miércoles, 23 de abril de 2014

¿Qué ha sido de... Andrei Frascarelli?


Animado por el influjo de Dobrovolski, vuelvo a repasar la trayectoria de otro jugador que llegó al Atlético de Madrid en el pasado. El brasileño Andrei Frascarelli aterrizó en Barajas como "el nuevo Roberto Carlos" (junto al ex madridista se había proclamado subcampeón del mundo juvenil en 1991) y se marchó al Betis entrado en carnes para cerrar en Sevilla una de las etapas más surreales que se recuerda por allí. Y eso que hay historias para escribir un libro.

Antes de que todo eso sucediera, de que aterrizara en Europa, había vivido sus primeros años como profesional en varios clubes de su país e incluso había probado en el extranjero. Nacido en Pederneiras y criado futbolísticamente en el XV de Novembro de Jaú, su progresión fue rápida. Tanto que en apenas una campaña ya había dado el salto al Palmeiras.

Luego llegaría su paso por el Goiás, el Flamengo y el Fluminense completando una trayectoria más que digna en sus comienzos. Cansado de dar tumbos por la zona, decidió probar una nueva experiencia. Fue así como llegó al Rosario Central, entidad que abandonaría para firmar por el SC Juventude (algunas bases de datos dicen que antes pasó por el XV de Piracicaba) y posteriormente por el Atlético Paranaense.

De allí le importó el Atlético a cambio de una cifra generosa. La inversión parecía provechosa ya que el jugador se asentó en el once y marcó goles. Sin embargo algo no convencía a orillas de Manzanares, quizás su excesiva contundencia. Fuese cual fuese el motivo, el caso es que un verano después le traspasaron al Betis a cambio de quinientos millones de las antiguas pesetas.

La operación se cerró en parte debido a la insistencia de Luis Aragonés, el técnico llamado a dirigir al equipo ese curso. Sin embargo renunció a la empresa poco tiempo después y Andrei, que llegó del verano en una forma más bien contundente, se vio en la necesidad de convencer a sus sucesores. Le impusieron una dieta para que recuperara una figura idónea para el fútbol pero entre lechuga y lechuga aprovechaba para zamparse latas de atún, una costumbre que descubrió el club y le valió un expediente.

Cedido al Santos, sin la confianza de nadie, metido en líos judiciales con el club... acabó marchándose con el tiempo. Lo hizo al Sao Joao a cambio de 25 millones de pesetas. Lopera justificó la pérdida de dinero afirmando que tomaba la decisión por caridad cristiana hacia el futbolista, pensando en él y en su familia. Incluso le regaló una camiseta de recuerdo antes de que se fuera. La camiseta que no había vestido jamás en dos años.

Finalizada la etapa en su nuevo destino vuelven las versiones encontradas sobre su paradero. Todos coinciden en situarle en el Marília pero algún benevolente le coloca con anterioridad en el Botafogo. Sí es cierto, aunque pueda no parecerlo, que fue cedido al Fluminense. Lo corrobora un hecho del que todo el mundo habla, la pelea a golpes que tuvo sobre el césped con Romario... vistiendo los dos la misma camiseta. El caso es que después de ese embrollo retornó a Europa para trabajar en el Rot Weiss Ahlen.

Aquella sería la última vez que abandonaría su nación como jugador ya que volvió para seguir engordando su ya de por sí extenso currículum. El Guaraní, el Rio Claro y el Ceilândia serían sus penúltimos clubes. A todos ellos les seguiría el XV de Jau después de colgar las botas en un primer intento. Posteriormente se dedicó a jugar al Showball, una afición un tanto peculiar cuando alguien cobra un susbsidio público por sus problemas crónicos de rodilla. El asunto salió a la luz pero, como dicen en Brasil, todo "acabou em pizza". 

martes, 22 de abril de 2014

La huella de los "Dedos azules"


Acostumbrada a llorar por los fracasos en vez de sonreír por los éxitos, la ciudad de Zwolle vivía ayer en el desconcierto absoluto. Una sensación exportable al resto de Holanda después de que el país asistiera a la inesperada y contundente victoria del PEC sobre el todopoderoso Ájax por 5-1. El resultado dibujaba la gran noche con la que todos los aficionados del modesto club soñaron alguna vez, esa que contarán en el futuro como si de una leyenda se tratara aún a sabiendas de que en la sociedad 2.0 todo queda registrado y es comprobable.

