viernes, 17 de mayo de 2013

Ferguson, de la A a la Z

 
Como bien sabréis algunos lectores habituales, me gusta hacer abecedarios cuando suceden cosas importantes en el fútbol. Lo habitual es que coincidan con la llegada de algún evento de magnitud internacional. Hoy me salgo del carril y se lo dedico a una figura que lo ha sido todo en el fútbol durante los últimos veintiséis años, la de Sir Álex Ferguson. Amado por muchos y odiado por otros tantos, no se me ocurre mejor manera de condensar una carrera tan prolífica.

A-Aberdeen: Los éxitos con el conjunto escocés fueron los que le permitieron dar el salto al Manchester United allá por 1986. Llegó allí con 37 años y gracias a su trabajo se ganó un respeto que posteriormente se tradujo en títulos nacionales e internacionales.  Cuando decidió marcharse había dejado en las vitrinas tres Ligas, cuatro Copas, una Copa de la Liga, una Recopa (que le ganó al Real Madrid en la final) y una Supercopa de Europa.

B-Barcelona: Por muchos motivos, la Ciudad Condal siempre irá vinculada a su carrera. Allí ganó una de las finales de la Champions más inverosímiles que se recuerda tras remontarle un 1-0 al Bayern de Múnich cuando el partido agonizaba. Sin embargo también perdió dos veces el partido decisivo por el título contra los azulgrana.

C-Cantona/Cristiano: Son dos de los iconos más importantes del fútbol en los últimos veinte años y ambos vistieron la elástica de los "Diablos Rojos" tras ficharles Ferguson. El club, ya de por sí histórico, entró a los ojos del mundo por sus figuras y a cambio ellos crecieron y aprendieron a sufrir gracias a la entidad. Ahora bien, si se habla de merchandising, hay uno que les supera...

D-Dinero/David Beckham: ... Me refiero, cómo no, al británico David Beckham, probablemente el futbolista que más rentabilidad le ha sacado a su imagen. Hombre anuncio, hombre revista, hombre en definitiva para todo; el técnico supo obtener lo mejor de él como jugador y también como reclamo, consiguiendo que el United obtuviera jugosas cantidades de dinero y se convirtiera en uno de los equipos más poderosos a nivel comercial gracias a la explotación de su físico y su carisma. Al final todo acabó de forma abrupta con la llamada del Real Madrid y el incidente de la bota, pero no se entenderían el uno sin el otro. Este verano, los dos se retiran.

E-Escocia: Es el país natal de Ferguson, una tierra donde fue jugador y entrenador. Natural de Govan (Glasgow), dirigió también al combinado nacional. Fue en el mundial del año 1986, tras la repentina muerte de Jock Stein finalizado un partido contra Australia en los playoff de acceso al torneo. En México no tuvieron suerte y cayeron en la primera fase.

F-Franco: Durante sus veintiséis años en el banquillo del United, el técnico dejó innumerables frases para recordar. En una de ellas mezclaba al dictador español con el Real Madrid e ilustraba a las claras su odio hacia el conjunto blanco: "El Real Madrid, como club del general Franco, estaba acostumbrado, antes de que la democracia llegara a España, a conseguir a quien quería y hacer lo que le daba la gana". Otras perlas de igual calado podéis leerlas en este post que os adjunto http://es.eurosport.yahoo.com/blogs/chorreo-digital/27-a%C3%B1os-sir-alex-ferguson-27-frases-183911968.HTML

G-Glazer: Desde el año 2005 Ferguson ha tenido que convivir codo con codo junto al propietario norteamericano, que llegó para salvar económicamente al club. Pese a que muchos aficionados esperaban y deseaban que Ferguson se hubiera pronunciado en contra de esa transacción, él decidió desentenderse del asunto y seguir manteniendo su poder en la sombra. Así ha sido hasta hoy.

H- Historia: Eso es lo que ha hecho Álex Ferguson en el Manchester United. Treinta y ocho títulos y 1.500 partidos con el club son registros más que suficientes para que muchos le consideren el mejor entrenador británico de todos los tiempos. Ese honor cobra más importancia si tenemos en cuenta que ha tenido que competir con nombres como Bill Shankly, Matt Busby, Herbert Chapman o Bryan Clough.

