes de ese duelo, el mundo del fútbol se vistió de luto tras conocer el fallecimiento de Alfredo Di Stéfano. Se iba uno de los grandes, para muchos el jugador más completo que jamás pisó el verde.

Agosto: San Lorenzo toca el cielo: Por primera vez en su historia, San Lorenzo de Almagro se proclamó campeón de la Copa Libertadores. Lo hizo imponiéndose al Nacional paraguayo en un año redondo a nivel de marketing y popularidad después de que el mismísimo Papa de Roma se declarara seguidor confeso del club.


Septiembre: Gibraltar se viste de largo: Después de muchos años batallando, el combinado gibraltareño debutó al fin en competición oficial. Lo hizo en la localidad portuguesa de Faro y con Polonia como rival. En ese enfrentamiento se vieron las carencias de un fútbol aún en pañales y la fiesta terminó en una contundente derrota por 0-7.



Octubre: Fin del castigo: Luis Suárez, el traspaso más importante del verano, tuvo que esperar hasta la llegada del otoño para poder debutar con el Barcelona. Nada tuvo que ver en ello una sanción sino el mordisco que le propinó al italiano Chiellini durante un choque mundialista. La reincidicendia le acarreó una sanción que para muchos resultó excesiva. 



Noviembre: El Borussia toca fondo: Las lesiones, la falta de costumbre... muchas son las causas que pueden servir para argumentar la mala campaña de Borussia Dortmund. Pese a ello, resulta complicado entender cómo un club que hace dos campañas peleaba por ser campeón de Europa se mueve entre los lodos de la Bundesliga. Tanto es así que, al finalizar noviembre, ocupaba la última posición.


Diciembre: El mundo a los pies del Real Madrid: La buena temporada del Real Madrid en el panorama internacional exigía una guinda. La puso en Marruecos, conquistando el Mundial de Clubes ante el San Lorenzo de Almagro y aumentando una racha de victorias que se acerca al récord histórico. Los europeos fueron superiores a sus rivales e igualaron de esta manera el triplete extramuros que había conseguido solo una temporada antes el Bayern de Múnich.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Thierry Henry, de la A a la Z

Esta semana se ha conocido la retirada de uno de los delanteros más importantes en lo que va del siglo XXI, el francés Thierry Henry. Su aportación al fútbol inglés en general y al Arsenal en particular le han permitido convertirse en leyenda. La suya ha sido una carrera gloriosa que repasamos en este abecedario

A- Arsenal: El equipo de su vida, donde es venerado. Ambos han crecido juntos y sería difícil entender a uno sin el otro. Los ingleses rescataron al punta galo cuando le asaltaban las dudas en la Juventus de Turín. Agradeció este el gesto convirtiéndose en uno de los mejores jugadores del mundo.

B- Barcelona: Cuando muchos pensaban que Henry terminaría sus días en Londres, optó por iniciar una nueva aventura ante la incertidumbre que rodeaba a la posible salida de Arsène Wenger. Eligió el Barcelona, un club por el que siempre había tenido predilección. La apuesta se reveló acertada ya que en la Ciudad Condal conquistó, entre otros títulos, la Champions League que antes le había sido esquiva.

C- Comentarista: Ese parece ser el trabajo que le espera ahora al atacante francés tras haber anunciado su retirada. De hecho en la prensa inglesa se afirma que su destino durante las próximas seis temporadas será la cadena "Sky Sports", lugar al que llegaría a cambio de un montante total de treinta millones de euros. De confirmarse la noticia se uniría en la pequeña pantalla a otros ex futbolistas como Gary Neville o Jamie Carragher.

D- Doce: Durante su etapa como jugador, dos números han marcado a fuego la espalda de Henry. Uno era el doce, que lucía habitualmente en la selección y llegó a vestir en el Arsenal y el Mónaco. Otro el catorce, que también llevó en el Arsenal y posteriormente en el Barcelona. A estos hay que añadir, entre otros, el seis con el que le equiparon en la Juventus.

E- Emirates Stadium: El francés vivió en primera persona un cambio clave en la historia del Arsenal como fue el traslado del mítico Highbury, que cerró marcando un "hat trick", al moderno Emirates Stadium. Incluso se animó a pasar un día entre los obreros que construían el nuevo templo "gunner". Hoy se recuerda a las afueras con una estatua en su honor.

F- Francia: Su país de nacimiento, el mismo que defendió en el plano internacional con gran éxito. Por encima de los trofeos cosechados (un Mundial, una Eurocopa y una Confederaciones) Henry es hasta la fecha el segundo hombre con más partidos en "Les Bleus", el máximo anotador por delante de Michel Platini y el único que ha disputado cuatro Copas del Mundo. Tal es su importancia que en el aire flota la idea de convocarle para un último encuentro amistoso que sirva como homenaje.


G- Guardiola: Otro de los técnicos importantes en su carrera. Más allá de la relación laboral que les unía, el de Santpedor supo entenderle cuando las cosas no iban bien y darle su apoyo. De hecho hace poco el actual entrenador del Bayern revelaba en una entrevista concedida a L'Equipe un encuentro entre ambos donde se habló poco de fútbol pero que resultó de gran ayuda para mejorar el rendimiento del futbolista. Con los años Henry le "devolvió" el favor ayudándole a integrarse en Nueva York,

H- Highclare Castle: Ese fue el lugar elegido para contraer matrimonio con la modelo Claire Merry, a la que había conocido durante una campaña publicitaria de la firma Renault.  Fruto de esa relación nació una hija, de nombre Téa. Sin embargo el amor, tal como vino, se fue. Henry se divorció al poco de llegar al Barcelona 

I- Irlanda: Lo desesperado de la situación no justifica una de las acciones ilegales más claras que se recuerdan en el fútbol reciente. Hablamos de la mano de Henry ante Irlanda, que sirvió a su selección para disputar el Mundial de Sudáfrica. Protestaron sin éxito los rivales y seguro que más de uno disfrutó viendo hundirse a su verdugo en la competición meses después.

J- Juventus: Fue el equipo italiano quien decidió reclutarle al ver cómo despuntaba en el Mónaco. Sin embargo, en su primera experiencia en el extranjero, no hubo gloria para él. La Serie A resultó una competición demasiado dura y apenas aguantó un año en el que rindió muy por debajo del nivel esperado.

K- Keagan: El ex internacional inglés, reconvertido en entrenador tras colgar las botas, pensó en su fichaje cuando se sentaba en el banquillo del Newcastle. De hecho lo hizo público con unas declaraciones en las que también dijo que no había visto nunca un jugador mejor que él en el fútbol inglés.


L- Leeds: Este conjunto fue el primero en dar la bienvenida al francés durante su segunda etapa. Sucedió con motivo un partido de tercera ronda de la FA Cup que decidió un tanto suyo. La aventura duró apenas unos meses en los que dejó, además, un par de tantos en la Premier League frente al Blackburn y el Sunderland.


M- Mónaco: Solo tenía trece años cuando Arnold Catalano puso sus ojos en él y se lo llevó al club del principado. Tras un paso por Clairefontaine, Henry acabaría debutando como profesional años más tarde con el primer equipo. De la mano de Arsène Wenger, serían los primeros pasos de una trayectoria escrita con letras de oro.

N- Nueva York: La ciudad de los rascacielos necesitaba un emblema de altura. Lo encontró en el galo, que afrontaba de esta manera un reto al otro lado del charco en una liga que crecía por momentos. No fue allí de paseo ya que, antes de colgar las botas, consiguió una Supporters Shield y dos campeonatos de la Conferencia Este.

O- Oro: De ese material estaban hechas las dos botas que ganó por su acierto de cara a puerta en el año 2004 y en el 2005, esta última compartida con el uruguayo Diego Forlán. Eso sí, nunca llegaron a tocar sus manos ese balón dorado con el que se premia al mejor futbolista del año, si bien se quedó dos veces cerca de conseguir el premio de la FIFA que reconocía al más destacado.


P- Palmarés: Inmejorable. En materia de selecciones, quedan para la historia un Mundial, una Eurocopa y una Confederaciones. Hablando de clubes, un sextete con el Barcelona (más otra liga), dos Premiers y dos FA Cups con el Arsenal y una Ligue 1 con el Mónaco. A todo ello hay que añadir Supercopas nacionales y lo logrado con el New York Red Bulls.


Q- Quinientos cincuenta y ocho: Ese fue el número de choques ligueros que jugó David O'Leary con el Arsenal, récord hasta la fecha. Bastantes menos disputó Henry que, sin embargo, es el máximo goleador desde la creación de la entidad. Además es el cuarto máximo anotador en la historia de la Premier y el único extranjero entre los diez primeros junto con Van Persie.

R- Racismo: Uno de los problemas que más castiga al mundo del fútbol le tocó de cerca al ariete, que ha tenido que soportar numerosos insultos de esta índole durante sus años como profesional. Por ello, junto con Nike, se puso manos a la obra para crear una campaña con la que ponerle freno. La FIFA acabó nombrándole Embajador del Juego Limpio por luchar contra esa lacra. 