En la bañera de Rotterdam el Zwolle apareció entre el fuego de las bengalas para aplicar una buena friega a su renombrado rival, convirtiéndose en el primer club que marca cinco dianas en el partido que decide la Copa desde que lo hicieran los de Ámsterdam en la campaña 97-98. Las mismas manos que acunaron y durmieron al equipo de De Boer fueron las que consiguieron aquello que habían dejado pendiente los antepasados.

A la tercera se hizo bueno el dicho tras ver como se evaporaban las oportunidades de 1928 y 1977. Y lo ha conseguido una plantilla única que se desenvuelve por encima de sus posibilidades reales. Solo así se explica el liderato liguero de las primeras jornadas, efervescente pero de un mérito encomiable. El vértigo y la quema de fases en la lucha por el torneo del KO desencadenaron la caída progresiva de otro hito para el recuerdo entre unos aficionados que en su día vivieron el amanecer de un central llamado Jaap Stam.

En su conjunto, todo es una situación impensable pero muy satisfactoria para la "Venecia verde"; localidad donde conviven la tranquilidad con la agitada vida nocturna y que por momentos tembló ante la posibilidad de quedarse sin una entidad balompédica que la representara. Sucedió a comienzos de los noventa, cuando la bancarrota dinamitó la estructura.

Solo el buen hacer ha podido apartar la ceniza y sentar unos cimientos sólidos en un periodo más bien breve, recuperando así el orgullo. Un sentimiento este último que durante el siglo XVII se convirtió en seña de identidad de Zwolle. El mismo que explica el sobrenombre que recibe el PEC, "Blauwvingers" en el idioma de la zona, "Dedos azules" traducido al castellano.

Cuenta la tradición oral que, agobiados por la situación económica, los pobladores de la ciudad se vieron obligados a vender las campanas al pueblo vecino de Kampen. Lo hicieron, sin embargo, a un precio muy elevado y con estas en un estado indigno. En venganza el pago fue realizado con calderilla, por entonces fabricada en cobre. Perseverantes como lo siguen siendo hoy en día, y también un poco desconfiados, los receptores decidieron contar las monedas una a una. Este proceso acabó tiñendo sus dedos de azul y les valió el apelativo que aún arrastran. Por entonces ya demostraban paciencia, dignidad y picaresca;  cualidades que aplicadas al verde varias centurias después han dado por fin sus frutos. 

lunes, 14 de abril de 2014

RNK, trabajo y lucha


Situada a orillas del Adriático, solo el deporte quiebra la calma en Split. El Hajduk, orgullo local toda vez que la Jugoplastika de baloncesto sufre una suave decadencia bajo su nueva denominación, es un elemento cohesionador entre los habitantes. Especialmente cuando el calendario dibuja el nombre del capitalino Dinamo de Zagreb, anunciando una nueva edición del llamado "Derby eterno" del país.

Sin embargo existe una rivalidad que difícilmente abandona la ciudad y desde luego pasa desapercibida para el extranjero común. Se trata del enfrentamiento local ante el RNK, que ayer vivió una nueva edición. Como es costumbre cuando algo así acontece en cualquier parte del mundo, hubo pocos goles. Eso sí, una intensidad acrecentada por la voluntad de ambas partes a la hora alcanzar puestos europeos. Venció el Hadjuk, que además se llevó de premio una ventaja de puntos casi definitiva. El poderoso pisaba una vez más al débil, metáfora que sirve para ilustrar la idiosincrasia del club minoritario.

Frente a los títulos y el boato de su despreciado vecino, el RNK (Radnicki Nogometni Klub) siempre se ha caracterizado por una profunda conciencia revolucionaria vinculada al anarquismo. Esa corriente política fue la placenta donde se incubó la entidad, cuyo nombre traducido es "Club de los trabajadores" y que en sus inicios, cuando lo fundaron unos estudiantes, llegó a conocerse como Anarch.

