miércoles, 10 de septiembre de 2014

Top 25 de fichajes en las grandes ligas y el resto de Europa

Otro año más, los equipos han hecho caso omiso de la crisis económica global y se han lanzado con avaricia al mercado futbolístico en busca de jugadores buenos, bonitos y no siempre baratos. Operaciones más o menos acertadas que dan oxígeno al deporte rey y entretienen a los aficionados mientras lloran, debajo de la sombrilla, por la falta de goles. En esta texto se recopilan, de forma subjetiva, los mejores veinticinco fichajes de cada una de las grandes ligas europeas y de aquellas que todavía no alcanzan ese estatus de glamour. Por supuesto hay espacio para la discrepancia y la discusión. Solo aclarar que en ella no aparecen aquellos jugadores que regresan tras cesión a su club de origen al considerarse que ya pertenecían al mismo. 

PREMIER LEAGUE

25. Marcos Rojo (Manchester United): En un puesto como el del lateral izquierdo, donde los efectivos solventes escasean, el United se ha hecho con dos nombres de garantías. Uno de ellos es este futbolista argentino, titular con la albiceleste durante el Mundial de Brasil. Si bien se confía más en el posible rendimiento que pueda ofrecer el prometedor Luke Shaw, lo cierto es que no conviene menospreciar al ex del Sporting de Portugal. Su capacidad de trabajo y su garra pueden ser argumentos suficientes para que Van Gaal le dé el puesto en el once.

24. Rémy Cabella (Newcastle): La última gran estrella que quedaba en el Montpellier desde que el club se proclamara campeón de Ligue 1 en la 2011-2012. Giroud, Yanga-Mbiwa, Bedimo... todos se fueron menos Cabella. Al final ha hecho las maletas para fichar por una entidad que ejerce de embajada del fútbol galo en Inglaterra. Casi como en casa, debería lucir.

23. Fraser Forster (Southampton): Escondido como estaba en la devaluada liga escocesa, sin más obligación que ganarlo todo en un país donde ya no existe la competencia desde la caída libre del Rangers, su figura no tenía la relevancia merecida. Más maduro, vuelve a la Premier League en busca de nuevos retos.

22. Leonardo Ulloa (Leicester): Gran parte de las opciones de salvación del Leicester esta campaña pasan por los pies y la cabeza del imparable tanque argentino, en quien se ha invertido bastante dinero con la esperanza de obtener grandes beneficios. De momento ya le ha marcado a dos grandes del torneo y amenaza con seguir cobrándose víctimas.

21. Dusan Tadic (Southampton): Sus cifras de goles y asistencias, que rozaban o alcanzaban los dobles-dobles cada campaña desde que pisó la Eredivisie, exigían el traslado urgente a una competición de más renombre a fin de evitar que se perdiera por el camino. Ha tardado, quizás demasiado, pero lo importante es que ya está. Y viene para quedarse.

20. Lazar Markovic (Liverpool): Solo una campaña ha durado el serbio en el Benfica, a donde llegó procedente del Partizán de Belgrado. Su excelente rendimiento en el finalista de la Liga Europa hacía pensar que Portugal era ya territorio conquistado para él. Así ha sido y por eso ha tardado tan poco en llegar a la Premier vía Liverpool.

19. Mathieu Debuchy (Arsenal): El rendimiento de los futbolistas franceses en el Arsenal bajo las indicaciones desde la banda de Arsene Wenger ha sido por lo general notable. Por ello el técnico ha apostado por un lateral galo para suplir la marcha de otro. Debuchy, sin embargo, se antoja como una alternativa bastante más interesante que la de Sagna.

18. Alberto Moreno (Liverpool): La progresión del lateral zurdo ha sido una de las más llamativas en la época reciente del fútbol español. Casi de forma repentina, Moreno pasó de jugar en Segunda B a ser un habitual con el primer equipo y sonar para clubes como el Real Madrid. Con lágrimas en los ojos, emprende una nueva aventura que le llevará a disputar la Champions League.

17. Graziano Pellé (Southampton): Como sucede en el caso de otros muchos delanteros, al italiano la Eredivisie se le quedaba ya pequeña. Después de una carrera marcada llena de altibajos, firma por los Saints en el que probablemente sea su mejor momento. Además llega de la mano de Ronald Koeman, un entrenador que ha sido capaz de sacar lo mejor de él.

16. Ander Herrera (Manchester United): A la segunda va la vencida. Después de que el United intentará el pasado verano a última hora hacerse con los servicios del mediocentro, este año ha planificado mejor sus movimientos y le ha importado cláusula de rescisión mediante. Completo y polivalente, tiene elementos para seducir a Van Gaal.

15. Jack Rodwell (Sunderland): Tras despuntar en el Everton y sonar para varios equipos punteros de la Premier, el mediocentro se decantó finalmente por el Manchester City. La decisión ha tenido consecuencias negativas al no contar con los minutos esperados. Se marcha para intentar que el Sunderland dé un salto de calidad y al mismo tiempo relanzar una carrera a la que aún le quedan muchos episodios.

14. Adam Lallana (Liverpool): Los 'reds' han sido uno de los principales agraciados en el expolio del Southampton. Hasta tres futbolistas han adquirido procedentes de allí, uno de ellos este atacante que ya formó parte de la selección inglesa en la Copa del Mundo. Si bien se perderá las primeras semanas de competición por una lesión en la rodilla, es casi seguro que será protagonista en cuanto tenga la ocasión.

13. Danny Welbeck (Arsenal): La fractura de tibia de Olivier Giroud obligaba a Arséne Wenger a contratar un hombre que hiciera sus labores durante la baja y que le pusiera las cosas difíciles cuando volviera. A última hora la llegada de Falcao al United le abrió la puerta de salida a Welbeck. Y allí estaba el técnico francés para recibirle y convertirle en un 'gunner'. No acostumbrado a ella, habrá que ver como se desenvuelve gozando de continuidad.

12. Dejan Lovren (Liverpool): El central croata es otro de los que han emprendido el trayecto Southampton-Liverpool. Promesa que no terminaba de explotar durante su estancia en el Lyon, la liga inglesa ha acabado por pulir su talento para convertirle en uno de los zagueros más valorados del torneo. Tanto que han sido necesarios unos veinte millones de libras para cerrar su traspaso.

11. Daley Blind (Manchester United): Uno de los grandes descubrimientos durante el pasado Mundial de Brasil. Si bien apuntaba maneras, su forma de desenvolverse en los campos del país sudamericano le convirtió en objeto de deseo de las entidades más ambiciosas. Finalmente la fe que tiene en él quien fuera seleccionador holandés, Louis Van Gaal, ha sido clave en su decisión.

10. Calum Chambers (Arsenal): Esa osadía que acompaña a todo chaval de diecinueve años hace que en ocasiones se complique demasiado. Más si desde el principio todo apunta a que se desenvolverá como central en el esquema del Arsenal, puesto diferente al que solía estar acostumbrado. Tiempo tiene para aprender el oficio y mejorar en algunas facetas. Otras, como la velocidad y la madurez mental, las trae ya de serie.

9. Eliaquim Mangala (Manchester City): Cerca de cincuenta millones de euros ha invertido el Manchester City en este defensa francés que no ha parado de progresar. En él espera encontrar Manuel Pellegrini al compañero ideal de Vincent Kompany. A sus veintitrés años, virtudes tiene para ello.

8. Luke Shaw (Manchester United): La alta cifra que han desembolsado los 'Red Devils' por él no es ninguna casualidad. Sin embargo ha entrado con mal pie en Old Trafford, siendo criticado por Louis Van Gaal debido a su bajo estado de forma. Él mismo lo ha asumido. Todo ello le hace bajar enteros en esta lista.

7. Mario Balotelli (Liverpool): El regreso del punta italiano a la Premier... ¿Saldrá cara o cruz? Esa es la gran cuestión, el eterno debate en torno a una figura acostumbrada a ocupar las portadas de los tabloides británicos. Por sus cualidades podría ser el número uno de esta clasificación pero las dudas acerca de la actitud con la que afrontará su nueva aventura le hacen bajar hasta el séptimo puesto.

6. Romelu Lukaku (Everton): Si algo va bien... ¿Por qué cambiar?. Eso es lo que debe haber pensado el delantero belga, que finalmente se quedará en el Everton desoyendo ofertas que le han llegado procedentes de otras partes del mundo. Tras jugar cedido el pasado curso en el equipo de Liverpool, ahora ya es un 'toffee' de pleno derecho y queda desvinculado completamente del Chelsea, donde quizás se le dieron menos oportunidades de las que merecía.

5. Radamel Falcao (Manchester United): Una desgraciada lesión, que le hizo perderse la temporada y el Mundial, es lo único que obliga a plantear dudas sobre su rendimiento. Situado en numerosos clubes durante estos meses, al final hubo que esperar al cierre para confirmarse su cesión al United. Rematador impenitente, líder silencioso y humilde, su recuperación completa sería una alegría para todos los amantes del fútbol.

4. Alexis Sánchez (Arsenal): Aunque no ha desentonado a su paso por el Barcelona, su rendimiento ha quedado eclipsado por la atención mediática que despertaban otros compañeros. Esa falta de 'reconocimiento' y la obligación que tenía el conjunto azulgrana de hacer caja para contratar a Luis Suárez le llevan hasta Londres. En un equipo donde gusta el fútbol bien hecho, su aportación puede ser la clave para dar un salto hacia adelante.

3. Cesc Fábregas (Chelsea): Otro ex del Barcelona que se marcha a Inglaterra, en este caso que regresa. Porque el español se fue pero en el fondo siempre quedó la sensación de que volvería al criarse a los pechos del fútbol británico durante la etapa en la que los futbolistas pasan de niños a hombres. Acostumbrado al país y sin nada que demostrar a nadie, su fichaje es garantía de éxito.

2. Diego Costa (Chelsea): El Atlético que se proclamó campeón de Liga y finalista de la Liga de Campeones era un equipo con muchas aristas pero dos elementos decisorios en las porterías. Ambos serán dirigidos ahora por Mourinho. Uno, Courtois, no entra en esta relación porque siempre perteneció a la entidad. El otro, Diego Costa, sí. Y lo hace además en los puestos altos después de firmar un año magistral como colchonero. Delantero completo, suma a sus habilidades la garra y la entrega. Una joya.