S- Sangre: Si bien nació en Les Ulis, por sus venas corre sangre caribeña ya que su padre nació en Guadalupe y su madre en Martinica. Heny tiene además dos hermanos, Dimitri y Willy. Este último, siete años mayor, sería clave en su desarrollo futbolístico ya que le animaba a jugar de palomero para evitar que saliese lastimado en los partidos que jugaba con sus amigos.

T- Trezeguet: Muchos paralelismos hay en la carrera de estos dos delanteros que despuntaron a la vez en el Mónaco, se marcharon juntos a la Juventus y acabaron cosechando con la selección una Eurocopa y un Mundial. Dos talentos que compartían zona de actuación y la misma voracidad para perforar las redes contrarias.

U- United: El equipo de Manchester fue el único capaz de plantarle cara al Arsenal durante los años de mayor relevancia "gunner". Salieron victoriosos de la batalla los "Diablos rojos" pero al menos Henry se dio el lujo de marcarles uno de los goles más bonitos que jamás hizo en la isla, ese que marcó de volea a la media vuelta tras dos toques a la altura de la media luna. Caviar.

V- Vieira: Otro de esos compatriotas con los que coincidió en la última gran época del Arsenal. Sin embargo el mediocentro no era un cualquiera sino el hombre que sostenía junto al punta al equipo. Esa buena sintonía se trasladó también al combinado nacional, donde ambos fueron esenciales con sus respectivas virtudes.

W- Wenger: El entrenador le tuvo a sus órdenes durante diez temporadas diferentes repartidas a lo largo de tres etapas. Fue él quien decidió sacarle de la Juventus y sumarle a su proyecto en Londres después de haberle hecho debutar con anterioridad en el Mónaco. Henry se marchó cuando sospechaba que su compatriota encorbatado podría hacer lo mismo e incluso se dio el lujo de disfrutarle un poco más en los meses que pasó en el Arsenal tras la conclusión de la MLS.

X- XXI: Si bien es cierto que dio el salto del profesionalismo a mediados de los noventa no lo es menos que existe un cambio sustancial entre el jugador que buscaba progresar a finales del siglo XX y el que acabó convirtiéndose en uno de los referentes en lo que va del siglo XXI. Con el cambio de centuria llegó la madurez y con ella, todo lo que hemos disfrutado los amantes del deporte rey.

Y- Yakitori: Este tipo de brocheta de pollo típica en tierras japonesas es uno de los platos favoritos del astro galo, que asimismo no le hace ascos a la comida de otros lugares de Asia (Chin, Vietnam...). Henry es además un amante de la cocina jamaicana, la cual consumía con fruición durante sus años en Inglaterra.

Z- Zidane: Es probable que si el ex jugador del Real Madrid no hubiese nacido, Henry hubiese peleado de igual a igual con Platini por ser considerado el mejor pelotero de la historia de Francia. Eso nunca pasó y lo cierto es que "Zizou" acabó eclipsando a su contemporáneo si bien es cierto que gran parte de esa grandeza la consiguió por tener al lado a "Titi".

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (y X): Néstor Fabián Caballero?

Todo lo bueno tiene un fin y también este especial en la sección, dedicado a algunos de los fracasos de Arsène Wenger en lo que a fichajes se refiere. Durante diez entregas he aprovechado para repasar esos nombres que no tuvieron suerte con la camiseta del Arsenal a las órdenes del técnico francés. Jugadores olvidados como este argentino, apodado "Tyson" por su ceño siempre fruncido.

Nacido en la localidad de Misiones fue en el Guaraní Antonio Franco, club llamado así en honor a su primer presidente, donde el jugador se formó antes de dar un salto importante a las inferiores de Estudiantes de La Plata. Probablemente ese movimiento fuera precipitado ya que no tardaría demasiado en descubrir que allí se le cerraban las puertas.

Fue así como, en busca de una oportunidad, acabó en Paraguay. Le fichó primero el Tembetary y posteriormente el Cerro Porteño, uno de los grandes del país. Con estos últimos, en estado de gracia, alcanzaría las semifinales de la Copa Libertadores. Un argumento suficiente para que el Arsenal se fijara en él y pidiera su cesión.

Pronto encontró acomodo en el equipo reserva. No era lo más glamouroso pero le permitía estar disponible para un técnico "gunner" que contó con él en tres ocasiones. Sin embargo la más recordada será la primera, un partido de la Copa de la Liga en la que los suyos acabaron perdiendo por 5-0 contra el Chelsea.

Poco más pudo aportar antes de coger vuelo de vuelta, esta vez con parada en el Sol de América. Resultó un viaje provechoso hasta el punto que sus goles le trasladaron de nuevo a tierras británicas. esta vez al Dundee FC. Aguantó cinco temporadas en un lugar donde hubo que vender el estadio para pagar deudas. Como era de esperar, acabó llegando un descenso y su contrato fue rescindido.

Libre decidió iniciar su enésima aventura en Paraguay, esta vez atendiendo a la llamada del Olimpia de Asunción y posteriormente la del Tacuary. Sin apenas protagonismo en estos últimos, consideró que cerca de las tres décadas ya no iba a conseguir lo que no había logrado antes y puso tierra de por medio para llenar la cartera en el Daejeon Citizen.

Sin embargo aún le quedaban ganas de dar guerra, de seguir dándose paseos por el Viejo Continente. Solo eso explica sus fichajes por el Alki Larnaca y el Panachaiki, dejando entre medias un pequeño espacio para el respiro en las filas del Provincial Osorno chileno. Caballero acabaría esparciendo gran parte de la magia que le quedaba por dos clubes paraguayos más -el Nacional y el Tacuary- y por el Municipal guatemalteco. Eso sí, se dejó un poco para etapas postreras en el Sportivo Ameliano (donde ejerció de jugador-entrenador) y en el Deportivo Recoleta.

viernes, 12 de diciembre de 2014

La difícil conquista del Oeste

No corren buenos tiempos para la relación entre Europa y Rusia. Ni en el plano político ni en el futbolístico, con los equipos del país fuera de la Liga de Campeones antes de lo esperado. Un fracaso recurrente que no por ello deja de sorprender a todos aquellos que, antes de que arranque el torneo, esperan que de una vez por todas los rublos hagan su efecto en el panorama internacional.

La honrosa actuación del CSKA de Moscú en el llamado grupo de la muerte no es motivo suficientemente de alivio ni de orgullo. Más si se tiene en cuenta que el Zenit no ha podido pasar del tercer puesto pese a compartir cuadro con rivales de un nivel parejo al suyo y acabará en el paraíso dorado de la Liga Europa, refugio en el que encontró el primer título continental de su historia.

Ese torneo, por donde camina con paso firme el Dinamo de Moscú a lo largo de la presente edición, se ha convertido de un tiempo a esta parte en el hábitat natural para unos clubes rusos, que parecen pecar de falta ambición y consolarse con ser cabeza de ratón en el segundo peldaño del balompié continental.

De hecho solo el CSKA de Moscú ha sido capaz de colarse entre los ocho mejores de la Champions durante este siglo XXI y hay que remontarse hasta mediados de los noventa para encontrar el precedente más inmediato en la figura del Spartak de Moscú. Poco éxito en mucho tiempo, menos incluso que el acumulado por el global de los equipos ucranianos sin ir más lejos.

Si bien es cierto que el fútbol patrio ha sido víctima durante muchos años de una competición nacional muy abierta pero poco potente en la que el calendario les impedía llegar en plenitud a los momentos decisorios de la máxima competición continental, no lo es menos que el impulso económico reciente no ha solucionado los problemas.

A la potencia del este han llegado en los últimos años futbolistas y entrenadores con cartel. Hombres de porvenir seducidos por la chequera y la esperanza de un futuro más glorioso. Sin embargo esa semilla en forma de aspiraciones vitales no termina de germinar bajo el frío, oculta tímidamente bajo la escarcha.

De momento la única solución al asunto pasa por tener paciencia y desear que esta resista más que las ganas del triunfo inmediato que tienen por lo general quienes pagan los sueldos millonarios con sus ahorros. Con el Mundial a la vuelta de la esquina y el deporte rey cada vez más globalizado no es opción sino casi necesidad que Rusia se ponga las pilas y dé el salto que los espectadores reclaman.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (IX): David Grondin?

No lo tenía fácil el Arsenal para pasar como primero de grupo a la segunda fase de la Liga de Campeones ya que las circunstancias le exigían una goleada favorable o un tropiezo del Dortmund pero lo cierto es que dio la cara y dejó un gran partido ante el Galatasaray. Sí es verdad, no se puede negar, que los turcos no se jugaban nada y terminaron últimos de grupo con diecinueve goles en contra.

Se cumplió pues la lógica de esos partidos intrascendentes que se juegan en la máxima competición europea cuando ya está todo decidido. De eso sabe bien el francés David Grondin, pues protagonizó uno de ellos contra el Panathinaikos en la temporada 98-99. Fue especial ya que solo jugaría noventa minutos más vestido de 'gunner', en Premier League ni más ni menos que contra el Liverpool.