Desde entonces han pasado muchos partidos, muchos goles, muchos futbolistas... y desgraciadamente varios conflictos bélicos. Ninguno le ha resultado ajeno al equipo croata, que no dudó en ayudar con efectivos a diferentes causas. Sucedió, por ejemplo, en la Guerra Civil española. Motivados para hacer frente a las tropas franquistas, propusieron una expedición de voluntarios que finalmente no cuajó.

El compromiso se trasladó años después a la Segunda Guerra Mundial. Implicados en la resistencia contra la el invasor italiano, 120 jugadores y ex jugadores perdieron la vida luchando al lado de Josip Broz "Tito". Un duro golpe para el país, para la ciudad y sobre todo para el RNK; que se negó a participar en la liga transalpina.

Con el paso del tiempo el color negro ha tornado en rojo y los ideales se mantienen más en lo moral que en lo palpable. Sin embargo se ha vivido una evolución deportiva de la mano de Slaven Zuzul, un empresario de éxito que antes había trotado por el césped hasta que una grave lesión le impidió seguir haciéndolo. Después de tres ascensos consecutivos coronados con una clasificación para la Liga Europa, el club crece a cada año que pasa.

Algo que no pasa desapercibido para los futbolistas. Dos viejos conocidos de la liga española como Dujmovic y sobre todo Mate Bilic, han potenciado la plantilla. Con calma y sin renunciar a las bases que sustentan una historia donde el fútbol empezó siendo la excusa para airear unas ideas políticas, el RNK vive su momento dulce. Es el regalo para un club combativo por naturaleza.

Con motivo de las vacaciones de Semana Santa, el blog permanecerá inactivo hasta el próximo lunes día 21 de abril. Disculpad las molestias.

viernes, 11 de abril de 2014

Hablando de fútbol con... Naya (ex jugador del Al Yarmouk): "En Kuwait llegué a ver de copiloto a un leopardo"

Hace unos meses José Antonio Sánchez Naya cambió el verde y los cielos encapotados de Asturias por el calor sofocante y la arena de Kuwait atraído por una oferta del Al Yarmouk. Hoy ya está de vuelta en casa defendiendo los intereses del Caudal de Mieres. Pese a ello no se arrepiente de la experiencia vivida en un país singular. Las diferencias culturales, la escasez de público en las gradas y de alcohol en los bares o la visión de un leopardo subido a un coche son algunos de los temas que salen a la luz en esta entrevista con "De paradinha".

http://www.ivoox.com/entrevista-a-naya-ex-jugador-del-al-yarmouk-audios-mp3_rf_3017370_1.html

miércoles, 9 de abril de 2014

¿Qué ha sido de... Igor Dobrovolski?


Ahora que el Atlético ha logrado posicionarse como uno de los mejores equipos de Europa es buen momento para mirar atrás y dar más valor si cabe a lo conseguido tras analizarlo con perspectiva. Y es que muchos son  los futbolistas que han pasado sin pena ni gloria por el conjunto colchonero en un pasado no demasiado lejano, algunos de los cuales ya han tenido sus líneas de gloria en este blog.

Hoy os traigo a un hijo de la URSS que además fue internacional con el llamado CIS y con Rusia. Todo ello pese a nacer en Ucrania y ser de origen moldavo. Esa papilla multicultural le convirtió en uno de los favoritos para sus paisanos, especialmente en sus inicios. Eran días en los que se mostraba intratable y hacía goles como el que pone sellos en un a oficina.

Formado en Tiraspol, dio el salto profesionalismo de la mano del Nistru Chisinau, actualmente conocido como Zimbru. Poco tardó en demostrar sus cualidades y formar parte de las agendas de algunos clubes importantes de Europa del Este. Le fichó el Dinamo de Moscú con diecinueve años y le dio la visibilidad suficiente para que pudiera disfrutar de la que probablemente ha sido la actuación más memorable de su carrera.

Fue en Séul, durante los Juegos de 1988. Imbuido por el espíritu olímpico y con el fulgor de la llama centelleando en sus retinas, solo Romario le quitó el privilegio de convertirse en el máximo goleador del torneo. Como era de esperar, aquella gesta le valió varios reconocimientos. Uno de ellos, el de mejor jugador soviético dos años después, en 1990.