I- Ince: La anécdota la contó el ahora técnico Steve Bruce. Paul Ince, que por entonces contaba con poco más de veinte años, entró un día con una pistola de aire comprimido en el despacho del jefe y le apuntó diciéndole que dejara de meterse con él y que le alineara. Lo hizo como una broma pero difícil saber si Ferguson se lo tomó a bien. Pese a esas confianzas, la relación entre ambos acabó enturbiándose cuando fue señalado como culpable en una dolorosa derrota.

J-Ji -Sung Park: El del coreano no será un nombre que entre en la historia de la entidad pero he decidido introducirle en esta lista por lo que representa, la expansión del United por territorio asiático. En aquellos lares sus seguidores se cuentan por millones, en parte gracias al fichaje de este jugador en su día. Una ganga por lo que aportó en el campo y también por lo que reportó fuera de él; dinero y merchandising.

K- Keane: El carácter de Ferguson ha sido otra de sus señas de identidad. Entrenador estricto y exigente por excelencia, conocidas son sus llamadas broncas secador. El escocés fue incluso capaz de anteponer su autoridad a la de un tipo volcánico como Keane. Indispensable durante años, el centrocampista fue traspasado tras poner verdes a sus compañeros en una entrevista televisada.

L-Liverpool: "Mi reto más grande era bajar al Liverpool de su p... pedestal. Y podéis escribir eso". Hasta 1989 los reds goleaban al Manchester por 18-7 en lo que a títulos ligueros se refiere. Ferguson ha conseguido darle la vuelta a la tortilla y en los morros al máximo rival. Mientras su equipo acumula ahora veinte, en Liverpool aún esperan volver a ganar el torneo de la regularidad algún día.

M-Moyes: Es el heredero, el elegido, el hombre que deberá suplir a Ferguson y ejercer bajo su alargada sombra. Los buenos años en el Everton le han hecho merecedor de un honor como este y ahora solo espera ser capaz de emular a quien le precede, una tarea harto complicada. Consciente de ello, el que deja el cargo ya le ha pedido paciencia a la afición.

N- Novatos: Los novatos de Fergie. Así fue como la prensa inglesa bautizó a un grupo de jóvenes talentosos a los que Ferguson fue dando la alternativa. Primero llegaron los de la década de los ochenta y posteriormente los de los noventa, con nombres como Giggs, Scholes, Beckham o los hermanos Neville entre otros.

O-Old Trafford: La casa del Manchester United, el lugar donde los aficionados han venerado al que ya es su ex técnico. Allí tiene una grada con su nombre y allí ha dejado innumerables victorias para el recuerdo. A buen seguro se le recordará con cánticos en el futuro. La comunión que ha existido durante años entre ambos es indestructible.

P- Prensa: El trato del técnico escocés con los medios de comunicación ha sido por lo general abrupto. A algunos periodistas se les ha prohibido el acceso a las instalaciones de entrenamiento y más de uno se ha llevado una contestación desagradable, como el día en el que salió a defender a Verón y de paso llamó idiotas a los presentes en la sala.

Q-Queen's Park: Antes de ser un entrenador de éxito, Ferguson hizo carrera como futbolista. En este club de Glasgow dio sus primeras patadas como profesional antes de pasar por el St. Johnstone, el Dunfermline, el Rangers, el Falkirk y finalmente el Ayr United. La "q" también podría ser de Queiroz, el hombre que tanto le ayudó durante muchos años y que finalmente se marchó para entrenar al Real Madrid.

R- Ron Atkinson: Difícil recordar este nombre para algunos pero aunque no lo parezca, hubo técnicos antes de Ferguson. Atkinson fue el último. Llegó procedente del West Bromwich en 1981 y aguantó cinco años en el cargo. Luego desarrolló toda su trayectoria en Inglaterra con la única excepción de una escaramuza en el Atlético de Madrid

S- Scholes/Giggs: De acuerdo, Giggs no se escribe con "s" pero creo que muchos coincidiréis conmigo cuando digo que ambos son casi un binomio. Ungidos por el elixir de la eterna juventud se han convertido con el tiempo en los paladines de Ferguson, en los "one club men" que han resistido contra viento y marea. El primero se retira este año por segunda vez. El segundo, que parece haber firmado un pacto con el diablo, seguirá fiel a su club en una relación que se mantiene desde 1990.