1. Ángel Di María (Manchester United): Resulta complicado encontrar un motivo que explique por qué uno de los jugadores más decisivos del campeón de Europa, junto a Cristiano y Ramos, abandona el equipo y se enfunda otra camiseta. Sin embargo el fútbol a veces tiene motivos que la razón no entiende. Sea como sea, lo cierto es que son muchos los aficionados que ahora mismo viven preocupados por las consecuencias que esta salida puede tener para el conjunto blanco. Tras abandonar la banda y ocupar el centro del campo sin menoscabo de sus virtudes, deja un hueco difícil de llenar.

LIGA BBVA

25. Borja Viguera (Athletic): El delantero ha pasado en dos temporadas de jugar en Segunda División B a disputar la máxima competición europea. Sus goles le valieron al Alavés para ascender a la categoría de plata y también para mantenerse el pasado curso. De hecho marcó casi la mitad de todos los transformado por el conjunto vitoriano. Ahora deberá luchar por un puesto con otro gran rematador como Aduriz.   

24. Raúl Jiménez (Atlético de Madrid): En todo lo relativo a su fichaje se ha hablado más de su afición por el Real Madrid que de las virtudes que atesora. Y eso no es justo tratándose de un ariete corpulento con mucho acierto de cara al marco rival y capaz de sacarse recursos como la chilena que aclaró el camino de México rumbo al Mundial de Brasil.

23. Isaac Cuenca (Deportivo): Futbolista desequilibrante con un regate inigualable perfeccionado gracias a sus dotes para el freestyle, los problemas de rodilla le dejaron pocos minutos la pasada temporada para demostrar sus virtudes. En el Deportivo deberá luchar por volver a ser el chaval que lucía en la banda del Camp Nou.

22. Ricardo Horta (Málaga): Traído desde el Vitoria de Setúbal es uno de los jugadores que más ha ilusionado este verano, no solo a los aficionados del Málaga, sino a todos aquellos que siguen la Liga. Joven pero atrevido, veloz y con capacidad para irrumpir desde segunda línea; Paulo Bento ya cuenta con él para la absoluta.

21. Alfred Finnbogason (Real Sociedad): Durante su etapa en el Heerenveen, que arrancó en la 2012-2013, el ariete islandés firmó una cifra cercana al tanto por partido. Ese acierto le valió para que muchos le situaran a la altura de algunos de los grandes delanteros que han pasado por la Eredivisie en los últimos años. Una lesión le ha impedido vestirse de corto en las primeras jornadas pero explotará antes o después.

20. Vicente Guaita (Getafe): La salida de Miguel Ángel Moyá, uno de los nombres importantes del Getafe, obligaba al conjunto azulón a buscarle un recambio a la altura. Guaita cumple con ese requisito. Siempre en tensión por la competencia atroz que mantenía con Diego Alves, garantiza ahora su titularidad en un plantel que va a depender mucho de su inspiración.

19. Joaquín Larrivey (Celta de Vigo): Su tramo final de campaña con el Rayo Vallecano, donde llevaba al fondo de las mallas todo balón que pasaba cerca de su ámbito de actuación, fue una de las sorpresas más gratas para la Liga BBVA en general y para los madrileños en particular. Demostrada su capacidad, Balaídos espera ahora recoger los frutos de su olfato goleador.

18. Jérémy Mathieu (Barcelona): Aunque desde algunos sectores de la afición se ha criticado su incorporación por su precio y su edad, lo cierto es que el jugador galo ha demostrado en el Valencia cualidades más que de sobra para vestir de azulgrana. Es rápido, va bien al corte y puede caer al lateral en caso de necesidad. Un defensa completo.

17. Nicolás Otamendi (Valencia): A pesar de que su traspaso procedente del Oporto se cerró en agosto de hace un año, no ha sido hasta el 1 de julio cuando el futbolista ha pertenecido completamente al Valencia. Eso sí, según pisó Mestalla ha sido capaz de hacerse con el puesto en el eje de la zaga y nada hace indicar que esa costumbre vaya a cambiar de aquí a que termine el curso.

16. Rodrigo Moreno (Valencia): Veintitrés años tiene el atacante español que aterriza procedente del Benfica si bien, por su provechosa carrera hasta la fecha, queda la sensación de que lleva dedicándose a esto toda la vida. Siempre cumplidor cuando el club luso le ha dado continuidad, eso es lo que busca en Valencia. Si la tiene, recompensará a la grada con buenas tardes de fútbol ofensivo.

15. Guillermo Ochoa (Málaga): Lo sobresaliente de su actuación en el Mundial y la posibilidad de ficharle a coste cero eran circunstancias que le convertían en un caramelo para algunos de los equipos más importantes de Europa. Finalmente fue el Málaga quien logró convencerle. Ha llamado la atención verle en el banquillo en las primeras jornadas, pero puede que eso cambie en las próximas semanas.

14. Guilherme Siqueira (Atlético): Todo fue muy enrevesado a última hora del mercado veraniego de fichajes de 2013. El lateral, que se iba a marchar cedido al Benfica, se quedó a minutos de firmar por el Real Madrid toda vez que se intentaba colocar a Coentrao en el United. Nada de aquello fructificó, Siquiera se marchó a Lisboa y allí ha seguido demostrando el altísimo rendimiento que ya dio en Granada. Con todo olvidado, será el Atlético quien disfrute de sus virtudes en la 2014-2015.

13. Denis Suárez (Sevilla): Perla del fútbol español, el Barcelona le sacó de Manchester el año pasado para que su filial diera un salto. Denis destapó entonces todas las virtudes que no le valieron para asentarse en la primera plantilla del City y puso la categoría de plata a sus pies. Cedido al Sevilla como parte del traspaso de Rakitic, disfrutará por fin de su primera gran oportunidad.

12. Gerard Deulofeu (Sevilla): El de Denis Suárez no ha sido el único préstamo que el Barcelona le ha hecho al Sevilla. La buena sintonía entre los clubes ha servido también para que vaya al Sánchez Pizjuán la gran esperanza del balompié español. Por él, y otro grupo reducido de talentos, pasa el devenir de 'La Roja'. Tras dejar cosas interesantes en Inglaterra, toca ver lo qué puede ofrecer de vuelta a casa.

11/10. Marc André Ter Stegen-Claudio Bravo (Barcelona): Dos hombres con un mismo destino, defender con dignidad el legado que ha dejado durante los últimos años Víctor Valdés. Decantarse por uno de ellos resulta difícil ya que ambos tienen cualidades que les hacen merecedores de ese honor. De momento Bravo ha cobrado ventaja, pero quedan muchos capítulos por publicar.

9. Keylor Navas (Real Madrid): Manuel Neuer al margen, el costarricense se destapço como el mejor arquero del pasado Mundial llevando a su selección a una actuación histórica. Buenos partidos que no hicieron sino confirmar en el plano internacional todo aquello que ya había demostrado con el Levante. Ahora llega al conjunto blanco, en principio como sustituto de Casillas. Sin embargo la delicada situación de este último, criticado por parte de la afición, podría convertirle en titular de la noche a la mañana.

8. Alessio Cerci (Atlético): Su última imagen como jugador del Torino fue dura, llorando como un niño tras fallar el penalti que clasificaba al equipo para Europa. Él, experto contrastado en el noble arte de los once metros. Finalmente una sanción al Parma permitirá al equipo viajar por el Viejo Continente. Sin embargo ya no estará allí para vivirlo al cerrarse su llegada al Atlético de Madrid. Los rojiblancos dispondrán ahora de un hombre con carácter, buen golpeo del balón y excelente visión de juego. Muy del gusto de Simeone.

7. Ivan Rakitic (Barcelona): Otro jugador que se marchó llorando del club donde ha ganado relevancia global. El croata llegó a Sevilla siendo un chico talentoso y se marchó de allí convertido en un hombre, con sus buenas maneras elevadas al cubo y la admiración de los suyos en la maleta. El Barcelona intentará beneficiarse ahora de todo lo que ha aprendido por el trayecto.

6. Mario Mandzukic (Atlético de Madrid): Si algo hay que alabar de la secretaría técnica del Calderón es su capacidad para sobreponerse sin traumas a la salida de sus delanteros centros. En un vestuario donde la figura del 'nueve' parece estar bendecida Torres dejó sitio a Agüero, este a Falcao y el colombiano a Diego Costa. Ahora es Mandzukic, punta de grandes virtudes que no se adaptaba a lo que Guardiola quería en el Bayern, quien está llamado a continuar con la saga.

5. Álvaro Negredo (Valencia): En la pugna que mantenía con Dzeko, el vallecano ganó el primer asalto pero acabó cayendo de manera incomprensible en el tramo final. Es lo que sucede cuando dos gallos cualificados comparten corral. No hay mal que por bien no venga y el español volverá a nuestra liga como la gran 'bomba' del Valencia.

4. Antoine Griezmann (Atlético de Madrid): El francés es uno de esos futbolistas que resultan imparables cuando disfrutan sobre el campo, al margen del rival que tenga enfrente. Si está de dulce, su encanto contagia al resto de compañeros y levanta a la grada. En un equipo sin aparentes fisuras y con los seguidores entregados a la causa, resulta complicado adivinar lo alto que puede llegar.

3. James Rodríguez (Real Madrid): Legitimado por su excelso mundial, el colombiano solo tuvo que decir las palabras mágicas ("Sería un sueño jugar en el Real Madrid") para que en el palco del Santiago Bernabéu se remangaran a fin de darle lo que pedía. Es el galáctico de 2014, una máquina de vender camisetas que va más allá de eso. Nadie pone en duda sus capacidades pero se le va a exigir más que eso, adaptarse a un rol nuevo en su corta carrera. Si lo consigue, lo pagado habrá merecido la pena.

2. Toni Kroos (Real Madrid): Conocedor de todo cuanto se mueve en el panorama internacional, el Real Madrid supo que la situación de Kroos en el Bayern no era la ideal. Olió sangre y se fue directo a por el mediocentro ganándole por la mano al resto de pretendientes. Con todo casi cerrado, irrumpió entonces la sobresaliente actuación del alemán en Brasil para terminar de convencer a todos de que el negocio era redondo. Si ya se le consideraba imprescindible nada más ponerse la camiseta, la salida de Xabi Alonso le obliga a subir de nivel. La gran lástima será no verlos juntos.