Ya sonando en el plano internacional, le llegó el momento de dar el salto a una gran liga. Probó en el Calcio aceptando una oferta del Génova. Sin embargo aquella experiencia no salió como esperaba y acabó siendo cedido al Castellón. A ese préstamo le seguiría otro más prolífico en el Servette suizo que le valdría para llamar la atención del Olympique de Marsella.

Sin excesivo brillo, volvió al Dinamo de Moscú. Allí recuperó las buenas sensaciones y el toque que le había servido para hacerse un nombre. Tanto que llamó la atención del Atlético de Madrid. En un acto multitudinario, el club colchonero le presentó junto a Delfí Geli y el "Tren" Valencia. Aquel acto anecdótico resultó lo más llamativo de su paso por la capital de España.

Escaso en la producción, el verano siguiente decidió tomarse un año sabático. Para sacarle de la nostalgia y la inactividad llegó el Fortuna Dusseldorf, entidad que le ayudaría a recobrar la confianza y a tener minutos. Agradecido por el gesto, esa sería la ciudad que eligió para colgar las botas. Al menos momentáneamente, ya que el gusanillo balompédico volvió y se animó aún a dar patadas en el Tiligul-Tiras Tiraspol.

Seleccionado como jugador-entrenador de aquél vestuario, detectaron en él la vocación suficiente como para adjudicarle el cargo de seleccionador nacional moldavo. Tras renunciar en 2009, se mantuvo pertinaz con el sueño de convertirse en un entrenador de renombre. Sin salir de Chisinau; el Dacia y el Veris han sido los últimos que han apostado por él.

lunes, 7 de abril de 2014

Baird consigue "su" medalla


Purgando las penas por sus pecados capitales, el Rangers continúa con su irremediable escalada hacia la Premier League escocesa. Allí le espera con los brazos abiertos el Celtic, aburrido de ganar por decreto. El trayecto, tortuoso, pudo dulcificarse ayer si los protestantes hubieran conquistado uno de los pocos títulos que le faltan en su vitrina a nivel nacional. El mismo que difícilmente levantará algún día su enemigo.

Los de Glasgow dejaron escapar la segunda de sus previsibles tres bolas de partido en la Scottish Challenge Cup. Torneo destinado al trío de escalones inmediatamente inferiores a la máxima categoría, cabe esperar que el curso que viene sea la última oportunidad. Eliminados en cuartos el pasado ejercicio, la derrota en la final de esta campaña ha sido un contratiempo inesperado.

Pese a estar en un nivel superior, todo el mundo daba por hecho que el Raith Rovers acabaría claudicando. Sin embargo el guión se escribió de otra manera gracias, en gran parte, al jugador que hizo el único tanto del choque. Un trotamundos que se ha recorrido el país con la bolsa de deportes a cuestas intentando solucionar una deuda pendiente.

Llamado y apellidado igual que el inventor del televisor, John Baird era en Edimburgo un hombre feliz. Su equipo, campeón de Copa de la Liga en 1994 ante el Celtic, se había convertido en uno de los pocos capaces de vencer en dos finales oficiales a los contendientes del Old Firm. Él, que había pasado por la cantera de ambos, en un hombre que podía respirar tranquilo y limpiar su conciencia.

Peregrino con parada en varias plazas, un partido le dejó marcado especialmente. Sucedió mientras defendía los colores del Saint Mirren con apenas diecinueve años. Hipermotivado como cualquier joven de su edad y ansioso por comerse el mundo, él y sus compañeros alcanzaron el duelo por el título en esta misma competición. Sin embargo un capricho técnico o cualquier otro motivo de origen ignoto provocó que su nombre no figurara entre los elegidos para batirse el cobre aquella gran tarde. Frustrado, su sitio estaba en la grada. Allí debía comerse la uñas y confiar en que todo saliera de la mejor manera posible.

El objetivo se cumplió gracias al buen hacer de un elenco que contaba, entre otros, con Mark Reilly. Apodado como uno de los personajes de la legendaria serie "Coronation Street", este veterano de mil batallas ya sabía lo que era el éxito en el torneo tras paladearlo con el Kilmarnock. A las puertas de su retirada, repetir el triunfo era satisfacción suficiente. Un recuerdo que no necesitaba de elementos físicos para permanecer imborrable.