T- Trafford Training Centre: También conocida como Carrington, la espectacular ciudad deportiva del United se inauguró en el año 2000 con Ferguson en el banquillo. Sus 0.44 km2 albergan entre otras cosas catorce campos de fútbol y un edificio en el que se alojan las jóvenes promesas entre los 9 y los 16 años.

U- Universalidad: No cabe duda de que a día de hoy el Manchester es un club global capaz de competir en imagen y prestigio con otros como el Madrid, el Barcelona o el Bayern entre otros. Los "Diablos rojos" tienen seguidores en todas partes de planeta y han sabido vender su marca mejor que sus inmediatos competidores en la Premier.

V- Verón: El fichaje del centrocampista argnetino fue uno de los grandes fracasos en lo que a incorporaciones se refiere. No fue el único. Taibi, Bebé o Kleberson también resultaron ejemplos de inversiones económicas nefastas.

W- Wayne Rooney: Es el nexo entre la época pasada y la que viene. Muchos dicen que saldrá este verano pero si finalmente se queda, le será de gran ayuda a David Moyes, el hombre que le dio la alternativa en el profesionalismo. Con el paso del tiempo ha ido cogiendo galones y conoce bien lo que es el club.

X- XX-XXI: Ferguson se ha convertido en el técnico ideal para que el Manchester United afrontara el cambio de siglo. Los ingleses han sabido adaptarse del fútbol más tradicional al más moderno sin que se haya producido una merma en su rendimiento.

Y- Yorke-Cole: Quizás sea una de las delanteras más mortíferas de las que ha gozado Ferguson desde su llegada. El entendimiento entre ambos era máximo hasta el punto que fueron capaces de trasformar cincuenta y tres goles en la 98-99. Pases al primer toque, coordinación de movimientos, máxima efectividad... una delicia.

Z- Zona Cesarini: Se conoce así a la fase final de un partido de fútbol en honor al delantero Renato Cesarini, habituado a marcar goles decisivos en esos momentos. Se puede decir que Ferguson ha mantenido con ella una relación de amor-odio. Le permitió ganar una Champions contra el Bayern pero al mismo tiempo le castigó sin una Premier el año pasado.

miércoles, 15 de mayo de 2013

¿Qué ha sido de... Fichajes erróneos de entrenadores fieles (II): Gustavo Nery?


Si la semana pasada conocíamos que Sir Álex Ferguson renunciaba al banquillo del United tras veintiséis años trabajando para los "Diablos rojos", hoy hemos sabido que Thomas Schaaf ha abandonado el del Werder Bremen, club que ha dirigido durante las últimas catorce campañas y al que está ligado desde su infancia.

Con todo lo bueno que ambos han dejado, hay que reconocer que el mejor escribano echa un borrón. Ya contamos por ejemplo el caso de Dong Fangzhuo en el United. Hoy nos acercamos a uno de esos fichajes fallidos del conjunto alemán y continuamos con una serie que se prolongará durante algunas semanas más. Con ella se busca demostrar que hay técnicos brillantes sin cuya presencia algunos clubes no se entenderían, pero que nadie es infalible.

Nacido en Nueva Friburgo, un municipio del estado de Río de Janeiro que fue el primero del país en ser colonizado por los alemanes, puede que ya estuviera escrito en las estrellas que algún día llegaría a la Bundesliga. Sin embargo no le sería fácil ya que para dar el salto a Europa, al igual que le sucede a otros muchos compatriotas, antes tendría que despuntar en su país natal.

Acostado a la banda izquierda en posición retrasada, de la cantera del Santos dio pronto el salto al primer equipo gracias a sus habilidades, que le convertían en uno de los futbolistas más prometedores de su puesto en el ámbito nacional. Hasta cinco años pasó en la entidad, con un breve escarceo con el Coritiba en 1997.