1. Luis Súarez (Barcelona): Su mordisco a Chiellini y la posterior sanción que le convirtió en un apestado para el gremio han deslucido su puesta de largo como azulgrana. Casi en la clandestinidad, el Barcelona cerró una operación brillante cuya magnitud no se llegará a comprender del todo hasta que el uruguayo vuelva a vestirse corto. Basta con decir que estamos ante uno de los cinco mejores del mundo, alguien polémico pero con un espíritu competitivo fuera de lo común. Un goleador que hace de todo, y todo bien. Si se asocia correctamente con Neymar y Messi, veremos fuegos artificiales.

BUNDESLIGA

25. Josip Drmic (Bayer Leverkusen): La suya fue una de las irrupciones más sorprendentes en la última edición de la Bundesliga. Tanto que se ha ganado un contrato con el Bayer Leverkusen. El acierto goleador debería valerle para escalar en esta clasificación pero de momento la cierra ante las dificultades que, en principio, va a tener para hacerse con el puesto.

24. Joselu (Hannover 96): El delantero español, criado en la cantera del Celta y formado también en la del Real Madrid, llegó a la Bundesliga procedente del club blanco. Desde entonces ha ido progresando de forma ascendente si bien muchos creen que aún no ha alcanzado el tope de su potencial. El Hannover le ficha con esa esperanza.

23. Sebastian Jung (Wolfsburgo): Titular indiscutible el pasado curso en el Eintracht de Frankfurt, solo unos problemas físicos en el tramo inicial del mismo le impidieron disputar casi todos los minutos de la competición. Su largo recorrido y sus buenos centros, incluso al primer toque, pueden serle de mucha ayuda al Wolfsburgo.

22. Salomon Kalou (Hertha): Sin la continuidad deseada, el delantero marfileño abandonó el Chelsea y fichó por el Lille para recuperar las buenas sensaciones. La apuesta, arriesgada, ha resultado todo un acierto. Recuperado su olfato goleador y su mejor versión, el Hertha espera sacar partido a su resurrección.

21. Valon Behrami (Hamburgo): El suizo llega a la tercera gran liga de su carrera tras pasar anterioremente por Italia e Inglaterra. Con pocas oportunidades durante su segunda campaña en el Nápoles y al filo de la treintena, su buena colocación sobre el césped servirá para dar consistencia al Hamburgo.

20. Valentin Stocker (Hertha): Sus primeros meses en Alemania no han sido todo lo buenos que cabría esperar y por eso ocupa un lugar retrasado en esta lista. Bajo de forma a ojos de su entrenador, el centrocampista suizo solo ha disputado minutos oficiales con el filial. Sin embargo es probable que pronto se pueda ver a ese jugador que tanto destacó en el emergente Basilea.

19. Lewis Holtby (Hamburgo): Pese a que su primera etapa en Inglaterra ha sido más bien discreta, sin terminar de despuntar ni en el Tottenham ni en su cesión al Fulham, aún se esperan grandes cosas de él. Por eso los 'Spurs' vuelven a prestarlo, esta vez al Hamburgo. Un buen escaparate donde demostrar que tiene personalidad para echarse a todo un campeón de Europa a sus espaldas y sacarle del pozo en el que últimamente anda metido.

18. Sebastian Rode (Bayern): Protagonista en las primeras jornadas debido a las bajas con las que cuenta el conjunto bávaro, el joven mediocentro se ha desenvuelto de manera notable. Es previsible, eso sí, que conforme se vaya vaciando la enfermería disminuya también su aportación. En cualquier caso es un recurso de garantías del que tirar en caso de necesidad.

17. Julian Green (Hamburgo): La dura competencia que hay en el vigente campeón de la Bundesliga le ha cerrado las puertas del equipo. Aún así nadie duda de su talento. Convertido en uno de los grandes talentos del fútbol estadounidense, el goleador más joven del pasado Mundial de Brasil vestirá una camiseta con raigambre. Todo un reto que, de superarlo, debería devolverle, ya maduro, al Allianz Arena.

16. Adrián Ramos (Borussia Dortmund): Tras varias campañas defendiendo la elástica del Hertha de Berlín, el punta colombiano firmó por fin un año digno de equipo grande al situarse entre los máximos goleadores ligueros. Por eso le ficha el Borussia si bien, a priori, su papel se antoja secundario a juzgar por el gran potencial de la plantilla de Klopp en los metros finales.

15. Julian Schieber (Hertha): Después de traspasar a Adrián Ramos al Borussia, el conjunto capitalino ha encontrado allí a uno de sus recambios. En este caso el sucesor supera al sucedido en esta tabla porque se cree que gozará de mayor protagonismo y que será más importante para su club, algo que ya ha quedado demostrado en las primeras jornadas.

14. André Hahn (Borussia Mönchengladbach): Extremo de gran velocidad y con la inteligencia suficiente para ocupar zonas de remate en el centro del área, este completo atacante es uno de los ejemplos que sirven para ilustrar el gran acierto con el que se ha movido el Mönchengladbach durante este mercado estival.

13. Juan Bernat (Bayern): El fichaje del español por el Bayern pilló a casi todo el mundo por sorpresa. No porque no esté capacitado para defender la elástica de la entidad germana, que lo está, sino porque todo se hizo casi de forma clandestina. Una maniobra maestra que sirvió para importar a un jugador veloz capaz de adueñarse de la banda izquierda del Valencia.

12. Adám Szalai (Hoffenheim): Utilizado en el Schalke 04 como un recurso ofensivo en caso de necesidad, el delantero húngaro ya demostró vistiendo la camiseta del Mainz 05 que es algo más. Ese es el motivo que le lleva al Hoffenheim, a quien no le ha temblado el pulso para gastarse los ahorros en un hombre que garantiza goles.

11. Thorgan Hazard (Borussia Mönchengladbach): Algo más que el hermanísimo de Eden. De hecho el apellido le ha causado más mal que bien a un futbolista que por sí mismo vale quilates. Sin sitio en el Chelsea y con el aval que supone llevar casi él solo al Zulte Waregem a cotas insospechadas, aterriza en una entidad donde los jóvenes tienden a crecer.

10. Yann Sommer (Borussia Mönchengladbach): Cuando un equipo se deshace de su estrella está obligado moralmente a buscarle un recambio de garantías con lo que ingresa por ella. Así ha sucedido en el Mönchengladbach, que ha convertido al guardameta suizo en el jugador más caro del presente mercado alemán al margen de los fichados por Bayern, Dortmund y Leverkusen. La seguridad que daba a un Basilea tendente a las alegrías ofensivas justifica la inversión.

9. Matthias Ginter (Borussia Dortmund): Uno de los centrales con mayor proyección a nivel nacional. Y eso, cuando se habla de Alemania, es mucho decir. Preciso en el juego aéreo y con una excelente colocación, su fichaje evitará que surjan problemas en caso de lesión de los zagueros, algo que ya sucedió en la pasada temporada.

8. Sidney Sam (Schalke 04): Su salida rumbo a Gelsenkirchen era ya oficial antes incluso de que terminara la última edición de la Bundesliga. El club del Ruhr estuvo rápido para vestir de azul a uno de los nombres más mediáticos del torneo. Dotado de velocidad y verticalidad, aportará cosas diferentes al ataque.

7. Tin Jedvaj (Bayer Leverkusen): El lateral croata de dieciocho años ha mostrado un nivel altísimo en sus primeros partidos con el equipo de la Aspirina, convirtiéndose incluso en uno de los jugadores más destacados del plantel. Cedido por el Roma, le sobra desparpajo y le falta aún algo de cabeza. Aprenderá muchísimo con esta experiencia.

6. Shinji Kagawa (Borussia Dortmund): Un protagonismo por debajo de lo esperado vistiendo la camiseta del Manchester United le hace aparecer ligeramente retrasado en este elenco. Eso sí, tiene capacidad de sobra para subir puestos y colocarse como una de las mejores transacciones del estío. Con él vuelve el hijo pródigo, alguien que triunfó y creció con un equipo que hoy es aspirante a todo. Conoce la casa y la liga. Difícilmente el regreso puede salir mal.

5. Ciro Immobile (Borussia Dortmund): El capocannoniere del futuro en el fútbol italiano. Cuando se conoció la salida de Lewandowski, buscarle un recambio que ilusionara y cumpliera se dibujaba como una tarea compleja. Al final se eligió a este joven procedente del Torino, un chico con numerosas virtudes al que solo los problemas de adaptación pueden frenar.

4. Mehdi Benatia (Bayern): El central marroquí ha confirmado en la Roma todo lo bueno que se decía de él cuando jugaba en el Udinese. Por eso ha sido necesario mucho dinero para sacarle de Italia. Defensor con gran capacidad para ver portería, interesó a varios pretendientes si bien han sido los alemanes los que han tirado de cartera al confirmarse la baja de larga duración de Javi Martínez.

3. Hakan Calhanoglu (Bayer Leverkusen): Los casi trece millones de euros desembolsados para hacerse con sus servicios probablemente sean considerados irrisorios dentro de unos años. Turco estratosférico que asumió galones para salvar a un histórico como el Hamburgo casi con su única aportación, da la sensación de que su techo está aún muy lejano. Crece a cada partido partiendo del alto listón que marcan sus actuaciones precedentes.

2. Xabi Alonso (Bayern): Solo la voluntad del mediocentro, ansioso por degustar nuevos retos o quizás preocupado por el futuro inmediato del Real Madrid, explica su llegada a Alemania. Pieza esencial del conjunto blanco desde su irrupción en el Bernabéu, cerebral dentro y fuera del campo, el español es un profesional que habla sobre el césped y ayudará a solucionar alguno de los pocos problemas que tiene su nuevo club. Una ganga.

1. Robert Lewandowski (Bayern): En su política de fichajes, el Bayern sigue varias premisas. Una de ellas es, claramente, intentar debilitar a todos aquellos rivales que le pueden discutir el título. Después de contratar a Götze, el polaco era el elemento más nocivo que podía extirparse del Borussia Dortmund. El dinero ha obrado el milagro y gracias a él los bávaros contarán con uno de los mejores delanteros del Viejo Continente. Caviar para el único lugar donde chirriaba ligeramente la plantilla.