Esa fue su aportación en un lustro defendiendo los intereses del club, periodo donde tuvo que afrontar tres cesiones. Con ascendencia en la Isla de Reunión pero nacido en Juvisy-sur-Orge, a dieciocho kilómetros al sudeste de París, fue el Saint-Étienne quien le reclutó para sus inferiores cuando rondaba los quince años. Marcharse fue una decisión acertada ya que encontró allí el escaparate ideal para llamar la atención de Arsène Wenger.

Puso así rumbo a Londres. Es de suponer que su intención era sacar un billete solo de ida pero no le quedó más remedio que volver cuando decidieron prestarle unos meses. Aquella segunda etapa no funcionó. Sí le fueron mejor las cosas en el Cannes, donde se afianzó en el lateral izquierdo y recuperó las buenas sensaciones.

Engordó para morir ya que, sin la confianza de Wenger, aún habría tiempo para una mudanza al Beveren antes de abandonar definitivamente la disciplina inglesa para irse libre al Dunfermline escocés. Aguantó una campaña y acabó de nuevo en Francia, esta vez reclutado por el Stade Brestois 29.

En el fondo aquella no fue sino otra de sus estancias temporales en la tierra que le vio nacer. Acostumbrado a los idilios cortos, aceptó romper la monotonía para establecer una relación más o menos estable con el Excelsior Mouscron belga. Tres campañas en las que gozó de presencia en sus años de mayor progresión.

Sin embargo todo tiene un fin y, sin trabajo, firmó por el impronunciable Zalaegerszeg húngaro. Una excursión, como quien dice, antes trasladarse a Bélgica por tercera ocasión para moverse entre el KV Mechelen, el Mons y el Bruselas. Fueron los pasos previos al final de una carrera que le alcanzaría en el Stade Bordelais, integrante de las catacumbas del balompié galo. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Un derbi entre amigos

Siempre existe una tensión especial en los derbis de las ciudades porteñas. Receptoras de clase obrera, la pasión que acompaña a todos aquellos pobladores que encuentran en el fútbol la principal distracción en sus duros quehaceres diarios les dota de un clima especial que no se vive por ejemplo en lugares cosmopolitas. Basta ir a Italia para comprobar que no guardan parecido el duelo entre los dos conjuntos de Milán y el que mide a la Sampdoria con el Génova. Es solo un ejemplo, pero bastante ilustrativo.

Sin embargo, como en todo, hay excepciones. En un país donde la duplicidad de clubes de alto nivel por urbe no es abundante, las máximas rivalidades se afrontan en ocasiones de manera diferente. Rotterdam, única holandesa con tres entidades de cierto renombre entre sus muros, celebra este fin de semana un duelo fratricida de guante blanco.

Con los aficionados del Sparta como espectadores imparciales, o al menos no protagonistas en el evento, el choque entre el Excelsior y el Feyenoord es más una pachanga de colegas a gran escala que una de esas tardes de furia y espumarajos por la boca que centran las miradas de medio mundo y se difunden a gran escala como un espectáculo de masas.

Primero porque la situación presente y pasada les sitúa en puntos antagónicos. Mientras uno tiene sus vitrinas llenas de trofeos y pelea a día de hoy por entrar en Champions, el otro aspira a consolidarse en la máxima categoría después de su reciente ascenso. Realidades completamente opuestas que hacen de la pequeña distancia física entre sus barrios un abismo.

Tampoco a nivel social lo que se juega este sábado a las 18.30 de la tarde es muy relevante. Mientras en los duelos contra el Sparta sí que existe una lucha de clases a pequeña escala al considerarse a esta entidad como la mejor representante de los escalones más altos, sus otros dos rivales comparten orígenes más humildes.

Unas raíces comunes cuyo sustrato va más allá. Conscientes de que la mejor forma de combatir al enemigo es unirse a él, el Excelsior hace tiempo que asumió un papel de 'satélite' en lo que respecta al gigante de la ciudad. Acuerdos unas veces no escritos y otras sí que se han materializado a lo largo de los años en cesiones y sobre todo en un equipo con el que hacer causa común en materia de inferiores.

La asociación, es cierto, no ha sido del agrado de todos. Mientras el Feyenoord permanece ajeno a la rivalidad subido a su grandeza, algunos seguidores de su compañero de viaje se sienten humillados por las circunstancias e intentan apelar al orgullo. Voces discordantes que no pasan a mayores más allá de dos veces por temporada, si es que coinciden. Esta campaña así sucede y por ello el tercer clasificado deberá intentar sacar los tres puntos en un territorio "amigo" donde no gana desde el 2008.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Atrapados por su pasado

Si no fuera porque el Bayern de Múnich es líder destacado, muchas personas iletradas en el mundo del fútbol darían por válida y lógica la clasificación de la Bundesliga si se la presentaran dada la vuelta. Por descontado, rara vez los bávaros serán farolillo rojo, pero en otras circunstancias sí resultaría normal que el Stuttgart, el Werder Bremen, el Borussia Dortmund y el Hamburgo ocuparan los puestos de Liga de Campeones.

Pese a ello no siempre las situaciones ocurren conforme a una lógica y cuatro de los equipos punteros del país pelean a día de hoy por evitar el descenso a Segunda. Quienes hace no demasiado luchaban por la ensaladera, los mismos que han conquistado quince de las cuarenta y una ediciones de la Bundesliga, se mueven ahora en un fango que hace no demasiado les resultaba ajeno.

Falta mucha competición pero lo cierto es que, dadas las circunstancias, queda la sensación de que este año caerá por fin al abismo algún histórico después de que ya vayan siendo varias las temporadas en las que clubes de relumbrón han jugado con fuego hasta el periodo estival, salvando el cuello en el último aliento.

El caso más claro es el del Hamburgo, que acarició el pasado verano su primer cambio de categoría después de jugarse el destino en una promoción con el Greuter-Fürth. Solo la magia del turco Hakan Calhanoglu (un futbolista por el que Bayer Leverkusen ha desembolsado el último mercado catorce millones de euros) y el acierto de Lasogga (autor de dos de los seis goles que lleva el equipo en total este curso), evitaron las lágrimas.

Dudas dejó también el Werder Bremen, que aún intenta desvestirse del 'Schaafismo'. Campeón hace más de una década, su empeoramiento ha sido progresivo con la caída de los años hasta el punto de acabar con el mito que dirigía su banquillo desde comienzos de siglo. Los parches no han servido para mejorar las cosas. Acostumbrados al caos sobre el terreno de juego, al todo o nada, solo la llegada del ucraniano Victor Skrypnyk al banquillo procedente del filial parece haberles despertado del letargo, aunque aún es pronto para sacar conclusiones.

La locura durante los noventa minutos, ese fútbol de cuchillo entre los dientes, parece haber invadido también al Stuttgart. Los de Baden-Württenberg tienen las mismas cifras que el Werder pero aún menos puntos. Capaces de marcar diez de sus catorce goles en tres partidos y encajar el mismo número en el mismo tiempo; sus problemas para dejar la portería a cero explican en parte su ausencia de regularidad.

Y luego está el caso del Dortmund, cuyo arranque de temporada solo puede explicarse desde las lesiones y la marcha de Lewandowski. Con sus estrellas incapaces de conseguir la regularidad debido a los problemas físicos e Immobile demostrándose poco apto para suplir al polaco, se encuentran en esa peligrosa situación del club que piensa que saldrá del pozo solo por su calidad individual mientras pasan las jornadas sin que vea la luz.

Todos ellos, por supuesto, tienen recursos no solo para salvarse sino para remontar posiciones e incluso llegar a Europa. Sin embargo la igualdad cada vez más evidente en un campeonato cuyo nivel mejora por momentos les ha pillado a contrapié y confiados. Alguien debe explicarles, antes de que lo hagan los resultados, que del pretérito ya no se vive. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (VIII): Rhys Weston?


Durante los últimos días, a decir verdad durante los últimos meses, el Arsenal ha sido noticia en el panorama internacional por la plaga de lesiones que ha sufrido. Generalmente este tipo de situaciones suelen traer consigo oportunidades para los canteranos. Darles la alternativa a los jóvenes es una eventualidad que, en el caso de Wenger, nunca ha supuesto un problema.
 
En ocasiones esa valentía se ha revelado como una buena decisión. En otras, por ejemplo en el caso de Rhys Weston, no tanto. Si bien es cierto que no se trata de un fichaje propiamente dicho sino de un caso de promoción interna, lo cierto es que no puedo resistirme a hablar de este futbolista galés; que apenas dispuso de algunos minutos en la primera plantilla 'gunner'.

Debutante el mismo día que Ashley Cole, las trayectorias de uno y otro acabaron siendo antagónicas. Mientras el internacional inglés se convirtió con el tiempo en uno de los mejores laterales del mundo, Weston no tardó demasiado en salir rumbo al Cardiff. Un viaje más prolífico de lo esperado, pues allí dejó seis temporadas de su carrera.