En el 2000 el Guaraní se hizo con sus servicios y solo una campaña después, lanzaba las redes sobre su figura el Sao Paulo. Más de dos millones pagó por el traspaso de un futbolista que se hizo habitual y llegó a jugar con la selección nacional tras firmar buenas actuaciones en el año 2004, las mismas que despertaron el interés del Werder. Eso sí, en esa vinculación con el equipo paulista también hubo pasajes poco agradables como cuando el entrenador Nelsinho Baptista decidió apartarle al considerar que era una "naranja podrida"

Ya en Alemania su rendimiento decreció. Sin la confianza de Schaaf fue cedido en invierno con opción de compra al Corinthians. Los brasileños, que volvieron a sacarle buen rendimiento hasta el punto de convertirle en el mejor lateral izquierdo del año 2005, ejecutaron esa operación y le reclutaron para la causa durante dos temporadas pese a que equivocó el nombre del club en la presentación.

Sin embargo las lesiones cortaron esa progresión y en 2007 aceptaron cederle al Zaragoza. Su segunda experiencia en Europa demostró que el Viejo Continente no estaba hecho para él. Jugó poco y acabó a malas con la directiva por un viaje sin permiso a Brasil. Finalizada esa vinculación y tras medio año más en el Corinthians volvió a ser cedido, esta vez al Fluminense.

Ya libre, Nery atendió a la llamada del Internacional de Porto Alegre. No empezó con buen pie al confundir, de nuevo en su presentación, al equipo con el Gremio, su máximo rival. Pese a todo, con ellos ganó la Copa Sudamericana. No así minutos de juego, por lo que acabó siendo transferido al Santo André. Tras finalizar su contrato y ya defenestrado, su último equipo hasta la fecha fue el Sao Bernardo, con quien aceptó jugar cobrando un salario mínimo.

martes, 14 de mayo de 2013

El actor secundario "Bob"

 
El Wigan se coronó el pasado sábado, gracias a un solitario gol de Ben Watson, como campeón de la FA Cup. Un logro impensable para un equipo destinado a sufrir en la Premier y que ha crecido en paralelo a un técnico español, Roberto Martínez. Pionero como futbolista español en Inglaterra, ahora le llega su gran momento en los banquillos.
 
Lo primero que llama la atención cuando uno llega a Inglaterra en general y a Londres en particular es el cielo plomizo, que en la capital además se tiñe con las trazas de polución propias de un inmenso núcleo urbano. Levantar la cabeza y deprimirse es todo uno. Hay un hombre, en cambio, quizás el único, que el pasado sábado le miró de frente con una sonrisa en la cara, la sonrisa del triunfador.

Mientras era lanzado por los aires, Roberto Martínez (Balaguer, 1973) mezclaba aromas. Estaba el de la gloria y el éxito, que no son descriptibles pero flotan en el ambiente. El del sudor de sus jugadores, propio de aquellos que tienen que suplir con entrega y sacrificio las carencias que les castigan con respecto a sus rivales. Y estaba el del césped húmedo por la lluvia de un templo cuya conquista solo está destinada a algunos elegidos. En ese momento el técnico español del Wigan supo que todo había merecido la pena.

El suyo es el éxito del humilde pionero que un día a mediados de los noventa decidió hacer las maletas y marcharse con otros dos locos, Jesús Seba e Isidro Díaz, a un territorio virgen como era el fútbol británico. Eran tiempos donde no existía internet, ni mucho menos el Skype. Donde la Play Station sonaba a ciencia ficción. Donde el entretenimiento y la socialización con los oriundos del país se cimentaba en partidos de ping-pong y timbas de cartas en salas comunes, tapizadas con esa horrible moqueta omnipresente en las Islas.

Las noticias de la familia se encerraban en sobres, el idioma había que aprenderlo sobre la marcha y los grandes momentos deportivos quedaban lejos de los barrizales de Third División que cada fin de semana pisaba un Wigan al borde de la desaparición. Sin embargo creían en un sueño y en la palabra firme de David Whelan, el millonario dueño de las tiendas JJB Sports y los gimnasios JJ Fitness. Un hombre que había puesto sus libras al servicio del club para saldar viejas cuentas, las de una final de la FA Cup perdida en 1960 con él sobre el verde vistiendo la zamarra azul y blanca.