SERIE A

25. Panagiotis Koné (Udinese): Uno de los futbolistas más destacados del combinado heleno en el pasado Mundial de Brasil. Conocedor del país, donde lleva jugando ya varias temporadas, llega ahora al Udinese para seguir mostrando esos innumerables recursos que le convierten en un jugador tan espectacular como imprevisible.

24. Filip Djordjevic (Lazio): Solo su compromiso con el Nantes, a donde llegó muy joven procedente del Estrella Roja, explicaba que este delantero siguiera haciendo goles en la categoría de plata del fútbol galo. Sobrado en ese campeonato, da ahora ahora un salto de calidad aprovechando que quedaba libre.

23. Sime Vrsaljko (Sassuolo): Su polivalencia en banda derecha es un activo importante. También sus veintidós años de edad y el hecho de que ya haya tenido minutos en una Copa del Mundo con la camiseta de su Croacia natal. Lo que le falta es continuidad, algo que no consiguió en Génova debido a una lesión que le tuvo fuera casi todo el tramo inicial de la primera vuelta. En el Sassuolo debería encontrar lo que busca.

22. Davide Astori (Roma): El descenso del Cagliari y el interés del Roma sirvieron para cerrar la cesión del espigado internacional italiano a cambio de dos millones de euros. Si el central sale bueno, algo que se da por sentado toda vez que parece tener el puesto asegurado, el equipo de la capital podrá quedárselo por solo cinco millones más. Operación redonda.

21. Kalidou Koulibaly (Nápoles): A sus 23 años, es innegable que aún le quedan aspectos por mejorar como el desplazamiento de balón en largo. Eso sí, ya se aprecian destellos de lo que puede ser un gran central. Solvente por arriba, rápido para su estatura, inteligente leyendo los pases del contrario y fuerte; necesita tiempo y aclimatación.

20. Ciprian Tatarusanu (Fiorentina): Ha empezado en el banquillo y eso le relega a este vigésimo puesto, pero es difícil dudar de su valía. Casi dos metros de guardameta que empequeñecían, con sus intervenciones, al resto de arqueros de la liga rumana. Al quedarse libre, sonó para varios clubes nivel medio-alto europeo. Se decidió por la Fiorentina y deberá trabajar duro para contar con minutos.

19. Ashley Cole (Roma): Hace tiempo que el lateral izquierdo inglés dejó de estar a su mejor nivel pero no fue hasta el año pasado cuando comenzó a frecuentar el banquillo. Rudi García, que ya recuperó el pasado curso para la causa al brasileño Maicon, espera conseguir lo mismo en el costado opuesto.

18. Maxime Lestienne (Génova): Algún día será necesario realizar un estudio para explicar por qué Bélgica ha dado tantísimos buenos jugadores en tan poco tiempo. Uno de ellos, que pasa casi desapercibido entre los halagos generalizados, es Lestienne. En una operación extraña, el Al Arabi le adquirió para prestárselo al Génova. Una buena noticia para los amantes del deporte rey, que podremos disfrutarle en una gran liga.

17. José Holebas (Roma): La explosión de este lateral zurdo, nacido en Alemania de padre griego y madre uruguaya, ha resultado más bien tardía. Pero ha sido tan notoria que era lo lógico es que acabara en un equipo de mayor entidad que el sorprendente Olympiakos. Todo se cerró en la agonía de la ventana de traspasos, pero también vale. Ahora deberá poner de su parte para sentar a Ashley Cole.

16. Alejandro 'Papu' Gómez (Atalanta): Es probable que el argentino aún siga lamentando su traspaso frustrado al Atlético de Madrid. De hecho debió ser bastante desesperante para él ver a los rojiblancos jugando en Lisboa la final de la Liga de Campeones mientras, a golpe de mando a distancia, la violencia se desataba en el país donde había decidido desarrollar su trabajo. Huido de Ucrania por razones obvias, vuelve a Italia un año después para cambiar el Catania por el Atalanta.

15. Stefan de Vrij (Lazio): Defensor de buenas maneras que ha crecido notablemente durante el Mundial a las órdenes de Louis Van Gaal. Por eso le entró por los ojos a varios clubes, entre ellos al romano. Sus veintidós años fueron el factor decisivo para dejar en las arcas del Feyenoord ocho millones y medio de euros.

14. José María Basanta (Fiorentina): Cuando parecía que nunca llegaríamos a ver al central argentino en una liga europea, se obró el milagro. Vinculado desde hace tiempo a varias entidades del Viejo Continente, pasaban las campañas y seguía desarrollando su actividad en México. Allí ha dejado sus mejores años pero al menos importará experiencia y carácter a la zaga viola.

13. Giacomo Bonaventura (Milán): Hasta este verano se trataba de un hombre del club. No un 'one club man' al uso, porque tuvo que irse cedido a un par de equipos antes de triunfar en el Atalanta, pero sí un jugador cultivado en Bérgamo hasta el triunfo. Con sus mejores servicios ya prestados a la entidad, hasta el punto que de su mano se llegó a pensar en Europa hace unos meses, deberá dar un salto individual que facilite el progreso de un maltrecho colectivo.

12. Michu (Nápoles): Las lesiones le hicieron pasar del todo a la nada en el Swansea, de sonar para los grandes de la Premier a sufrir tediosas jornadas en la grada viendo con impotencia cómo jugaban sus compañeros. Por ello sale cedido aunque, dada su calidad, en el fondo sea una incursión hacia adelante. Tendrá una dura competencia y deberá demostrar que no ha perdido esas virtudes que llamaron la atención en uno de los campeonatos más potentes del mundo.

11. Marco Van Ginkel (Milán): Una rotura de ligamentos siempre es inoportuna pero la que sufrió el mediocentro holandés lo fue aún más. Esas ilusiones que habían florecido tras confirmarse su fichaje por el Chelsea se desvanecieron en el acto, De luchar por tener minutos pasó a pelear contra el reloj para volver cuanto antes. Cuando todo terminó, ya era tarde. Este año ha perdido el tren de Londres pero el desvío le lleva a otra estación de prestigio donde hará escala rumbo al éxito.

10. Patrice Evra (Juventus): La mala temporada del Manchester United obligaba a cortar cabezas y la del francés fue una de ellas. Para recogerla estaba ni más ni menos que la Juventus. El equipo de Turín ha hecho caso omiso a la edad y a esa teoría que dice que los futbolistas decaen con el tiempo. A ojos de ellos, y de bastante más gente, el lateral galo sigue siendo útil y aún no conoce el ocaso. Dotado de un gran carácter y tremendamente competitivo, aún tiene gasolina.

9. Marco Parolo (Lazio): Centrocampista con grandes virtudes y pocos defectos, su estado de ánimo servía de metrónomo para el juego del Parma. Si tenía el día bueno, todos salían ganando. Si no, el equipo se resentía. Ese detalle explica su gran importancia para el colectivo y lo que pretende la Lazio de él. Si cumple con la responsabilidad, acabará saliendo barato.

8. Micah Richards (Fiorentina): Antes de que el Manchester City fuera el patio de recreo de un árabe rico, el ya estaba allí. Y ahí ha seguido hasta que se le ha agotado la paciencia, desesperado por buscar un reconocimiento que nunca terminaba de llegar. Dotado de un físico privilegiado, su aterrizaje en Florencia es tan extraño como acertado.

7. Nemanja Vidic (Inter): Cómo pasa el tiempo. Casi sin darnos cuenta, aquél central serbio jovencito y con buenas maneras que firmó el United se ha convertido en un veterano de treinta y dos años que poco pintaba ya en Old Trafford. El Inter le ha fichado gratis y si demuestra la mitad de lo que transmitía en su época gloriosa, resultará suficiente para que sea recordado con anhelo.

6. Gary Medel (Inter): Su actuación con Chile en la Copa del Mundo le recuperó a ojos de la opinión pública después de que se hablara poco de él durante la temporada que acabó con el descenso Cardiff. Ese imprevisto es precisamente el que le ha permitido viajar hasta Italia y firmar por un Inter al que le vendrá muy bien la garra que le caracteriza sobre el césped.

5. Diego López (Milán): Para el guardameta español, fichar por el Milán probablemente sea lo que más se asemeje al paraíso. Cierto que en el Real Madrid tenía su casa y que sólo él sabe cuánto tuvo que esforzarse para volver, pero lo que pierde en ambición lo va a ganar en tranquilidad. Demostrado que podía ser el portero titular en el conjunto blanco, esa condición debería acompañarle en su nuevo destino. Allí, encima, no tendrá que estar sometido día sí y día también las críticas y alabanzas procedentes de sus detractores o partidarios, que de todo tenía.

4. Konstantinos Manolas (Roma): Algo más que un nombre simpático para los hispanohablantes. La inesperada lesión de Javi Martínez en el Bayern de Múnich trajo consigo un efecto mariposa que llevó a Xabi Alonso y Benatia al conjunto bávaro y a este central griego a la Roma en sustitución del marroquí. Porvenir garantizado, excelentes condiciones y sitio fijo en un Olympiakos que sorprendió a Europa son sus credenciales. Será importante.

3. Fernando Torres (Milán): El delantero español llega a un nuevo país tras ir perdiendo peso específico en la Premier. Su traspaso al Chelsea se convirtió en el más caro en la historia de los mercados invernales. En Londres no ha podido justificar al cien por cien esa inversión ni ganarse la confianza del siempre complicado Jose Mourinho. Llevará al Milán lo que necesita la entidad, hambre y ganas de seguir reivindicándose. Un puesto en la selección está en juego.

2. Álvaro Morata (Juventus): Quedar por delante de Torres en esta lista es cuestión de matices. El principal, quizás, la edad. Morata, máximo goleador en la historia de la sub-21 española, tiene un gran futuro por delante. Los éxitos a nivel internacional, por contra, no le han permitido afianzarse en el Real Madrid ni meter la cabeza en el coto privado de Karim Benzema. En su nueva andadura, intentará demostrar lo que vale y deshacerse de los corsés para volver algún día al Bernabéu.