Fue una etapa con altibajos en la que sufrió, entre otros reveses, una lesión de rodilla y una bajada de salario. Al final todo acabó con una cesión al Viking de Stavanger noruego. Las hemerotecas hablan de que su aportación al club nórdico se limitó a quince minutos, lo que tardó en abandonar el campo con su hombro dislocado durante un partido ante el Brann que acabarían ganando por 5-0.

Despedido el entrenador que le había llevado e incapaz de entenderse con el nuevo por cuestiones idiomáticas, regresó al Cardiff. Sin embargo se encontró la puerta cerrada, motivo por el cual se puso a entrenar con el Yeovil Town antes de firmar por el Port Vale, donde apenas estuvo unos meses a comienzos del 2007.

Libre le sacó del mercado el Walsall, que acabó ganándole la partida al Hereford. Allí siguió con su evolución a lo largo de tres cursos. Llegó entonces el momento de probar una nueva liga y se marchó al Dundee United escocés. Siguiendo con su gafe, el club acabó descendiendo. Pese a ello aguantó una temporada más en la que le fue adjudicado el brazalete de capitán.

Tras aquello hicieron acto de presencia las aventuras mas exóticas de su carrera. Buscando nuevos retos, Weston se mudó al KR Reykjavik. Duró siete meses antes de abandonar la disciplina por problemas económicos y enrolarse en el Sabah FA malasio. Allí se encontró con una competición donde los campos eran poco profesionales y las inundaciones condicionaban las fechas de los partidos.

Decepcionado, decidió irse por el camino conservador y regresar a Inglaterra para apurar sus últimos años de fútbol. Eligió en su retorno al Wimbledon, equipo cuyo estadio se encontraba a menos de una milla del hospital donde nació. Sin embargo ese contacto con sus orígenes más primigenios no funcionó y fue cedido al Sutton. Colgadas las botas, ahora trabaja como consultor de ventas para una compañía llamada "Your golf travel".

martes, 25 de noviembre de 2014

Eterno 'Toto'


Cada uno tiene sus filias y sus fobias futbolísticas, sentimientos de idolatría y desprecio que derivan de la pasión que despierta este deporte en los aficionados. Todo aquél que me ha leído alguna vez sabe, porque así lo he manifestado en varias ocasiones, que un servidor siente especial predilección por Antonio Di Natale.

Perteneciente al selecto club de los italianos sureños que son admirados en el norte, el punta del Udinese ha sabido redactar su propia leyenda. Ayer, de hecho, añadió un párrafo más anotando su gol número doscientos en cuatrocientos duelos disputados en la Serie A. Fue una diana con copyright, esculpida desde la nada en apenas dos toques.

Sus cifras, que hubieran firmado sin preguntar cualquier estrella de los llamados equipos grandes, cobran especial relevancia si se tiene en cuenta que 'Toto' nunca estuvo rodeado de los mejores. Es más, él ha sido el responsable de llevar hasta límites inimaginables a todos aquellos con los que ha compartido vestuario en Friuli. Una especie de D'artagnan que da sentido al lema de los mosqueteros, "todos para uno y uno para todos".

Sin virtudes apreciables más allá de la habilidad para hacer siempre lo que debe cuando le toca, este hijo de pintor lo es también de las experiencias acumuladas. Solo así se explica que su producción anotadora comenzara a ser fértil en la senectud balompédica, circunstancia esta que le ha convertido en el delantero con más acierto durante su tercera década de vida.

Di Natale ha sabido madurar, encontrar el placer donde otros comienzan a vislumbrar la frustración. Por eso fueron suficientes las plegarias sinceras de directiva y aficionados para que desterrara de su cabeza la idea del retiro. Sabían que aún quedaba mucho talento en esas piernas y el tiempo les ha dado la razón. Único punta en territorio transalpino, junto con Batistuta, capaz de lograr más de veinte dianas durante cuatro cursos consecutivos; ha vuelto de las tinieblas para situarse por enésima vez entre los capocannonieri del torneo.

A sus treinta y siete otoños, su motivación ahora es seguir cortando cabezas entre los máximos ejecutores de la historia del Calcio. A tiro está la coleta de Baggio y, con un par de años más de producción constante, ventilar el olor a naftalina de Altafini y Meazza. De lograrlo, acabaría su trayectoria en el podio de honor solo por detrás de Totti y Piola.

Pese a ello es probable que su figura se pierda en la penumbra del fútbol metrosexual y los contratos millonarios. Él, que rechazó vestir la camiseta de la Juventus porque sus hijos estaban muy integrados en la anodina Udine y se puso al frente para que nada le faltara a la hermana discapacitada del trágicamente desaparecido Piermario Morosini, es alguien que vino al mundo en la época equivocada. Un período donde la épica y las historias humanas han quedado eclipsadas por los tonos fosforitos de las últimas botas en el mercado, donde el amor a unos colores es entelequia.

Quienes lo admiramos hemos sufrido ese olvido cuando, en cualquier viaje a Italia, hemos buscado en los puestos callejeros una elástica con su nombre y número. Tévez, Pirlo, El Shaarawy, Totti, Palacio, Hamsik... pero nunca Di Natale. Ignorado por los fabricantes, solo la difusión oral de quienes hemos sido sus contemporáneos le impedirá caer en el olvido. Prometo que mis nietos sabrán quién era 'Toto'.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Madonnina sin cafeína


Pese a que el duelo entre los dos rivales representativos de Milán sigue conociéndose como el "Derby della Madonnina" lo cierto es que cada vez es mayor el contraste entre la altura donde se sitúa la estatua que vislumbra la ciudad desde la cima del Duomo y el bajo rendimiento de los dos equipos que se juegan su destino sobre el césped.

La urbe que junto con Madrid suma más Copas de Europa atraviesa uno de sus momentos oscuros en materia futbolística pese a que hace no demasiado disfrutaba de una década prodigiosa. Es el ciclo natural de un lugar con despuntes de grandeza continental como los sesenta, los comienzos de los noventa o la los primeros años del siglo XXI y épocas de ostracismo. Eso sí, siempre con algún campeonato nacional por década. 

Sin embargo esa trascendencia no dota de más atractivo al choque de este fin de semana, que solo puede venderse a través de la rivalidad y, si acaso, del debut de Mancini en su segunda etapa como interista tras la salida de Mazzarri. Pocos argumentos más y todos ellos, desde luego, alejados del mero espectáculo sobre el verde.

Con dos plantillas casi irreconocibles, unos resultados pobres y el consuelo menor de meterse en Europa ante la imposibilidad de ganar el Scudetto; cualquiera verá como premio suficiente a la temporada quedar por encima del vecino. Una triste realidad cuando hay mucha historia y bastantes estrellas en libros polvorientos.

Como tantas veces ha sucedido, es previsible que haya algo de pasajero en ese alejamiento de la gloria que ahora mismo acometen rossoneri y nerazzurri. Eso es al menos lo que espera un campeonato que languidece mientras se encumbra sin oposición la Juventus, siempre pescadora en estas aguas revueltas.

La duda es saber cuándo sucederá toda vez que el potencial económico de ambos parece haberse estancando con los vaivenes de sus respectivas direcciones. Ya no hay fichajes de relumbrón y los mercenarios de medio pelo abundan hasta el punto de que los jugadores que han vestido la camiseta de ambos clubes en lo que va de siglo superan en su total a los que lo hicieron en los casi cien años anteriores.

Ganar supone respirar, aliviar los rasguños y salir a la calle con la cabeza alta. Aún así, mal haría el triunfador en confiarse, mirando al futuro con optimismo. Suceda lo que suceda, a ambos les queda mucho trabajo por hacer para reconstruir los girones. Milán merece algo más que un tuerto gobernando entre ciegos.

jueves, 20 de noviembre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (VII): Alberto Méndez?

Vigo recibió ayer a los dos últimos campeones del mundo, España y Alemania. Lo hizo en un amistoso deslucido por las ausencias, que se decidió en los últimos minutos y que a finales del siglo XX hubiera esperado jugar Alberto Méndez ante la posibilidad de vestir ambas camisetas por su doble nacionalidad.

En aquella época se abría ante él una carrera prometedora tras firmar por el Arsenal procedente del SC Feucht, donde había sido descubierto por Wenger. Méndez le entró por los ojos al francés  pero ahí acabó su idilio. Se presentó, se puso la camiseta, jugó menos de diez partidos y comenzaron las cesiones.

Sin opciones con los 'Gunners', su primer viaje fue rumbo a Atenas para vestir los colores del AEK. Una experiencia rupturista antes de desandar el trayecto vital, primero volviendo a sus propios orígenes en el Unterhaching alemán y posteriormente a los de sus ancestros como prestado en el Racing de Ferrol.