El proyecto parecía a todas luces rocambolesco. Aquellos tres tipos con cara de guiris despistados eran un retrato exótico para los lugareños, el inédito espíritu latino para unos "latics" que languidecían. La grada, ansiosa por convertir en apasionante todo aquello que pudiera alterar sus soporíferas veladas balompédicas, decidió ponerles un sombrero mexicano en la cabeza y bautizarles como "Los Three amigos" en honor una comedia musical del año 1986. Circo sin pan, la caravana de las enanas barbudas en versión "british".

Sucedió que en ese ecosistema desconocido "Bob" Martínez fue el más apto para la supervivencia. Difícil decir si se debió a su capacidad de sacrificio, a sus ganas de triunfar o al capricho de un destino que le tenía reservada una misión impensable, la de hacer carrera en los banquillos de la nación donde se creó el "deporte rey".

Hoy se ha convertido en un héroe para aquellos que defienden causas pobres, un Robin Hood que ejerce a 170 kilómetros de Nottingham si se toma la M1. El entrenador que resucitó a un Swansea plagado de compatriotas en el tiempo que transcurrió entre sus últimos estertores como jugador y su confirmación como manager de garantías. Que solo se marchó para atender a la llamada de ese magnate local que un día le importó a Inglaterra cuando era un canterano del Zaragoza.

El mismo al que ha guardado lealtad pese a que hace tiempo que podía estar peleando por objetivos más ambiciosos que la salvación en una ciudad donde el rugby tiene más predicamento. Puede que este año quedarse en la Premier sea una quimera pero la conquista de la FA Cup cierra un círculo que se empezó a dibujar, quizás por azar, hace casi veinte años. Con un castellano cada vez más turbio fruto de la convivencia diaria con la lengua de Shakespeare, "Bob" está capacitado y legitimado para asumir un nuevo reto, para interpretar un papel principal.

jueves, 9 de mayo de 2013

¿Qué ha sido de... Fichajes erróneos de entrenadores fieles (I)": Dong Fangzhuo?

 
Sin duda la gran noticia del día en el ámbito futbolístico global ha sido la renuncia de Sir Alex Ferguson al banquillo del United, ese en el que ha estado sentado la friolera de veintiséis años. El análisis de todo lo que ha hecho durante este periodo merece un post en sí mismo que espero poder llevar a cabo la próxima semana.

Someramente y sin dar detalles sí se puede decir, por ejemplo, que uno de los aspectos más destacables de su gestión ha sido la expansión del club extramuros. Ese afán por internacionalizar todo lo que rodea a una entidad histórica ha sido clave en el desarrollo económico y ha permitido vender una imagen saneada a territorios como América o Asia.

En este último continente ha irrumpido con especial fuerza. Más allá de la idolatría a iconos como Beckham, es entendible cierta simpatía hacia los "red devils" teniendo en cuenta que estos nunca han renunciado a darle oportunidades a jugadores de la zona como Ji Sung Park o Shinji Kagawa. Sin embargo antes que ellos, cuando el plan colonizador estaba aún en pañales, aterrizó un joven chino de nombre Dong Fangzhuo.

Sus credenciales eran inmejorables. Mejor jugador de un torneo de categoría sub-17, una buena campaña con el Dalian Saidelong en Segunda le valió para dar el salto hacia el Dalian Shide y la selección sub-23. Esos pasos agigantados sorprendieron a muchos ojeadores y llamaron la atención de Ferguson, el gran triunfador.

El chaval convencía pero pronto los intereses de ambos chocaron con el permiso de trabajo, ese impedimento que ha lastrado más de una carrera en la Premier. Incapaz de jugar en Inglaterra hasta no recibirlo, Fangzhuo fue cedido al Royal Antwerp belga. Llegó en el mercado de invierno con el equipo en Primera pero sus goles no ayudar a la salvación.

La experiencia resultó tan provechosa que repitió al siguiente curso, donde se destapó como anotador gracias a sus dieciséis dianas, dos hat-tricks ante el Lommel y el Deinze incluidos. Las cifras le hacían pues merecedor de una oportunidad en el club que tenía sus derechos pero el dichoso papel seguía sin aparecer y aún se vería obligado a jugar tres meses más en Amberes hasta que en enero de 2007, después de mucho esperar, tuvo su recompensa.