1. Juan Iturbe (Roma): Con los movimientos del Oporto suele suceder lo mismo que con nuestra película favorita, los hemos visto cientos de veces pero nunca dejan de sorprendernos. Después de pagar en su día a Quilmes una cifra baja por su adquisición y de no llegar a los trescientos minutos jugados con la primera plantilla lusa, han sido capaces de venderle por quince millones de euros al Hellas Verona. Estos, a su vez, han optado por traspasarle a cambio de veintidós a la Roma. ¿Los vale? Probablemente. En un mundo del fútbol donde se exige triunfar aquí y ahora, se nos olvida que Iturbe apenas tiene 21 años. Pese a ello ya ha demostrado que es capaz de grandes cosas en la Serie A. Su venta a un grande no es sino la evolución natural.

LIGUE 1

25. Diego Contento (Girondins): Jugar en el Bayern de Múnich resulta cada año más complicado, incluso siendo un lateral joven y aún con recorrido por delante como en este caso. Harto de esperar oportunidades que nunca han terminado de llegar durante las últimas campañas, ha puesto tierra de por medio y se marcha a buscar minutos en Francia.

24. Souleymane Diawara (Niza): Central con muchísimas horas de vuelo en la competición gala, a sus treinta y cinco años ha puesto fin a una larga estancia en el Marsella que comenzó en 2009. Está lejos de su mejor nivel pero su experiencia puede ser de gran ayuda a la zaga de Niza ahora que esta tendrá que aprender a vivir sin David Ospina.

23. Edson Mexer (Rennes): El central mozambiqueño, que se ha puesto a las órdenes de Montanier procedente del Nacional de Madeira portugués, ha empezado con muy buen pie en su nueva experiencia. Titular en todos los partidos formando pareja en el eje de la zaga junto a Armand, fue capaz incluso de anotar un doblete frente al Évian.

22. Ricky van Wolfswinkel (Saint-Etienne): Francia es el cuarto país diferente en cinco temporadas que pisa este delantero holandés de veinticinco años. Tras abandonar el Utrecht y disputar dos temporadas en el Sporting de Portugal, se animó a jugar el la Premier aceptando una oferta del Norwich. En Inglaterra ha pasado más bien desapercibido por lo que llega a la Ligue 1 con ganas de reivindicarse y garantizar como en sus mejores tiempos veinte o veinticinco goles por curso.

21. Christophe Jallet (Olympique de Lyon): Los tiempos en los que el Lyon era el rey del campeonato francés y gastaba grandes cantidades de dinero en jugadores de renombre parecen haber quedado ya atrás. La realidad ha cambiado como lo demuestra esta contratación, quizás la más destacada del conjunto este verano. Lateral que fue perdiendo peso en el PSG, su incorporación no es por ello menos destacable.

20. Hervin Ongenda (Bastia): En un equipo como el PSG, donde a día de hoy no hay espacio para la cantera, los productos más interesantes de la misma se ven obligados a probar suerte en otros lugares mientras amaina el temporal y esperan que todo cambie. Eso le sucede a este menudo y habilidoso atacante, internacional con Francia en todas las categorías inferiores.

19. Tiago Ilori (Girondins): El central portugués, que pasó unos meses por el Granada cedido por el Liverpool, vuelve a jugar a préstamo en otra liga. Con las puertas cerradas en los 'reds', sigue buscando minutos que le permitan volver a ser aquél joven por que suspiraba media Europa cuando militaba en el Sporting de Portugal.

18. Guillaume Gillet (Bastia): Mediocentro veterano, a sus treinta años abandona por primera vez en su carrera Bélgica para probar suerte en el extranjero. Perteneciente al Anderlecht, su cesión le dará empaque al centro del campo del Bastia. De momento lo ha jugado todo en el campeonato liguero, una demostración de que se confía en él.

17. Wahbi Khazri (Girondins): De lejos puede parecer Roberto Carlos por su aspecto físico pero no quedan ahí las similitudes. Cada uno en su estilo, el brasileño abusando de potencia y el tunecino de efecto y colocación, ambos coinciden en su buen golpeo a balón parado. Khazri ofrece además inteligencia en el desmarque entre otras virtudes y tiene el valor añadido que le da su juventud.

16. Sébastien Corchia (Lille): De lo más destacado del Sochaux, el descenso de este último ha sido la excusa para explicar una salida que posiblemente se hubiera dado aunque el equipo permaneciera en la máxima categoría. El club se le quedaba pequeño como demuestra su titularidad indiscutible desde que viste la camiseta de uno de los importantes del país.

15. Alphonse Aréola (Bastia): Nueva cesión para el guardameta del PSG, que ya en la 2013-2014 fue prestado por el conjunto capitalino al Lens en Ligue 2. Sus buenas actuaciones le han servido para dar un salto de categoría y seguir creciendo profesionalmente en su camino hacia la portería del Parque de los Príncipes.

14. Habib Habibou (Rennes): La incorporación de este corpulento delantero, que llega avalado por los buenos números que ha firmado la pasada temporada con el Genk, se cerró en el último aliento del mercado. Pese a que ha sido en Bélgica donde ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria, llegó incluso a pasar por el Leeds y el Steaua de Bucarest.

13. Modibo Maïga (Metz): La gran sociedad que formó en el ataque del Sochaux junto a Brown Ideye, marcando quince tantos cada uno, llamó la atención de varios equipos de la Premier. Le fichó el West Ham pero acabó cedido en el QPR. Tras su discreto paso por Inglaterra, retorna al campeonato que le dio fama para ayudar al Metz.

12. Michael Frey (Lille): Su gran tamaño no le convierte en un jugador torpe. Buen cabeceador, como corresponde a su altura, le hace especial con respecto a los demás de su estirpe la capacidad que tiene para contactar en escorzo con el esférico y llevarlo al fondo de las mallas. No solo eso, también es capaz de llegar de manera efectiva con el pie. Un rematador bastante fiable.

11. Tiemoué Bakayoko (Mónaco): Mucho dinero se ha gastado el conjunto monegasco en un joven que todavía parece estar un poco verde. De hecho, en el arranque de la campaña ha contado con menos minutos de los previstos. Eso sí, de este jugador que ha pasado por casi todos los escalones inferiores de 'Les Bleus', se esperan grandes cosas.

10. Jordan Ayew (Lorient): Si bien es su hermano André quien suele centrar todas las miradas lo cierto es que Jordan también tiene sus virtudes. Las demostró el año pasado como cedido en el Sochaux, especialmente en el tramo final de la temporada. Sin embargo su aportación no fue suficiente para lograr la salvación. Pese a ello seguirá en la máxima categoría, esta vez ya traspasado al Lorient.

9. Yeltsin Tejeda (Évian): Impulsado por su buen Mundial, el mediocentro defensivo costarricense da por fin el salto a Europa con veintidós años. Sin duda un buen momento después de cultivarse en el Saprissa, equipo puntero de su país natal. Con menos presión de la que podría encontrar en otras plazas, debería llamar la atención.

8. Lucas Barrios (Montpellier): No estaba muerto, estaba tomando vodka. Si bien esta afirmación no es literal, lo cierto es que su escapada a Rusia le había hecho difuminarse en el panorama internacional. Ahora regresa con ganas de reivindicarse y de demostrar que puede ser de nuevo el delantero que destacaba en el Borussia Dortmund.

7. Romain Alessandrini (Marsella): Grandes males exigen grandes remedios. La venta del buque insignia del Olympique, Mathieu Valbuena, ha provocado que traer a un futbolista de su perfil sea casi una exigencia. Para eso ha llegado Alessandrini, un jugador menudo y veloz que puede hacer olvidar a quien ya no está.

6. Abdel Barrada (Marsella): Después de sorprender gratamente con su irrupción en el Getafe, sorprendió que este joven talentoso decidiera marcharse a Oriente Medio decantándose por el dinero en lugar de la competitividad. Ha sabido reaccionar a tiempo y podrá purgar sus penas en un equipo que ha fichado muy bien y donde está llamado a asumir responsabilidades.

5. Michy Batshuayi (Marsella): Tan impresionante es el nivel del fútbol belga que un chico como este, capaz de anotar dieciocho goles en el campeonato local, aún no ha debutado con la absoluta. Quizás por eso ha querido dar un salto de calidad persiguiendo esa oportunidad. De momento Bielsa le ha utilizado como segunda opción al decantarse por Gignac, pero con su potencial es cuestión de tiempo que vaya ganando peso.

4. Matheus Doria (Marsella): Otro gran fichaje del equipo que probablemente mejor se haya reforzado este verano. Este central, de solo diecinueve años y casi 1.90 de estatura, ya ha debutado con la canarinha. Fueron solo tres minutos, pero no deja de ser un logro teniendo en cuenta la gran competencia que hay en su puesto. Seguramente aquél duelo no será el último en el que defienda la elástica nacional.

3. Aymen Abdennour (Mónaco): Para dar mayor consistencia a la zaga el Mónaco no se ha estrujado excesivamente la cabeza y ha recurrido al método sencillo, romper el cerdito y llenar al Toulouse de ceros para hacerse con los servicios del tunecino. Hablan de su importancia los datos. En los veintiún partidos ligueros donde tuvo minutos, su anterior club sumó cinco derrotas. En los catorce que no participó, cuatro.

2. Serge Aurier (PSG): La salida de Bakary Sagna hacía que su destino apestara a Arsenal. Sorprenentemente, contra todo pronóstico, fue finalmente el Paris Saint Germain quien se alzó vencedor en una puja que valía cada uno de los euros invertidos. El marfileño fue uno de los jugadores revelación del Mundial y quizás el mejor africano de la cita.

1. David Luiz (PSG): Durante muchos periodos de mercado se especuló con la salida del central rumbo al Barcelona. Pero por encima de las buenas intenciones aparece en ocasiones un poderoso caballero que dirime las disputas. Este buen hombre convenció al Chelsea y al jugador de que viajar a la ciudad de la luz para formar pareja en el eje de la zaga con Thiago Silva, compañero de fatigas en la selección, suponía la mejor alternativa posible. A los pechos de otro conocedor del oficio como Laurent Blanc, es posible que alcance su mayor nivel.

RESTO DE EUROPA

25. John Guidetti (Celtic): Desde que sorprendiera en el Feyenoord, cerca de un par de temporadas se ha pasado en barbecho el delantero sueco. Entre las lesiones de gravedad y la falta de oportunidades en el Manchester City y el Stoke, muchos temen que su talento se haya apagado y ya no vuelva a ser el mismo. Se enfundará la camiseta del Celtic para llevar la contraria a los que no creen.