A él, que veraneaba en Xinzo de Limia, aquellos aires le vinieron bien. Lo suficiente como para seguir en la entidad una vez concluida su estancia temporal. La vinculación duró una campaña más, momento en el que decidió incorporarle el Terrasa de forma gratuita tras el descenso de los gallegos. Fue su último paso antes de retornar a su Alemania natal.

De nuevo en casa, superados ya los treinta años y sin presión alguna, comenzó a saltar al césped por mero disfrute. En esa línea firmó por el Feucht, el equipo donde fue descubierto. Una breve estancia a las que le siguieron otras no mucho más prolongadas en el SpVgg Bayreuth, en el SV Darmstadt 98 (ahora en la zona alta de la división de plata germana), en el Sanhausen y en el SpVgg Weiden. 

Las lesiones le dijeron entonces que era el momento de dejarlo y fue obediente. Al menos de manera momentánea ya que meses después regresó como jugador-entrenador al Amberg. El experimento resultó fallido y acabó siendo destituido. Optó entonces por reconducirse hacia una nueva faceta, la de comentarista en TV Leinburg.

martes, 18 de noviembre de 2014

Héroes por un día


Pese a que hay más sombras que luces en los organismos que rigen el fútbol internacional, lo cierto es que algunas iniciativas merecen ser alabadas. Una de ellas es la democratización del deporte, la posibilidad de que países perdidos en el mapamundi puedan probar algún día las mieles de una gran competición.

Si bien es cierto que detrás de todo ello las malas lenguas ven favores e intereses, no lo es menos que el panorama está cada día más abierto. La situación resulta insostenible e incomprensible para las grandes potencias balompédicas, que reclaman la construcción de escalones, pero al mismo tiempo ha devuelto la ilusión a ciudadanos que nunca la tuvieron.

En el presente panorama, los cuentos de hadas se escriben de manera recurrente en los rincones más insospechados. Solo así se explica que las portadas de este fin de semana no sean para Brasil o Italia y sí para tres territorios insignificantes como son la Guyana Francesa, las Islas Feroe y San Marino; triunfadores inesperados todos ellos en medio de la vorágine internacional.

Nada tienen en común, solo la gloria pasajera y el sabor de sus históricas victorias. Reyes por un día, es probable que sus gestas no tengan continuidad alguna y se queden como algo anecdótico, orgullo pasajero para generaciones de paisanos que siempre han vivido eclipsados por las potencias que les abrigan. 

Así sucede con la Guyana Francesa, vecina de la expoliada Surinam. Muy alejada de la nación a la que rinde cuentas y menos prolífica en la producción de estrellas que el país fronterizo, si bien fueron otros quienes las disfrutaron, su combinado se nutre de jugadores de los bajos fondos del balompié galo. Pese a ello le han bastado para conseguir el quinto puesto en la Copa del Caribe, por delante de la Martinica de Faubert, y jugarse un puesto en la Copa de Oro ante Honduras. 

En el caso del seleccionado del norte de Europa, nunca un triunfo tuvo consecuencias tan legendarias. Tanto fue así que los periódicos de Dinamarca, su estado soberano, se rindieron ante el shock que supuso el 0-1 en tierras griegas. El tanto de Edmundsson, además de propiciar la obvia salida de Ranieri, puso fin a una racha de trece años sin ganar fuera y estableció un récord en lo que se refiere a la victoria del rival inferior entre dos equipo con mayor distancia en el ranking.

No es menos destacable lo de San Marino, un pequeño punto en el plano de Italia donde una plantilla compuesta casi en su totalidad por efectivos de la liga local arañó un empate como anfitrión contra Estonia. Sin ser los bálticos una superpotencia el 0-0 valió para acabar con una racha de sesenta y un derrotas seguidas o, lo que es lo mismo, una década de fracasos.

Todos ellos son resultados que no llevarán a nada, historietas de tinte bufo para los seguidores de las grandes ligas cuya principal preocupación es cómo emplear el tiempo ese fin de semana en el que no juegan sus clubes. Probablemente nunca lleguen a comprender la magia que hay en las pequeñas cosas.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Ordem e progressão

Cuando parezca que ya está olvidado, siempre habrá alguien dispuesto a recordar el 1-7 de Alemania en Belo Horizonte. Sin embargo, y pese a que esa derrota ocupará un lugar privilegiado en el podio del sonrojo, lo cierto es que la transición hacia una nueva realidad está siendo de momento más llevadera de lo esperado.

Del fracaso en el Mundial poco queda y sobre las cenizas de aquél proyecto diseñado para salir campeón en tierra propia, se levanta ahora una estructura sólida liderada por un hombre que hace no demasiado se marchó por la puerta de atrás. Carlos Dunga ha vuelto al banquillo con una pizarra donde la defensa es el pedestal sobre el que sustenta la figura imperial de Neymar.

El delantero del Barcelona, como las frambuesas, ha madurado en verano para llegar en su punto óptimo al otoño. Abandonado el invernadero en el que había crecido artificialmente desde los inicios de su carrera con el objetivo de ofrecer su mejor sabor el día del festín, se desarrolla ahora salvaje para regocijo de los azulgrana y de todos sus paisanos.

Su rictus de seriedad ha tornado en una sonrisa sincera cuyos efectos bajan hasta los pies. Neymar se ha desnudado de la presión con la que convivió el año clave de su carrera, la misma que le obligaba a ser una pieza más de esa máquina engrasada que era el Barcelona y además el referente de un combinado histórico.

Todo lo construyó Scolari en torno a él y todo se derrumbó cuando faltó. Saber qué hubiera pasado en caso de no recibir el rodillazo en la espalda de Zúñiga es jugar a fútbol ficción pero queda la sensación de que la versión de Brasil con él sobre el césped se alejaría de la vulgaridad exhibida. En cualquier caso aquel golpe del destino le permitió salir indemne de la tormenta.y librarse del pecado.

Ese pequeño éxito personal dentro del batacazo colectivo, unido a un proceso de aclimatación europea ya superado, le ha valido para afrontar las situaciones de manera diferente. El liderazgo que otros querían adjudicarle antes de tiempo ha llegado solo con el ocaso de la adversidad y despejados los nubarrones ahora se ve la luz.

Ayuda a ello, desde luego, la resignación de su nuevo seleccionador. Hombre de principios férreos y declaraciones altisonantes, Dunga ha aprendido a tragar. La misma leyenda que declaraba que su pupilo no sería un crack hasta que no ganar el Mundial y que aseguraba que el equipo no jugaría en función de él ha asumido con naturalidad que las cosas no son siempre como uno desearía.

Dicha humildad, casi impensable en una personalidad como la suya, está premiándole. Con libertad para coser y descoser sobre el verde, Neymar ha florecido de amarillo tras la Copa del Mundo. De momento ha sido en amistosos pero su aportación está siendo destacable. Siete tantos y dos asistencias en cinco partidos, cuatro de ellos contra combinados mundialistas.

La nueva etapa del que fuera capitán de la 'canarinha' está fundamentada en un neymarcentrismo salpicado con gotas de su doctrina, esa atemporal que indica que si un equipo no encaja goles lo peor que le puede pasar es que empate. Dos polos opuestos que se están acercando antes de lo previsto. Ordem e progressão

miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (VI): Jehad Muntasser?

El Arsenal culminó este domingo su semana negra de resultados volviéndose a dejar remontar, en esta ocasión en el Liberty Stadium contra el Swansea. El resultado entraba dentro de lo previsible toda vez que el conjunto galés ya está asentado en la Premier y tiene músculo económico suficiente para fichar buenos futbolistas que le hagan competitivo. Pese a ello hubo un tiempo, no muy lejano, en el que peleaba por salir de las catacumbas. Sin ir más lejos en el verano del 97, donde ocupaban un lugar en la Third Division. Aquel mercado estival llegó al Arsenal el libio Jehad Muntasser.

Nacido en Tripoli, nieto del que fuera Primer Ministro de su país en los cincuenta, Mahmud Al-Muntassir, el jugador hizo carrera en Italia. De hecho fue en la cantera del Atalanta donde comenzó su formación antes de dar el salto al profesionalismo de la mano del Pro Sesto, club que con el tiempo acabaría desapareciendo para ser refundado en el año 2010. La sociedad militaba por entonces en la serie C2 pero la red de ojeadores propició su traslado a Londres.

Por descontado, el viaje hasta allí desde tierras transalpinas duró más que el tiempo que vistió la elástica del conjunto 'gunner'. Tampoco era muy difícil teniendo en cuenta que el extremo saltó al césped poco más de sesenta segundos, en el aliento final de una prórroga contra el Birmingham en Copa de la Liga sustituyendo a Luis Boa Morte, cuya figura ya hemos repasado en esta sección.

Con ese provenir sucedió lo esperado, que en el mes de enero le dieron boleto. Libre se marchó al Bristol City, entidad donde no llegaría a debutar como miembro de la primera plantilla. Sin oportunidades su paso por Inglaterra terminó en el verano de 1999, cuando fue cortado de nuevo debido a su escasa aportación

Puso rumbo entonces al Empoli, donde una vez más le cerraron las puertas y le impidieron desarrollar su profesión. Asumió entonces que igual estaba apuntando demasiado alto en sus intenciones y fichó por el Viterbese, de C1. Comenzó en ese momento un peregrinaje por la categoría que le llevaría también al Catania y al L'Aquila.