El sueño, sin embargo, acabo siendo menos bonito de lo deseado. Cierto que llegó a disputar un partido contra el Chelsea y a jugar la Champions, pero el equipo de los reservas acabó convirtiéndose en su hábitat natural y las lesiones en un impedimento inesperado. Cansado y ninguneado rescindió su contrato a comienzos de la 2008-2009.

Poco duró en el paro ya que pronto comenzaron a llegarle ofertas de su país de origen, el mismo al que podía regresar como un héroe tras su aventura a las órdenes de Ferguson. Eligió de nuevo el Dalian Shide, aunque su rendimiento quedó lejos de lo esperado. Con la intención de recuperar su sitio en la selección, cogió billete de vuelta a Europa.

Una prueba con el Legia Varsovia le sirvió para enfundarse la elástica del club polaco pero tampoco triunfó allí. Defenestrado aceptó consejos. El que más le convenció llegó de boca del que hoy es uno de los mejores jugadores del planeta. Compañeros ambos en Manchester, Cristiano Ronaldo le animó a fichar por el Portimonense. El experimento acabó siendo desastroso.

Sin embargo, Fangzhuo aún se había guardado un as en la manga de las sorpresas. Si ya era de por sí extraño ver a un chino pegándole patadas a un balón en Portugal, el paroxismo llegó cuando se marchó a las filas del Mika armenio. Ganó una Copa pero como era de esperar, el idilio duró poco. Con el rabo entre las piernas retornó una vez más al país de la Gran Muralla. Hoy milita en el Hunan Xiangtao, decimoprimer clasificado de la categoría de plata.

Por cuestiones personales me será imposible actualizar el blog este viernes. Disculpad las molestias.

martes, 7 de mayo de 2013

Cincuenta velas y una guinda

 
Es de sobra conocida mi ardua defensa del fútbol alemán de clubes, basta con que miréis algunos posts del pasado para comprobarlo. Por ello reconozco que si bien es cierto que me apena no ver equipos españoles en la final de la Champions me satisface que sean dos conjuntos germanos los que vayan a pelearse por la "Orejona". Estos son los motivos, repartidos en diez puntos, por los que considero que el Dios del fútbol es justo al dibujar un enfrentamiento entre dos enemigos de la Bundesliga con motivo del partido más importante del año en Europa.

1) Sin final fratricida: Todas las grandes ligas menos la alemana y la francesa habían vivido "su" propia final. Madrid y Valencia llevaron la gloria a España. Milán y Juventus a Italia. Finalmente el Chelsea y Manchester United hicieron lo propio con Inglaterra. Era cuestión de tiempo que la competición que más crece a día de hoy disfrutara de "su propia" fiesta del fútbol.

2) Aficiones satisfechas, estadios llenos: La mayoría de los campeonatos nacionales miran con envidia las gradas de la Bundesliga. Los campos están repletos gracias a horarios apetecibles para gente de todas las edades y a unos precios democráticos. Mientras los conjuntos españoles vendían tickets para semifinales a precio de oro, sus rivales cobraban la mitad. A ello hay que añadir un esfuerzo de las distintas entidades por estrechar lazos entre los futbolistas y los seguidores.  Estos últimos lo agradecen dando espectáculo, animando hasta la extenuación y desplazándose en masa incluso fuera de sus fronteras.

3) Apuestas arriesgadas: La osadía en ocasiones tiene premio. Mientras alguna de las entidades más boyantes del planeta gastan ingentes sumas de dinero en fichar a cracks contrastados, otras como el Borussia no dudan en invertir su dinero en los que parecen ser valores interesantes sin saber a ciencia cierta si responderán o no a las expectativas. En muchas ocasiones el tiempo les da la razón y acaban vendiendo mucho más caro de lo que ellos pagaron.
 
4) Juego vistoso y alegre: Conviene reconocer que las defensas alemanas son, por lo general, más débiles. Sin embargo resulta un placer sentarse delante del televisor para ver un encuentro de la Bundesliga, con equipos de clara vocación ofensiva y un ritmo frenético que evita la proliferación de soporíferos empates a cero.