24. Ibrahim Afelay (Olympiakos): Difícil evaluar su paso por el Barcelona en la medida en que ha estado mucho más tiempo en la enfermería que entrenándose. Tampoco se pueden sacar muchas conclusiones de su préstamo al Schalke 04, donde se perdió la mitad de la campaña también por problemas físicos. La idea es que en Atenas todo quede atrás y pueda empezar de cero hasta alcanzar el nivel que le hizo despuntar en el PSV.

23. Jérémy Perbet (Istambul Basaksehir): Puede que deportivamente nunca se valorara demasiado en Villarreal el rendimiento de un delantero que, por contra, se ganó con sus goles y su trabajo el cariño de la afición. Llegó para dar un empujón al equipo hacia Primera y, ya en la máxima categoría, cumplió cuando le dejaban. Se marcha a Turquía con veintidós tantos en cuarenta y siete partidos, una cifra más que interesante.

22. Luuk de Jong (PSV): El atacante holandés parecía llamado a comerse el mundo cuando explotó con la camiseta del Twente en la 2011-2012. Desde entonces lucha por demostrar que aquello no fue un efecto gaseosa. Sin suerte en el Möenchengladbach ni en el Newcastle, de momento su etapa en Eindhoven ha empezado de manera muy prometedora.

21. Óliver Torres (Oporto): Pese al mimo con el que se cuida su evolución desde el Atlético de Madrid, a nadie se le escapa que el centrocampista es un elegido y quizás por eso se le ha pedido demasiado para su corta edad. La estancia en el Oporto debería venirle bien para desviar la presión y, en un vestuario donde estará bien arropado, sentirse libre para ser él mismo.

20. Steven Defour (Anderlecht): El rendimiento que ha ofrecido en el Oporto puede haber decepcionado a todos aquellos que le siguieron de cerca cuando militaba en el Standard de Lieja. Aún así, nunca ha dejado de viajar con una selección donde la competencia es atroz. Eso ilustra bastante su importancia y su cartel. Ahora vuelve a su país natal para encontrarse consigo mismo.

19. Blerim Dzemaili (Galatasaray): Todo pulmones, el suizo es uno de esos jugadores a los que les gusta vivir entre dos áreas. Sin embargo aporta algo más. Muy seguro en el pase, lo que le hace diferente al resto es su golpeo en carrera desde la media luna. Donde otros mandan el balón a las gradas, él suele encontrar portería. A buen seguro dejará algún gol para las parabólicas durante su estancia en Estambul.

18. José Sosa (Besiktas): Cuando Simeone pidió que se lo trajeran en invierno tenía bien claro lo que buscaba, un futbolista con un guante en el pie a cuyos centros pudieran darle lustre los excelentes rematadores del conjunto rojiblanco. Sosa fue habitualmente reserva, pero cumplió de forma sobresaliente con la labor de especialista que le había sido encomendada. Ahora llega cedido a Turquía huyendo de la crisis ucraniana.

17. Goran Pandev (Galatasaray): Después de toda una vida rindiendo a óptimo nivel en Italia, país donde ha dejado más de trescientos partidos a sus espaldas, el macedonio ha optado por bajar el pistón y concederse un pequeño lujo en su carrera de trabajador abnegado. Llega a Turquía sin nada que demostrar pero con la ambición que siempre le ha hecho salir adelante.

16. Roman Shirokov (Spartak de Moscú): El destino ha sido cruel con el centrocampista ruso. Tras marcar el tanto que dio la clasificación para el Mundial a su selección, sufrió una lesión en el tendón de Aquiles que le dejó fuera de la cita. Aún sigue recuperándose y la esperanza es que en pocos meses pueda estar de vuelta. Eso sí, cómo retornará a la actividad a sus treinta y tres años es una incógnita.

15. Stefan Scepovic (Celtic): En Gijón, ciudad de grandes delanteros, el serbio no ha pasado desapercibido. Ha sido un idilio breve que terminó con muchos goles cantados por las gargantas de El Molinón pero sin el ansiado ascenso. Ahora se marcha a Escocia para sacar de la crisis a un grande en horas bajas.

14. Adrián López (Oporto): Atacante de excelentes condiciones que todavía no parece haber alcanzado su pico máximo de rendimiento. La competencia en el Atlético le relegó a un segundo plano y allí, oculto entre las sombras del banquillo, ha ido apagándose su luz. Se pone ahora en manos de Lopetegui, un técnico que le conoce muy bien y que puede sacar de él todo lo que tiene.

13. Óscar Cardozo (Trabzonspor): Será difícil acostumbrarse a una Primeira Liga sin Cardozo, punta paraguayo que desde las alturas ha marcado goles de todos los modos imaginables para regocijo de la afición del Benfica. Más de ciento cincuenta deja atrás, los que le convierten en el mayor anotador extranjero de la historia del club. Su única cuenta pendiente, tener que doblar la rodilla ante la maldición de  Béla Guttman.

12. Andreas Samaris (Benfica): Uno de los grandes descubrimientos del fútbol heleno durante el último curso. Cedido por el Olympiakos en el Panionios, Míchel decidió empezar a contar con él tras la salida de Fejsa al Benfica. Apareció para quedarse, creció y ahora en Lisboa se frotan las manos al importar a un centrocampista capaz de puntuar con notable en casi todas las facetas del juego que se le exigen a alguien de su puesto.

11. Nani (Sporting de Portugal): Siete años después, el extremo regresa al lugar del que salió. Un fichaje del gusto de los aficionados capitalinos, que sueñan con refrescar en sus retinas la imagen de aquél chico que incendiaba la banda sorteando contrarios. La operación no tiene además riesgo alguno ya que el conjunto inglés asume íntegramente su ficha.

10. Diego Ribas (Fenerbahce): La obsesión del Atlético de Madrid con el jugador brasileño le llevó a pelear en más de una ocasión para llevarle al Manzanares. La última, el pasado invierno. No rindió cómo se esperaba pero su gol al Barcelona en Champions sirvió para pagar con creces tanta obstinación. Ahora firma libre por el conjunto turco con la satisfacción de haber contribuido en pequeña medida a la histórica campaña del equipo que tanto le quiso.

9. Vincent Aboubakar (Oporto): Le ha bastado una temporada a pleno rendimiento en el Lorient para emular los registros totales que había conseguido durante su etapa anterior en el Valenciennes. Y lo ha hecho en la Ligue 1 con veintidós años. El punta camerunés parece haber madurado y eso se ha notado en su juego. Perdona poco, golpea fuerte y tiene recursos para inventar goles en jugadas sin aparente peligro.

8. Cristian Tello (Oporto): Jugar en un equipo como el Barcelona no es fácil para nadie. Mucho menos para Tello, que cada fin de semana se veía obligado a competir por el puesto con algunos de los mejores futbolistas del mundo aceptando al mismo tiempo un rol de gregario. Dentro de él hay un diamante por pulir pero hace falta paciencia. Un año en Portugal le hará mucho bien.

7. Quincy Promes (Spartak de Moscú): Su ascenso, con una breve parada en el Go Ahead Eagles para foguearse, ha sido meteórico desde que empezara a destacar en la cantera del Twente. Al final, ya en el primer equipo, se convirtió en una de las sorpresas más gratas en la última edición de la Eredivisie. Está por ver cómo se acopla a un campeonato tan complicado como el ruso después de que el Spartak haya tirado la casa por la ventana.

6. Konstantinos Mitroglou (Olympiakos): Se marchó al Fulham en invierno como uno de los delanteros más interesantes entre los que eran susceptibles de ser adquiridos. Las lesiones hicieron que solo disputara tres partidos con el primer equipo, todos ellos fuera de casa. Nadie, pues, le ha visto correr por Craven Cottage. Aún así se ha salvado del problema que supone jugar en la categoría de plata y ha conseguido volver a Atenas. Es un hijo pródigo cualificado que, a pesar de todo, sigue manteniendo el olfato y la pegada. Hay cosas que no se olvidan.

5. Demba Ba (Besiktas): El senegalés abandona la Premier League con cuarenta y tres goles en noventa y nueve partidos. Cifras más que dignas teniendo en cuenta el rol residual que le guardaban en el Chelsea. Su traslado a Londres le hizo más mal que bien. Tenía capacidad para seguir en Inglaterra pero ha preferido romper con todo y marcharse a Turquía para disfrutar de una experiencia diferente.

4. Bruno Martins Indi (Oporto): Cambio de fichas en el conjunto portugués. Se marcha un central joven y con una enorme proyección para dar paso a otro que atesora las mismas características. Bien es cierto que a día de hoy Mangala está por encima del holandés pero este último ha crecido mucho con la experiencia que le ha dado el Mundial. Físicamente un portento aunque en ocasiones excesivamente impetuoso, si atiende a los precedentes de gran parte de aquellos que visten de blanquiazul, su valor se multiplicará por tres en un par de años.

3. Javi García (Zenit): Su paso por el Manchester City ha estado marcado por la irregularidad, alternando varias jornadas consecutivas en las que disputaba los noventa minutos con rachas de inactividad por decisión técnica. Demasiado para alguien que costó bastante dinero y al que se ha podido vender casi al mismo precio. Con un modo de juego riguroso y serio que se adapta casi a cualquier competición, no debería tener problemas para destacar en Rusia.

2. Mathieu Valbuena (Dinamo de Moscú): Jugador franquicia del Olympique de Marsella, tras el Mundial se dio por sentado que abandonaría la entidad rumbo a otro lugar. Sonó para numerosos equipos pero bien porque las negociaciones no llegaron a buen puerto o porque el futbolista tenía otras intenciones, se ha convertido en uno de los fichajes de campanillas en la competición rusa. Sus primeras jornadas allí han confirmado que se encuentra en un momento de forma espectacular.