Desterrado en categorías poco vistosas, la voluntad de triunfar hizo que sacara la cabeza del pozo hacia la Serie B ayudado por la Triestina. De la nada pasó al todo y se ganó incluso el apelativo, quizás algo grandilocuente, del "Totti libio". Con esas credenciales le fichó el Perugia, donde hizo compañía a Al-Saadi Gaddafi, hijo del que por entonces era el dictador de su tierra.

Este último se quedó por el camino en su sueño de triunfar. No sucedería lo mismo con Muntasser, al que fichó el Treviso tras su ascenso a la Serie A. El conjunto, perteneciente a una ciudad donde la gloria estaba reservada al baloncesto, apenas duró una campaña entre los grandes. No le dejó en la estacada el atacante africano, que aún les acompañaría un curso más tras el descenso.

Finalizada aquella aventura, optó por cambiar de continente y defender los colores del Al-Wakrah catarí. Fue el paso previo a colgar las botas en el Al-Ittihad de su Tripoli natal. Se convirtió entonces en asesor del Al-Ahli emiratí aunque ello no le impidió implicarse en el conflicto bélico que afectó a su país.

Ayudado por su cartel y tirando de contactos, organizó un partido benéfico en Dubai bajo el nombre de "Amigos de los niños libios". Con el objetivo de recaudar fondos para los más jóvenes Muntasser reunió entre otros a nombres como Zanetti, Materazzi, Cannavaro, Nedved o Nakata. El evento fue retransmitido a todo el mundo árabe y contó con la presencia del líder nacional interino Mustafa Abdul Jalil. 

Por cuestiones personales es posible que, durante los próximos meses, el blog no pueda actualizarse con la periodicidad habitual que ha mantenido desde sus inicios. En cualquier caso continuarán publicándose posts de forma más irregular. Pido disculpas por ello y os animo a que sigáis visitándolo de todos modos.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Marcello Lippi, de la A a la Z

Con un nuevo título liguero en China para sus vitrinas, el tercero consecutivo, el técnico italiano Marcello Lippi ha anunciado esta semana que deja los banquillos a los sesenta y seis años. Se va así el hombre que devolvió la gloria a dos símbolos de su país, la Juventus y la selección. Un mito con aspecto de profesor universitario que ha hecho escuela en el fútbol.

A- Ancelotti: Junto a Miguel Muñoz y Álex Ferguson, tanto Lippi como el actual entrenador del Real Madrid son los únicos que han disputado cuatro finales de la Copa de Europa. Italianos los dos últimos, probablemente sean junto con Arrigo Sacchi los mejores técnicos que ha dado el país en su historia.

B- Berlín: En la capital alemana Lippi disputó el partido más trascendental de su trayectoria como entrenador. Si bien las finales importantes le habían sido por lo general esquivas, en esta ocasión pudo sortear a su destino y proclamarse campeón del mundo. Junto a Vicente del Bosque es el único que puede presumir de tener en su palmarés el trofeo y al menos una Copa de Europa.

C- Cannavaro: La primera vez en que ambos coincidieron fue durante la temporada 93-94. Cannavaro era un joven central que acababa de llegar al Napoli y Lippi un hombre con ganas de progresar que solo duró una campaña en el banquillo antes de iniciar una nueva aventura en la Juventus. Posteriormente sus carreras jugaron al gato y al ratón hasta que ambos volvieron a verse las caras en la selección. El zaguero, que fue el encargado de alzar al cielo la Copa del Mundo, ocupará ahora el puesto dejado por su maestro al frente del Guangzhou Evergrande.

D- Del Piero: Difícil entender la figura de uno sin la del otro. Si bien fue Trapattoni quien le hizo debutar, Lippi le dio los galones que luciría el resto de sus días en la 'Vecchia Signora'. Juntos compartieron numerosas tardes de gloria, en Italia y en el extranjero. Tanto que todos los entorchados conquistados por el técnico, salvo aquellos que logró en tierras asiáticas, fueron con el atacante a su lado.

E- Eslovaquia: El combinado europeo propinó al entrenador una de las derrotas más dolorosas de su carrera. Fue en el último partido de la primera fase del Mundial de Sudáfrica. Aquel 3-2 certificó el descalabro de la que por entonces era vigente campeona del mundo y precipitó la dimisión de Lippi tras dejar a los suyos últimos en un grupo que compartían asimismo con Nueva Zelanda y Paraguay. 

F- Frases: Si bien no dejó ninguna en concreto por la que pasará a la historia, lo cierto es que algunas de sus sentencias sí merecen ser tenidas en cuenta.

- El mejor jugador es el que pone su talento al servicio de los demás. Hay jugadores útiles, no indispensables.

- A una selección no se lleva necesariamente a los mejores jugadores, se lleva a los que pueden constituir un equipo, que es con lo que se gana al fútbol.

- Somos campeones del mundo, no nos interesa el fútbol de toque.

- Italia puede no tener a los jugadores más lujosos, pero sí a los mejores tácticamente.

- En el fútbol el primero es un Dios y el segundo una mierda.

G- Gattuso/Grosso: Dos futbolistas de perfil bajo se convirtieron en piezas clave durante la conquista del Mundial de Alemania. Más allá de marcar el gol que sellaba la conquista del título, el rendimiento del lateral sorprendió a todo el mundo. Por su parte el mediocentro aportó carácter, garra y una imagen que dio la vuelta al mundo con su mentor. Conseguido el objetivo se acercó a él, le cogió de su níveo pelo y le plantó la mano en el rostro. Así eran las muestras de cariño y respeto de 'Ringhio'.

H- Hijo: El retoño de Marcello fue protagonista en los medios de comunicación ya que, según el boca a boca, Cassano no entraba en los planes de la selección absoluta por haberle propinado un puñetazo en una discoteca. Representante de jugadores, Davide también salió a la palestra al ser investigado con motivo del "Calciopoli", si bien acabó absuelto. 

I- Iglesia: Durante su etapa como seleccionador, Lippi topó entre otros con la iglesia. Sucedió en el año 2004 cuando el cardenal Fiorenzo Angelini opinó en el programa 'Not Only Sports' de la radio oficial del Vaticano que había "presiones y recomendaciones" en las convocatorias porque estar o no estar podía "aumentar o disminuir el valor comercial de un deportista". Encontró respuesta por alusiones: "Comprendo que Italia sea un país católico pero ahora tenemos hasta cardenales que hablan de fútbol. Me cuesta mucho comprender esta actitud".

J- Juventus: El equipo donde le consideran leyenda. Lippi es, por detrás de Trapattoni, el técnico que más partidos ha dirigido en la historia del club con 405. Además consta como el quinto entrenador con mejor porcentaje de victorias entre los que se han sentado en el banquillo durante más de cien duelos. Le adelantan Carcano, Parola, Conte y Capello, si bien a los registros de este último siempre les acompañará la polémica. 

K- Kaiserslautern: Antes de conquistar la Copa del Mundo en el Olímpico de Berlín, Italia tuvo que sudar mucho. Uno de los momentos de mayor sufrimiento llegó en esta ciudad, donde el combinado transalpino se midió a Australia en los octavos de final. Un dudoso penalti pitado por el español Medina Cantalejo en el tiempo de añadido lo acabó llevando a la red Totti, logrando el pase a siguiente ronda.

L- Libro: Titulado "Il Gioco delle idee. Pensieri e passioni a bordo campo" (El juego de las ideas. Pensamientos y pasión al borde del campo), al calor del éxito en el 2006 Lippi dejó para la posteridad una obra de ciento dos páginas en la que pretendía expresar su filosofía futbolística salpicada con apuntes de índole más profesional. Aún puede ordenarse a través de alguna página web.

M- Moggi-gate: El escándalo que estalló en el fútbol italiano en torno a la figura del ex dirigente juventino pudo costarle el puesto de seleccionador a Lippi antes del Mundial. De hecho este tuvo que ir a declarar a la Fiscalía de Roma en relación con el Caso GEA debido a un supuesto pacto con Luciano Moggi a la hora de elaborar las convocatorias de la azzurra. 

N- Nápoles: Solo una campaña duró el preparador en la ciudad del sur de Italia. No fue por demérito sino todo lo contrario. Lippi se encontró con un equipo aquejado de problemas económicos que además arrastraba la nostalgia de Maradona. Pese a ello logró la clasificación para la Copa de la UEFA.

O- Old Trafford: Cuatro fueron las finales de la Liga de Campeones que Lippi disputó como entrenador. Solo ganó una, ante el Ájax de Amsterdam en el Olímpico de Roma. De las otras tres derrotas, quizás la sufrida en el estadio del Manchester United fue la más dolorosa por estar enfrente el Milán y por dejarla escapar en la tanda de penaltis. Lippi cayó además contra el Real Madrid y el Borussia de Dortmund.