5) Fairplay financiero: Mientras los equipos de otros países se endeudan sin remordimiento y deben dinero al fisco después de acometer contrataciones millonarias por encima de sus posibilidades, en Alemania todo se controla al milímetro en la mayoría de lo posible. Eso les genera cierta desventaja competitiva pero pueden presumir, salvo excepciones, de unas cuentas saneadas que les hacen viables y ejemplares en tiempos de crisis. Para comprender el modelo económico os dejo este gran artículo escrito hace poco menos de dos años por Snedecor, a quien os recomiendo seguir en Twitter.

http://www.theflagrants.com/blog/2011/08/futbol-y-negocio-vi-el-%C2%BFsecreto-de-la-bundesliga/

6) Gran trabajo de selección: La brillante y emergente generación alemana ha tenido la mala suerte de cruzarse con el que probablemente es uno de los mejores equipos de la historia. De no ser así quizás hubiera añadido más trofeos a sus vitrinas. El gran trabajo que se realiza con el combinado nacional no obtendrá réditos en lo que a las selecciones se refiere pero es causante en un gran tanto por ciento del éxito de los clubes.

7) Juventud, divino tesoro: Sean o no producidos en su propia cantera, los equipos teutones se caracterizan por dar la alternativa sin miedo a chavales de corta edad ansiosos por aprovechar la más mínima oportunidad. Esa confianza les permite crecer a un ritmo más rápido que sus equivalentes en otros territorios.

8) Justificación de un nuevo rol: Con permiso de la Premier y la Liga, la Serie A siempre ha sido considerada de forma unánime como la tercera mejor competición nacional del mundo. Ese privilegio lo ha perdido ante ese buque imparable que es la Bundesliga. Si alguno tenía dudas de los motivos para que ahora haya más equipos alemanes disputando la primera fase de la Champions, en esta final hallará la respuesta.

9) Capacidad de reinvención: Aunque lo pueda parecer, llegar hasta aquí no ha sido fácil para Bayern y Borussia. Los primeros se veían obligados a disputar la UEFA hace no demasiado tiempo. Los segundos, tras ganar su única Champions, sufrieron una caída por su mal hacer económico que incluso les llevó a coquetear con la desaparición. Unos y otros aprendieron de sus errores.

10 Cinco décadas de trabajo incansable: La Bundesliga sopla este año cincuenta velas haciendo bien las cosas y siendo un modelo silencioso. Esta final es el mejor regalo que podría recibir, una inyección de moral que le anime a seguir en esta línea. El mejor partido para sus intereses en el mejor momento.

martes, 30 de abril de 2013

Reescribir la leyenda


Cuenta una leyenda de la mitología griega que Aquiles, conocido como "el de los pies ligeros", fue sumergido en la laguna Estigia para que alcanzara la inmortalidad. Sin embargo para llevar a cabo el proceso hubo que sujetarle del talón. Años más tarde, en batalla, una flecha tocaría su único punto débil acabando con el que parecía indestructible.

El destino a veces quiere ser caprichoso y en apenas un par de semanas le ha infringido a dos estrellas mundiales, cada una en su disciplina, una "muerte" deportiva apoyada en el único punto anatómico que lleva el nombre del malogrado héroe heleno. Primero el jugador de Los Ángeles Lakers Kobe Bryant y ahora el argentino del Inter Javier Zanetti han visto como los tendones de Aquiles decían basta cuando sus carreras apuntaban a un ocaso tranquilo.

Son situaciones excepcionales donde las cicatrices físicas duelen menos que las anímicas. Para quien lo ha sido todo y ha ganado innumerables batallas la retirada por una inoportuna lesión, el saber que su propio cuerpo ha conseguido infligir una derrota que los rivales solo soñaron, es demasiado duro. Quizás por ello desde el primer instante ambos se han puesto a trabajar para limpiar su imagen. Si la caída ha de llegar, que sea después de luchar y con las botas puestas.

Es probable que su esfuerzo sea en balde. La edad pesa y también unos consejos médicos conservadores que siempre invitan a pensar en el futuro. Si lo consiguen, no es de extrañar que el bajón en su rendimiento despierte las críticas atroces de los aficionados, que quieren títulos y los quieren ya. En ese caso sus nombres perderán ese halo que siempre les ha acompañado. Toda una vida tirada por un año de demostrarse a uno mismo que se puede sortear la adversidad.