1. Ezequiel Garay (Zenit): Que acabaría vistiendo los colores del United se pagó durante mucho tiempo uno a uno. Sin embargo las cosas no son siempre como se esperan y el tonteo que ambas partes han mantenido durante los últimos mercados no ha llegado a consumarse. Despechado, uno de los mejores centrales de Europa, pone tierra de por medio y se marcha a Rusia para alejarse del mundanal ruido y embarcarse en un interesante proyecto que sigue sumando estrellas.

martes, 2 de septiembre de 2014

China, donde el fútbol no es el rey


La cara de Li Xuerui tras ser derrotada por Carolina Marín en la final del campeonato del mundo de bádminton estaba más cerca de la incredulidad que de la tristeza. A los ojos de la china, la española era una especie de extraterrestre venido de un lugar ignoto capaz de vencer en una disciplina donde el éxito es propiedad de sus compatriotas, de alguna otra asiática y hace quince años o más de un par de danesas que pillaron por sorpresa a sus rivales.

Deportes que aquí se practican casi por obligación en las clases de educación física o de forma esporádica en un chalet durante el tedioso y caluroso descanso estival, levantan pasiones en China. Basta con mirar hacia los autobuses que luchan por sobrevivir en medio del tráfico pekinés, mientras depositan su modesta dosis de contaminación, para descubrir en su carrocería anuncios protagonizados por los ídolos nacionales del tenis de mesa.

Dominan los juegos que se deciden por reflejos y pericia en las distancias cortas, aquellos que se resguardan del aire libre y no necesitan verdes prados ni mucha gente para su desarrollo. La densidad de población, las dificultades para construir algo de notables dimensiones en lugares donde se intenta recortar todo; obliga a ello. Cuando una ciudad considerada pequeña es aquella donde moran 600.000 habitantes no queda sino controlar la venta de coches, racionalizar el uso de electricidad en verano e invitar a la procreación unitaria. Hace tiempo que ya no caben tres donde cabían dos.

Se trata pues de un terreno poco óptimo para cosechar fútbol. Pese a ello, sin llegar a la clandestinidad pero no muy alejado de ella, asoma discretamente para quien lo busca. Basta con indagar sobre la situación del 'Estadio de los Trabajadores' en Beijing para que aquello que podía convertirse en una visita ocasional pase a ser un atracción turística más al ser informado por un entusiasta botones de que el Guoan de Manzano busca afianzarse en el segundo puesto ante el Guizhou Renhe esa misma noche.

Tras pasar el día caminando por templos arbolados donde los mayores practican taichi desde primera hora y mirar de reojo las brochetas de escorpiones en Wangfujin Street, ver el esférico sobre el césped resulta una necesaria concesión al estilo de vida rutinario. Un ritual que va sumando adeptos en los vagones del metro a medida que transcurre la línea dos hasta la estación de Dongshi Shitiao. Aficionados vestidos de verde y amarillo entre los que se mezclan dos rusas obligadas a pedir auxilio ante la incomprensión idiomática que supone no entender los caracteres locales ni los occidentales.

Con el subsuelo de nuevo debajo de los pies, las distancias engañan. A escala desconocida, aquello que parece cerca no lo está tanto. Así, un previsible paseo de cinco minutos dura casi media hora y acaba de forma abrupta cuando en la puerta uno de los casi cuarenta mil seguidores abre los ojos como platos al ser preguntado por si quedan entradas. Toca recurrir a los odiosos reventas que, ocultos tras la penumbra del bulevar, asaltan a los desamparados. Tirando de la calculadora del teléfono para escribir cifras y con el arte del regateo aún por pulir, teniendo en cuenta la oferta uniforme establecida por el gremio y la cercanía del pitido inicial, una cifra cercana a los quince euros por entrada acaba cerrando el trato.

Una vez dentro, el ambiente desconcierta a un europeo. Quizás desolados por la baja calidad del producto consumido los asistentes cantan, pero no tanto como cabría esperar. Desperdigados por la grada aparecen diferentes grupos de animación que no logran contagiar del todo a aquellos que ocupan su localidad de forma aislada intentando mantener, desde su individualidad, una tensión artificial que les narcotice durante noventa minutos. En ese estado cercano al trance llegan incluso a aplaudir cuando dos futbolistas hacen las paces después de una tangana.

Ni siquiera tras el descanso, donde se aprovecha para comer brochetas de pollo o snacks de aspecto poco saludable regados con agua caliente, las gargantas se animan. Solo en el tramo final, con el marcador apretado tras marcar el equipo local el 2-1 en el ochenta y cinco, vuelve la ilusión. El respetable, grupo de agentes de movilidad incluidos, se viene arriba y recibe la complicidad del guardameta local; que les manda un saludo mientras pierde tiempo.

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El ambiente llega al clímax cuando se anuncia el tiempo añadido y, con todo aún por decidir, la megafonía escupe el himno. Una apuesta arriesgada a juzgar por las acometidas del Renhe, pero que finalmente sale bien. Así, con el estadio puesto en pie y entonando la letra se llega al pitido final. Tres puntos de oro que la plantilla celebra con una vuelta de honor. 

Toca hacerse las fotos para retratar el momento mientras los viandantes que pasan miran incrédulos sin explicarse por qué están allí un par de occidentales. Uno de ellos, incluso, realiza el gesto de apretar el botón de una cámara. Cuando recibe el móvil para llevar a cabo la instantánea, nos aclara que su deseo es posar junto a nosotros e inmortalizarlo todo con su dispositivo.

Una experiencia, en su conjunto, que merece la pena vivir. Lo mismo sucede con la obligada visita a la Gran Muralla China, tan imponente como escarpada en el tramo de Mutianyu. Pasearlo bajo el sol de mediodía deja fuerzas para poco, si acaso una breve visita al Mercado de la Seda. El recinto por antonomasia para comprar prendas de imitación es una instalación cerrada de varios pisos que dista mucho de los modestos tenderetes callejeros. Con una red perfectamente estructurada, no es extraño probarse en una tienda el mismo par de zapatillas que había sido desechado en otra diferente minutos antes.

Entre los cientos de cubículos donde el regateo es norma y la observación minuciosa del producto obligación, emergen un par de ellos dedicados al fútbol. Camisetas de infinidad de clubes y selecciones, más o menos logradas, que hacen las delicias de los amantes del deporte rey mientras se imaginan marcando goles en el barrio equipados con la elástica del Guangzhou Evergrande.

La retransmisión del partido de este último, campeón de la pasada edición de la Champions asiática, contra el Western Sidney Wanderers en Australia es plato fuerte de una cadena deportiva de pago. Hasta el punto que acababa asomando en bucle entre partidos de béisbol, de tal forma que puede verse en un hotel de Guilin y días más tarde en otro de Yangshuo. Ambas ciudades, por cierto, son parada necesaria debido a su paisaje kárstico. Una fantasía de montañas mágicas que centran el atractivo de la zona y lo mismo sirven para ser el escenario del recomendable espectáculo 'Impression' que para convertir en único el imperdible paseo en barco que las une.

Tampoco está de más una excursión a Xi'an para apreciar en directo el negocio montado en torno a los guerreros de terracota y ser fagocitado por las masas en el populoso barrio musulmán tras dar cuenta de los suculentos ravioles. Hasta allí también llega el fútbol global a través de un joven vestido del Barcelona con su nombre en caracteres chinos. Una especie de profeta en una ciudad donde solo han oído hablar de Cristiano Ronaldo, y por su aspecto físico.

El portugués goza de cierto reconocimiento si bien es Kaká el que sale en los carteles con los que pretende darse a conocer una marca de caramelos para la garganta y otros mundialistas quienes ejercen de imagen de Pepsi. En su día estuvo entre ellos el inglés David Beckham, cuyo rastro queda ya relegado a pequeñas figuras de cerámica con parecido dudoso en la coqueta zona de Shanghai conocida como Tianzhifang.


Shanghai, una ciudad que no duerme desvelada por las luces de un skyline de postal que tiene aún más sabor desde terrazas como la del hotel Indigo o la del New Heights. Un centro del comercio internacional que al mismo tiempo lo es también de la compra y venta de grillos de pelea en el mercado de Xizang Lu. Cuna de contrastes que alberga a las afueras el bucólico pueblo de agua de Zhujiajiao, si es que de verdad puede delimitarse el verdadero cinturón exterior. 

El punto y final de película para un viaje que aún se guarda la estampa futbolística rumbo al aeropuerto, la de unos muchachos jugando un siete para siete nocturno ocultos entre la maleza de rascacielos que rodean la zona de la Expo. Pequeña luz en medio del túnel, semillas de lo que quizás algún día sea el triunfo de China en un Mundial. Algo improbable, como también lo parecía que una onubense reinara en el bádminton.

viernes, 15 de agosto de 2014

Sicilia, fútbol a los pies del Etna

Sentado en el banquillo, Pablo 'Pitu' Barrientos veía como San Lorenzo de Almagro se proclamaba por primera vez en su historia campeón de la Copa Libertadores. Él no sudó la camiseta en el partido decisivo ante Nacional pero probablemente en su interior pensó que volver desde Italia para protagonizar ese momento histórico había merecido la pena. 

Su decisión, comprensible tras el descenso del Catania, ha dejado en los puestos ambulantes de la ciudad un reguero de réplicas de la elástica del club estampadas con su nombre y su número pero solo aptas para el uso de los nostálgicos. Son estos también quienes se hacen notar en las conversaciones sobre fútbol, desviando la atención de la caída a Serie B para centrarla en el efímero paso por el banquillo de Diego Pablo Simeone.

Es el único consuelo, la única manera de sentirse satisfechos después de una campaña mala que fue peor incluso tras el ascenso del vecino. La alegría suele ir por barrios pero en Sicilia se amplía el espectro a las ciudades. Palermo respira aliviada tras un curso lejos de los mejores. No hay orgullo, solo la satisfacción de haber cumplido con el mínimo exigido y los restos de la celebración por ello. Alejados de las calles principales, basta serpentear un poco por zonas más populosas y menos populares para vislumbrar banderines negros y blancos, rosas estos últimos antes de la decoloración por dejadez.

Las venas de la ciudad, donde la sangre palermitana diverge de la del extranjero que va de paso, encierran el verdadero espíritu futbolístico de la urbe. Campos y solares en los que se juega a las once de la noche, porterías que crecen en medio de la nada ajenas a la monumentalidad de la zona. El ambiente, a veces ponzoñoso, donde se cultivan los héroes del mañana.