Quizás por eso la medalla que acompañaba a su hazaña no era más que un regalo material sin excesiva importancia ni valor. Después de todo lo sufrido a lo largo de su carrera, aquel objeto era algo fútil que acabaría cogiendo polvo en alguna estantería. Un privilegio al que otros picapedreros del balompié probablemente nunca pudiera acceder.

Pensando que el del barbilampiño Baird acabaría siendo uno de esos sueños incumplidos, decidió entregarle la presea en medio de la euforia. El gesto fragmentó al delantero, que rompió a llorar de la emoción y corrió a entregársela a su madre para que la guardara. En la previa aún recordaba el gesto si bien reconocía que, aunque la conservaba, nunca llegó a sentirla como suya. Hoy ya puede decir que le pertenece por méritos propios.

miércoles, 2 de abril de 2014

¿Qué ha sido de... Gregory Vignal?

Después de mucho tiempo sin hacerlo, el Liverpool vuelve a tener motivos para sonreír. Su espectacular racha en los últimos partidos, coronada con el liderato momentáneo en la Premier, hace recordar a algunos su mejor versión. Tiempos no muy pretéritos en los que el equipo rendía muy bien en Europa y se obsequiaba de vez en cuando con alguna copa nacional.

La campaña que permitió a los "Reds" volver a creer en sí mismos fue la 2000-2001, curso de resurrección que coronaron con el triunfo en aquella oda al fútbol que fue la final del Westfalen contra el Alavés. En el banquillo aquél día, en realidad casi todos los días, estaba este lateral francés. Por entonces se trataba de un futbolista prometedor que había llegado procedente del Montpellier a cambio de medio millón de libras.

Nacido en esa localidad gala, sus primeras patadas al balón las dio en Le Crès; una ciudad dormitorio situada a poco más de seis kilómetros. Su calidad fue la que llevó al club importante de la zona y la que le permitió destacar en el Mundial sub-18 de Argentina, donde su combinado nacional acabaría cayendo en cuartos ante los anfitriones y futuros campeones.

Sin embargo esa relevancia no fue suficiente para que lograra hacerse un hueco en el once titular. Con la llegada de Riise, la situación vivida en la campaña de su estreno comenzó a ser una rutina. Así las cosas, a mitad de la temporada 2002-2003 regresó a Francia para desarrollar su actividad en el Bastia como cedido. Una vuelta a los orígenes que repetiría el siguiente verano, esta vez para defender los intereses del Rennes durante unos meses.

Encadenando préstamos llegó al Espanyol, por donde pasó con más pena que gloria. Desconcertado y sin oportunidades en el Liverpool, aún le enseñarían una vez más la puerta de salida. Su destino fue esta vez el Glasgow Rangers. En Escocia resurgiría demostrando alguna de las cualidades que le habían convertido en una joven promesa. 

Ya libre se marchó al Portsmouth, entidad que acabaría prescindiendo de sus servicios al no convencer a Harry Redknapp. Para darle cobijo apareció el Lens. Ambos formarían una vinculación poco prolífica ya que poco después de llegar, Vignal hizo las maletas para probar suerte en el Kasierslautern. Tras retornar en verano para coger sus pertenencias, puso rumbo al Southampton, donde permaneció una temporada.

Finalizado su contrato con el Lens, aceptó una prueba con el Birmingham. La buena actuación contra el Sporting en un amistoso le dio la oportunidad que buscaba. Pese a ello una lesión le restó continuidad. Descartada la opción de prolongar su estancia en la ciudad, entrenó con el Sheffield United y el Cardiff antes de cortar por lo sano y enrolarse en el Atromitos ateniense.

La aventura duró un otoño, lo que tardó en quedarse sin equipo. En esa situación estuvo unos meses hasta que el Dundee le devolvió a la SPL. Sin embargo, pasados dos meses sin disputar un solo minuto, rescindió sin dudarlo y se topó de nuevo con el paro. Afortunadamente le sacó de esa situación un ex compañero, Xavier Collin. Entrenador de Béziers, le convenció para que rechazara ofertas de Ligue 2 y firmara por su club. Allí sigue, compaginando su actividad con la presidencia de un club de Palavas.

Por falta de tiempo este viernes me será imposible actualizar el blog. Disculpad las molestias causadas.