Si desafiando a todo pronóstico vuelven y consiguen seguir como si nada hubiera pasado, entonces sí agrandarán una leyenda que ya está escrita con letras de oro. La leyenda de esos hombres invencibles que se dejaron la piel por unos colores y un ideal, el de triunfar y ser recordados por las generaciones futuras como aquellos que se mantuvieron en pie donde otros dijeron basta.

El infortunio, desde luego, ha escogido a dos malos enemigos. Si por algo se han caracterizado Zanetti y Bryant ha sido por su competitividad desmedida, por sus ganas de dejarse el aliento en cada balón, en cada jugada, hasta el último instante y más allá. Ojalá su esfuerzo tenga recompensa. La vida es de los que arriesgan.

Debido al puente de mayo en la Comunidad de Madrid, este blog permanecerá inactivo hasta el próximo lunes. Disculpad las molestias.

viernes, 26 de abril de 2013

El bocado más indigesto de Suárez

 
El fútbol inglés, paradigma puertas a fuera de los buenos modales y el amor por los detalles, ha encontrado de un tiempo a esta parte a su particular antítesis. Un futbolista tan brillante como polémico, tan genial como impetuoso, referente cuando de manejar el balón con los pies de trata pero al mismo tiempo execrable como modelo moral y de conducta.

Por deméritos propios, el uruguayo Luis Súarez se ha convertido en el primer nombre desde los tiempos de Eric Cantona, que ha vuelto a generar con sus conductas un dilema moral a la que para muchos es la mejor liga del mundo: ¿Conviene pasar por alto los comportamientos estúpidos de algunas estrellas a cambio de perder el "misticismo" que suele rodear a todo lo británico?.

La respuesta ha sido clara. Los diez partidos de sanción al delantero del Liverpool por su mordisco en el brazo a Ivanovic el pasado fin de semana demuestran que la Federación prefiere lejos de sus fronteras a todos aquellos que no estén dispuestos a seguir a rajatabla las normas de estilo y etiqueta que se exigen para jugar en el gran teatro de la Premier.

Se queja Suárez y aduce en su defensa una caza de brujas hacia el eslabón más débil: Un extranjero que se ha convertido en el puntal de un club que atraviesa por momentos duros. Pero al mismo tiempo parece olvidarse de una hoja de servicios que guarda bastantes semejanzas con cualquier trozo de papel higiénico usado.

Algunos le perdonarán su mano en el pasado Mundial contra Ghana, esa que a la postre le sirvió a su selección para disputar las semifinales. Tiene lógica. Es una acción antideportiva, pero forma parte del juego y ya pagó con justicia su pillería. De hecho, probablemente el 99% de los jugadores en su situación hubiera hecho lo mismo.

Pueden ser entendibles incluso sus "pisicinazos", aunque no tanto la poca profusión de amarillas que recibe por ellos. Lo que no tiene justificación alguna son los instintos animales propios de alguien que lejos de escarmentar, resulta reincidente. Pese a las acciones solidarias que realiza fuera del campo, que son muchas y encomiables, hay algo en su gesto cada vez que salta al campo que parece difícil de describir. Cambia, y en su rostro se dibuja una mueca de frustración y hastío que refleja quizás la sensación de insatisfacción permanente propia de la persona que se considera perseguida por los demás.

Esta vez puede ampararse en que la sanción ha sido demasiado dura para justificar unos argumentos que lindan con la manía persecutoria pero la realidad es que los precedentes no ayudan. Suárez ya hizo algo semejante cuando militaba en el Ájax. Por entonces le profirió otro mordisco, esta vez al jugador del PSV Bakkal, que le valió el sobrenombre de "El caníbal de Ámsterdam". Luego, ya en Inglaterra, se ganó la enemistad de Evra y de muchos aficionados por proferir insultos racistas en un país donde ese es un tema delicado.

Sumando todas las sanciones por sus patinazos mentales, el uruguayo se va a perder veinte partidos en tres años. Algo que no le debe hacer gracia a aquellos que le pagan pese a que haya decidido donar la multa de este último y desagradable asunto a las víctimas de Hillsborough. Un hombre de contrastes que no termina de encontrar sitio en el deporte rey pese a su talento. No al menos en Inglaterra.