Sin embargo el balón no rueda exclusivamente en los grandes núcleos urbanos de una isla que debe gran parte de su belleza a la presencia del Etna, si bien tiene que pagar ese privilegio atendiendo a los designios caprichosos del volcán. Dominante y a veces imprevisible, su figura emerge única e imponente contrastando con la inmensidad del mar. Naturaleza en diversos relieves que se engalana gracias a la mano del hombre, quien a lo largo de los siglos ha levantado maravillas como el Valle de los Templos de Agrigento o las iglesias barrocas que salpican gran cantidad de pueblos.

Uno de ellos es, por ejemplo, Erice. Situado en la cima de una montaña llegar hasta allí supone todo un reto incluso para los conductores más experimentados, que van escalando por la falda entre volantazos y curvas imposibles. El premio final merece el esfuerzo. Arriba, un lugar único y con encanto desde el que se divisa la costa.

La reflexión y la tranquilidad despiertan el ingenio e invitan a no repetir los errores del pasado. La bajada en teleférico es la muestra de ello. Un trayecto corto y agradable que permite vislumbrar, entre los tejados, una de las tribunas del Stadio Polisportivo Provinciale de Trapani, ciudad que puede presumir de equipo en la categoría de plata.

Más modesto es el campo en Noto, situado a las afueras y solo guarecido de las miradas indiscretas por un pequeño muro. Sencillo, sin arabescos. Todo lo contrario que la localidad, un ratonera de calles estrechas y en cuesta donde es fácil entrar pero difícil salir. Un horno en el que se cuecen los invitados a una boda y en cuyo interior sobreviven los veteranos dueños del 'Salone Juve', céntrica barbería donde se cachea varón dandy entre instantáneas que narran la historia de la Vecchia Signora.

Fútbol por aquí y por allá. Un simple arenal con rastrojos y dos arcos cerca de la playa de Agrigento, tres pillos que intentan embaucar a los turistas mientras disparan el esférico hacia los muros del Duomo de Siracusa, un césped artificial en Taormina que puede vislumbrarse en plano picado desde la carretera durante la ascensión al recomendable mirador. 

En este, un niño vestido con la camiseta de Bale junto a su madre. Globalización mezclada con la tradición que trae implícita el toque de las campanas al atardecer en la iglesia que corona el paisaje. La vida de ayer y la de hoy. Un entorno que pertenece a Italia pero podría ser en sí mismo una realidad paralela. Una isla donde se detiene el tiempo y las horas pasan rápido mientras se consumen granitas pero que no puede, pese a ello, escapar del embrujo del fútbol.

El blog permanecerá inactivo, al menos, hasta el próximo día 28 de agosto como consecuencia de otro viaje. Contaré, como es costumbre, los detalles del mismo a la vuelta. Disculpad las molestias.

jueves, 31 de julio de 2014

Papa-St.Pölten-Gyor: Fútbol con aroma a interrail

El reloj biológico del fútbol húngaro se paró hace poco más de sesenta años, cuando Alemania se bautizó en Berna como campeona del mundo ante los 'magníficos magiares' de Gusztáv Sebes. Aquella selección, formada por virtuosos del balón con apellido de autómatas que ganaban como tales, era el orgullo nacional. Y lo sigue siendo desde entonces ante la falta de alicientes.

De hecho en las tiendas las camisetas 'retro' aparecen dobladas e impolutas en los estantes de primera línea mientras que las actuales cuelgan tristes sobre una percha buscando improbables compradores. Son los efectos de la nostalgia, el recuerdo de lo que fue y quizás no vuelva a ser nunca. La realidad de un país que resultó premiado con una generación virtuosa y castigado después con la ausencia de estrella internacional alguna.

Por ello, y porque la figura bien lo merece, Puskas sigue siendo el rey. Ya no vive, pero su fantasma flota en el ambiente y llena la boca de los taxistas cuando no están presumiendo de las buenas mañas de sus paisanos en los deportes acuáticos. El eterno 'diez' es un símbolo nacional del que parece haberse apropiado de manera individual Víctor Orban.

El Primer Ministro se ha valido del ex jugador madridista para tejer una siniestra red que comenzó con la creación de un club con su nombre en Félcsut, donde el político pasó la infancia, y ha terminado con la construcción de un estadio cuyo aforo triplica la población total de la localidad. Todo ello beneficiando por el camino a personas de su entorno, desde familiares hasta amigos.

La obra ha ganado visibilidad gracias a Europeo sub-19, donde se ha establecido como una de las sedes. El torneo ha vuelto a dar relevancia futbolística a la nación, que puede sacar pecho a nivel organizativo toda vez que en el plano deportivo la clasificación para el Mundial de la categoría al acabar tercero de su grupo puede considerarse un mal menor.

Como consecuencia de la cita, algunos de los jóvenes que darán que hablar en poco tiempo (Selke, Kimmich o Sarnavskiy) han demostrado sus habilidades en localidades como la sobria Papa. Lástima que no todos los habitantes hayan sabido apreciarlo y fueran pocos los locales que ocuparan las gradas del estadio bajo la intensa lluvia y casi más los que se sentaban en las mesas del bar del club, ajenos a todo mientras bebían cerveza y devoraban modestos sandwiches de pepino, cebolla y jamón.

Por otro lado algo así resulta en parte comprensible a juzgar por el escaso ajetreo nocturno de una ciudad que a las once y media de la noche se presentaba desértica, sin apenas movimiento de coches y personas en parte eclipsada por el protagonismo de la cercana Gyor; epicentro esta sí de toda la actividad de los planteles.

Allí el escenario contrastaba por tratarse de una ciudad que se ha tomado el deporte rey muy en serio durante los últimos años. El buen momento histórico del club que defiende sus intereses ha llegado en paralelo con la mejora de unas instalaciones ejemplares. Los campos de entrenamiento y un estadio atractivo para el espectador se mezclan con facilidades como un hotel o un centro comercial en cuya osamenta se aloja la boutique del club. Esta recuerda en su escaparate con objetos personales a Miklós Fehér, atacante que pasó por el club y falleció en Guimaraes vistiendo la elástica del Benfica. Tradición, modernidad y respeto a los mitos hacen de la visita algo agradable.

También lo es vivir una eliminatoria europea en un país extranjero. Como ejemplo esa que suponía el partido más importante hasta la fecha en la historia del SKN St. Pölten. Increíblemente bien comunicada a través de los intestinos de trenes que distribuyen la sangre por el organismo del Viejo Continente, la zona abandonaba su estado larvario para adentrarse en el ecosistema ajeno del ámbito internacional ante su público, en un estadio que aún olía a nuevo tras haberse inaugurado hace apenas dos años.

Fuera, aficionados en tensa espera degustaban cerveza y salchichas mientras en la boutique oficial el goteo de gente era constante en busca de algo amarillo y azul con lo que exteriorizar el sentimiento. Dentro, los ácidos zumos de manzana y las tostas de salmón y fiambre entonaban el estómago de unos periodistas que también parecían conscientes de la importancia de lo que había en juego. Al final todo salió bien en parte por el doblete de un madrileño de San Blas llamado Daniel Lucas Segovia, en parte por la pobre actuación del Botev Plovdiv búlgaro.

Momentos, todos ellos, que se perderán con el tiempo pero que quedarán por siempre en la mente del viajero así como las personas que lo han vivido con él. A todos los que hacen posible Marcador Internacional, y también a ese gran descubrimiento que es Kalac, gracias de corazón por esta experiencia inolvidable.

martes, 15 de julio de 2014

El círculo de Alemania


Cuando los jugadores alemanes levantaban las Copa del Mundo el pasado domingo en Maracaná, a muchos nos quedaba la sensación de que se había hecho justicia. Eclipsados por el potencial de España en los últimos años, la insistencia en un modelo acabó imponiéndose cuando claudicó el enemigo. Fue algo así como si a la Mannschaft le tocara su turno después de esperar pacientemente en la cola del éxito.

Triunfaba de esa manera una generación virtuosa cincelada desde la base. Un grupo de jóvenes con buen gusto por el arte de crear a los que se habían unido los predecesores más aptos, supervivientes de épocas pretéritas donde la gloria se tocaba sin abarcarla. La mezcla entre el hambre de los cachorros y las ganas de morder de los veteranos.

Esa alegría en el podio era la cúspide de una pirámide que empezó a levantarse en su día sobre el sustrato que suponía la falta de ambición, un mal que suele castigar a los que se coronan campeones tras un camino extenuante para lograrlo. En Alemania, como en otros países, el obligatorio proceso de reconstrucción adquiere rasgos cíclicos.

Con excepción de la corona lograda en 1990, cuatro años antes de lo previsto, la selección germana acostumbra a triunfar en la cita más importante a nivel internacional cada dos décadas. Lo hace además atendiendo a un patrón de conducta no escrito que indica que al título le sigue el fracaso y un posterior crecimiento que les aproxima poco a poco hasta el objetivo.

Algo semejante sucede con Italia, que desde el año 1982 no falla a su cita con las finales cada doce veranos. O con Brasil, que cada vez que alcanza la penúltima ronda desde la edición de 1938 lo hace mínimo dos veces de forma consecutiva. Incluso coincidiendo con relevos de vestuario, los datos reflejan que algunas naciones están mejor preparadas que otras para el cambio.

Los tiempos  se reducen cuanto más focalizada está la planificación y más calidad tienen los sistemas formativos. Francia, por ejemplo, fue capaz de reinar en casa aprovechándose de la inversión que hizo en futuro para que eso sucediera. Algo parecido aconteció con España en Sudáfrica. En ambos casos el golpe posterior ha sido grande y tendrán que ser los que vienen por detrás quienes levanten de nuevo la efectiva estructura.

Parece demostrado pues que, para aspirar al trofeo, no basta con la inspiración espontánea de tres o cuatro nombres talentosos sino que cada vez es más necesario un trabajo de base que complemente con orden las virtudes que atesora cada individuo. Aquellos que sean capaces de encontrar la receta para disminuir los plazos y el efecto contagio entre aquellos que lo han ganado todo y quienes no han ganado nada serán quienes se mantengan en lo más alto. Alemania ha sabido interiorizarlo y por eso siempre está ahí, en su punto óptimo de maduración cada veinte años.

Durante este verano, y tal como ha sucedido en el Mundial, el blog se irá actualizando sin fecha fija. De esta forma no habrá posts todos los lunes, miércoles y viernes sino que los iré escribiendo de forma aleatoria. Disculpad las molestias.