P- Playa:  Pese a que llevó su sabiduría alrededor de todo el país, Lippi nunca dejó de lado su pasión por la playa y el mar. A él escapaba cuando tenía ocasión, incluso durante su estancia en China, para navegar. Una afición sana que contrasta con otro de sus grandes vicios, el sabor a nicotina. Fumador empedernido, en las hemerotecas pueden encontrarse varias imágenes suyas con un purito en los labios.

Q- Quatrocento: Si bien el apellido del entrenador es de sobra conocido en el mundo del fútbol, lo cierto es que no es el único personaje ilustre que ha pasado a la historia con él. Marcello comparte protagonismo en ese aspecto con Fra Filippo Lippi, uno de los principales exponentes de la pintura que se desarrolló durante el Primer Renacimiento, en el siglo XV.

R- Rumores: Aunque su nombre sonó para muchos equipos europeos, solo salió de Italia para marcharse a entrenar a China. Desmintió contactos con el Real Madrid e incluso llegó a mostrar su deseo de entrenar al Barcelona y al Chelsea pese a que había declarado también que la barrera idiomática le suponía un hándicap para dirigir en Inglaterra.

S- Sampdoria: Lippi fue cocinero antes que fraile. Zaguero profesional durante trece años, nueve de ellos se los pasó defendiendo los colores del conjunto genovés. Cedido durante una campaña al Savona, jugó además en el Pistoiese y el Lucchese antes de colgar las botas con dos internacionalidades en las inferiores a sus espaldas.

T- Títulos: Muchos se lleva bajo el brazo, tanto individuales como colectivos. En clave nacional cosechó cinco ligas, una copa, cuatro supercopas. Saliendo fuera con la Juventus una Champions, una Supercopa de Europa y una Intercontinental. En Asia otra Champions, tres ligas y una Copa. A ello hay que añadir el Mundial de 2006, tres premios de entrenador del año en Italia, tres galardones anuales otorgados por la IFFHS, un Onze d'or, un reconocimiento como técnico del año en China y un lugar en el Hall of Fame del fútbol italiano.

U- Unidad: Un elemento esencial en su hoja de ruta era la unidad del grupo. Pese a que tuvo grandes individualidades a su cargo, no entendía las mismas si no se integraban en el colectivo. De hecho defendía que el sistema idóneo era aquel que sacaba lo mejor de cada una de las piezas pero sin dejar de aportar para el conjunto. Ese planteamiento le dio excelentes resultados

V- Viareggio: Situada en la parte alta de la bota, a la altura de la rodilla, esta localidad toscana que ronda los sesenta y cinco mil habitantes fue la que vio nacer al entrenador. Costera y de clima templado, famosa por su carnaval y por un premio literario, su vinculación con el fútbol no termina ahí ya que también es la patria chica del colegiado Pierluigi Collina.

W- West: Durante sus años vestido de chándal, Lippi pudo encontrarse con varios futbolistas pintorescos. Uno de ellos era este central nigeriano, al que daba órdenes en el Inter. De él contaba una anécdota durante una entrevista en el 'Corriere dello Sport'. Según parece, en el transcurso de una comida del equipo mandó a buscar al jugador, que no se encontraba junto al resto de compañeros. Cuando apareció, este le dijo que estaba rezando y que Dios le había dicho que debía jugar ese día. Le respondió el míster argumentándole que a él Dios no le había comentado nada, que comiera y que dejara las oraciones para luego.

X- Xu Jia Ying: Una de las personas más ricas de China es al mismo tiempo el presidente del Guangzhou Evergrande. Gracias a él llegó Lippi al país asiático y también otros muchos rostros conocidos como Gilardino, Diamanti o el ariete paraguayo Lucas Barrios. La inversión ha traído títulos y ha servido para darle relevancia a la entidad.

Y- Yuanes: Eso es lo que parecía que iba a buscar Lippi cuando se marchó a China para entrenar al Guangzhou Evergrande. Se ganó todos y cada uno de ellos llevando al equipo a conquistar la Champions de Asia, una Copa FA y tres ligas domésticas. La última de ellas fue además el colofón a su paso por tierras orientales.

Z- Zeman: Enemigo en la banda y también fuera de ella, el checo levantó la liebre acerca de posibles casos de dopaje en el fútbol italiano, apuntando principalmente a la Juventus durante la primera etapa de Lippi. Finalmente Riccardo Agrícola, médico del plantel entre 1994 y 1998, y el club fueron absueltos.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (V): Rohan Ricketts?

Este apartado dentro de la sección "¿Qué ha sido de...?" comenzó siendo un pequeño homenaje a Arsène Wenger en su decimoctavo aniversario como técnico del Arsenal pero lo cierto es que cada semana es fácil encontrar una percha para seguir hablando del equipo y de algunos de los futbolistas que pasaron por él durante la etapa del francés en el banquillo.

Sin ir más lejos los ingleses hicieron ayer un esfuerzo superior dejándose empatar en Champions, en casa y frente al Anderlecht, un partido que iban venciendo por 3-0. Sonrojo máximo que probablemente no habría sucedido con Rohan Ricketts en el campo, tal como demostró en su única aparición con el club. Fueron dieciocho minutos en Highbury durante un partido en la Copa de la Liga contra el Manchester United. El futbolista saltó al campo con 4-0 a favor y aportó su granito de arena para que el resultado no sufriera modificación alguna, evitando la remontada del rival.

Aquella fue su única oportunidad con el primer equipo pese a ganar durante dos campañas seguidas la FA Youth Cup como canterano. Ninguneado, pronto entendió que tendría que salir de allí si quería hacer dinero con el fútbol y comenzó su viaje cambiando de barrio para firmar por el Tottenham Hotspur.

Fue una etapa agridulce que arrancó sin minutos en su primera campaña, prosiguió con dos premios de jugador del mes en el 2004 que llamaron la atención de Eriksson pese a que no llegó a convocarle como internacional y terminó con su ostracismo tras la llegada al banquillo de David Pleat. Pudo entonces marcharse cedido al Deportivo de La Coruña pero, no sintiéndose preparado para salir fuera de su país, encadenó cesiones en el Coventry y el Wolverhampton.

Le ficharon estos últimos, pero acabaron prestándolo al QPR antes de que fuera cortado. Se marchó entonces al Barnsley. Así las cosas pasó de cambiarse de calle a mudarse de ciudad y, de ahí, a iniciar una nueva vida en otro continente cuando aceptó una oferta procedente del Toronto FC. Allí encontró el amor y su mejor juego.

Pese a ello los problemas económicos le animaron a guiarse por la ambición e intentó volver a su país para disputar alguna de las dos primeras categorías. No le salió bien la jugada y tras estar cerca del Aberdeen o el Odense, acabó defendiendo el escudo del Diósgyör húngaro; donde llegó por intermediación del padre de su ex compañero Martin Fulop. En tres meses pasaron por allí tres técnicos diferentes, ninguno de los cuales le alineó como titular. 

No le fueron mejor las cosas en el Dacia Chisinau donde, desesperado después de esperar hasta última hora para irse al Ankaragucu, se enroló un trimestre en el que no cobró. Aquella estancia en Moldavia se reveló deprimente pero la soledad y la falta de cosas que hacer le despertó su interés por la redacción de columnas, vocación que posteriormente le ha servido para ganarse un sobresueldo en medios como el Daily Mail. 

Finalizado todo aquello y esfumadas sus opciones de vestir elásticas como la del Kickers Offenbach o el Boulogne, se refugió entonces en el Wilhelmshaven de las divisiones inferiores germanas con el objetivo de llaman la atención de alguna entidad de categoría superior. Lo logró. Siempre según su versión preguntaron por él pretendientes como el Braunschweig o el Paderborn, a los que el tiempo les ha dado una vivencia en la Bundesliga, pero optó por hacer las maletas rumbo al Shamrock Rovers irlandés antes de vestirse un mes con los colores del Exeter.

Fueron estancias cortas a la que siguieron un trayecto de larga distancia con destino a al Dempo SC indio. El periodo no resultó fructífero. Ricketts, que por entonces ya albergaba la idea de montar una academia en Canadá, llevó las tiranteces con el entrenador a Twitter y al final acabó desplazándose hasta Ecuador para jugar con el Quevedo. Es el paso previo al epílogo de una carrera que terminó finalmente en el PTT Rayong tailandés.

martes, 4 de noviembre de 2014

La conquista del oeste

El relato se compone de varias imágenes. En la primera, un señor trajeado anuncia desde un atril la creación del club. En la segunda, el equipo debuta ante su público estrenando colores y escudo. En la tercera, un futbolista remata de cabeza al fondo de las mallas logrando el primer gol en la historia de la entidad y al mismo tiempo su primera victoria. Luego llega una racha de victorias, la celebración descontrolada de los aficionados en la calle, la disputa de la máxima competición continental y el trofeo de campeón de la misma. Toda una trayectoria desde la fase embrionaria hasta el éxito supremo que muchos sueñan sin conseguirla.

Hay sin embargo quien vive a lo loco, al límite, saltándose los trámites naturales. De la nada al todo, del anonimato a lo más alto. Así ha sucedido en el caso del Western Sydney Wanderers australiano, al que podrá verse compitiendo en el Mundial de Clubes de Marruecos después de haber conquistado la Liga de Campeones asiática.

Cuento de hadas que se escribe en solo dos años y medio dentro de una ciudad donde parecía haber sitio solo para uno. Ese privilegio se lo había ganado el Sydney FC en la carrera inicial, cuando estaban en juego las franquicias que bautizarían la A-League sin que existiera la posibilidad de que ninguna ciudad pudiera fragmentar su corazón en dos.

La decisión no fue del agrado de todos los habitantes de una urbe heterogénea y de gran extensión. Aquellos más identificados con el deporte rey, parapetados en la zona oriental, se propusieron desde entonces mantener vivo el espíritu de lucha hasta que volviera a surgir la oportunidad de colocar su nombre entre los elegidos. Aspiraciones lícitas de un reducto que albergaba a numerosos descendientes de balcánicos encerrados en una torre de babel donde se hablan más de setenta idiomas. Tanto es así que en las gradas del Parramatta Stadium, se canta ahora "Habibi Olé". Puro mestizaje.

Más que un pasatiempo, lo que se reclamaba era un signo de identidad propia. Sobre la mesa de neogociación se situaban la pasión y una denominación de origen cuyo sello llevaban en la piel nacidos allí como Schwarzer, Kalac o Bosnich. Había sangre y era necesario bombearla para reanimar al campeonato con un elemento diferente.

Conseguida la licencia, los buenos resultados han venido solos mezcla de la entrega de unos hinchas cuya marca global es el "Red and Black Bloc" y de una planificación deportiva alejada de las tentaciones del oropel. Mientras otros tiraban de currículum para contratar a sus futbolistas de referencia el Wanderers importaba a Shinji Ono, un japonés con pasado europeo que hasta su salida demostró la disciplina suficiente para no caer en el divismo.

Idéntica idea se siguió para sentar en el banquillo a Tony Popovic, un ex internacional con largo pasado como jugador en el máximo rival pero la personalidad suficiente para abandonar un cómodo puesto de asistente en el Crystal Palace a cambio de cincelar con sus propias manos un proyecto que ahora es ganador.

Todo ha sido rápido, impensable. De una nebulosa se ha pasado a una realidad solvente capaz de entrar en la leyenda como el primer australiano que reina en Asia. Un caso único, digno de estudio, cuya principal incógnita pasa por saber hasta qué lugar puede escalar después de retar a la lógica. Sin nada que perder, el cielo es el techo.

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (IV): Arturo Lupoli?

Si bien los experimentos con futbolistas franceses en el Arsenal fueron, por lo general, un rotundo éxito en tiempos presentes; no se puede decir lo mismo de los italianos que emigraron a Londres en busca de una oportunidad. Yo al menos no recuerdo a ninguno que resultara trascendental, aunque mi memoria es más bien corta.
Uno de ellos fue Arturo Lupoli, hombre que como la canción de Héroes del Silencio se ha movido "Entre dos tierras" durante toda su carrera. Cierto que ambos países, el suyo natal e Inglaterra, son territorio con raigambre balompédica pero no lo es menos que de él se esperaba mucho más a juzgar por sus cifras en la cantera "gunner", a donde llegó procedente del Parma.

Hombre gol del equipo reservas, el ídolo Thierry Henry llegó a decir de él que tenía capacidad para ver portería "en cualquier división, en cualquier país y en el cualquier campo". Quizás se dejó llevar por la emoción del momento, por la buena pareja que este hacía con Nicklas Bendtner. Y aunque acertó en sus proyecciones, en el fondo se quedaron demasiado anchas.

De sus tres sentencias, la más acertada fue la primera toda vez que Lupoli ha acabado siendo un habitual de las categorías de plata. Ese rol lo estrenó con una cesión en el Derby County que le dio la oportunidad de tener minutos. Fueron suficientes para que el Napoli y la Fiorentina pujaran por él, aunque acabó firmando con los segundos ante la posibilidad certera de jugar en la Serie A. 

Pese a ello nunca llegó a ser protagonista de viola y con el tiempo se le ha podido ver incluso lamentando su traspaso frustrado al sur de Italia. Resulta difícil saber qué hubiera pasada en caso de tomar el otro camino, pero sí puede comprobarse que el elegido resultó un fracaso. Marcado a fuego como uno de esos jugadores en eterno préstamo, se marchó primero al Treviso antes de tomar el avión de vuelta al Reino Unido para jugar unos meses en el Norwich y defender los siguientes el escudo del Sheffield United.

El Ascoli, donde militó dos campañas en régimen de copropiedad, fue su siguiente parada antes de firmar gratis por el Grosetto y posteriormente por el Varese. En esta última entidad no tuvo suerte durante los primeros meses y por eso se marchó de nuevo cedido, esta vez al Budapest Honved. Sin casi oportunidades tampoco allí, todo apuntaba a que se convertiría en un lastre para su club de origen al retornar. Sin embargo, y de manera sorprendente, parece haber despertado de nuevo. Se ha ganado el puesto y ha comenzado de manera notable el curso en la Serie B.

lunes, 27 de octubre de 2014

"Clásico" y "Eterno", la furia del ocho

Poco antes de que el sábado arrancara el Clásico que medía al Real Madrid con el Barcelona en el Santiago Bernabéu, casi en el extremo opuesto del continente europeo se jugaba otro partido de gran rivalidad. En uno, el español, se confrontaban la historia de dos titanes festoneada con el enfrentamiento individual entre las dos grandes estrellas del panorama internacional. En el otro el orgullo vecinal, los ecos de realidades sociales contrapuestas que ya no lo son tanto.

Situaciones antagónicas, distantes en cuanto a prestigio y trascendencia pero hermandas alrededor de la figura de un futbolista que estuvo en ambas citas. Y lo hizo, fiel a su temperamento explosivo, sin pasar desapercibido; dejando en ellas los que probablemente sean los momentos más oscuros de una carrera que llegó incluso a adornarse con un Balón de Oro.

Héroe búlgaro y mito azulgrana, Hristo Stoickhov podrá contar en sus memorias cómo sorteó la ruina deportiva al menos en dos ocasiones. Un par de momentos de efervescencia e incontinencia en escenarios donde se posaban miles de ojos, trastadas en el día "D" a la hora "H" que las cámaras registraron y los comités castigaron.

Por cercanía, el episodio del pisotón al colegiado Urízar Azpitarte es de sobra conocido. Aquel lance le supuso una sanción de seis meses y le costó un par de botas, las que acabaría regalándole al trencilla años después en un plató de televisión como muestra de arrepentimiento. Sin embargo todo pudo quedarse en ciencia ficción si la federación de su país no hubiera reculado años antes en otro capítulo de nefasto recuerdo.

1985, Sofía. La Copa en juego y los dos rivales de la capital reviviendo una nueva edición del llamado "Derbi Eterno", para muchos el más intenso de todos los que llevan ese nombre en la zona de los Balcanes. Decisiones arbitrales polémicas, la tensión de cruzarse con un título en juego.... todo se mezcla y estalla escenificándose en una batalla campal sobre el verde del Vasil Levski. Vuelan los puños, las patadas y con ellos la vergüenza intramuros.

Como consecuencia de ese panorama apocalíptimo el Comité Central del Partido Comunista Búlgaro decide disolver ambos clubes y para los pies a los protagonistas del vodevil. Uno de ellos es Stoickhov, a quien se le impone una sanción de por vida que comparte con otros seis futbolistas como el portero Borislav Mikhailov. Esa decisión radical pudo cambiar la historia y quizás el destino de dos hombres que fueron el alfa y el omega de la selección que alcanzaría el cuarto puesto en la Copa del Mundo de Estados Unidos.

Al final los políticos se echaron atrás y todo quedó en un aviso de calado. Pese a ello ambas entidades parecen dispuestas a no aprender de sus errores. Pasan los años y se siguen sucediendo incidentes que causan sonrojo. Sin ir más lejos este fin de semana una bola de nieve arrojada desde el graderío impactó sobre el técnico del CSKA dejándole inconsciente. Fue un mal menor teniendo en cuenta que, en la puerta, las fuerzas de seguridad incautaron machetes, navajas y hasta una katana. 

A la sombra del fulgor que ha causado la irrupción del Ludogorets y del éxito previo del Litex Lovech, la hostilidad entre los enemigos acérrimos del balompie búlgaro se ha desatado ante la perspectiva de volver a llegar un entorchado a los feudos de Sofía. De momento lleva ventaja, y mucha, el CSKA. Más después de imponerse por 3-0 si bien, desgraciadamente, el resultado en este tipo de circunstancias siempre acaba siendo lo de menos.