miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (VI): Jehad Muntasser?

El Arsenal culminó este domingo su semana negra de resultados volviéndose a dejar remontar, en esta ocasión en el Liberty Stadium contra el Swansea. El resultado entraba dentro de lo previsible toda vez que el conjunto galés ya está asentado en la Premier y tiene músculo económico suficiente para fichar buenos futbolistas que le hagan competitivo. Pese a ello hubo un tiempo, no muy lejano, en el que peleaba por salir de las catacumbas. Sin ir más lejos en el verano del 97, donde ocupaban un lugar en la Third Division. Aquel mercado estival llegó al Arsenal el libio Jehad Muntasser.

Nacido en Tripoli, nieto del que fuera Primer Ministro de su país en los cincuenta, Mahmud Al-Muntassir, el jugador hizo carrera en Italia. De hecho fue en la cantera del Atalanta donde comenzó su formación antes de dar el salto al profesionalismo de la mano del Pro Sesto, club que con el tiempo acabaría desapareciendo para ser refundado en el año 2010. La sociedad militaba por entonces en la serie C2 pero la red de ojeadores propició su traslado a Londres.

Por descontado, el viaje hasta allí desde tierras transalpinas duró más que el tiempo que vistió la elástica del conjunto 'gunner'. Tampoco era muy difícil teniendo en cuenta que el extremo saltó al césped poco más de sesenta segundos, en el aliento final de una prórroga contra el Birmingham en Copa de la Liga sustituyendo a Luis Boa Morte, cuya figura ya hemos repasado en esta sección.

Con ese provenir sucedió lo esperado, que en el mes de enero le dieron boleto. Libre se marchó al Bristol City, entidad donde no llegaría a debutar como miembro de la primera plantilla. Sin oportunidades su paso por Inglaterra terminó en el verano de 1999, cuando fue cortado de nuevo debido a su escasa aportación

Puso rumbo entonces al Empoli, donde una vez más le cerraron las puertas y le impidieron desarrollar su profesión. Asumió entonces que igual estaba apuntando demasiado alto en sus intenciones y fichó por el Viterbese, de C1. Comenzó en ese momento un peregrinaje por la categoría que le llevaría también al Catania y al L'Aquila.

Desterrado en categorías poco vistosas, la voluntad de triunfar hizo que sacara la cabeza del pozo hacia la Serie B ayudado por la Triestina. De la nada pasó al todo y se ganó incluso el apelativo, quizás algo grandilocuente, del "Totti libio". Con esas credenciales le fichó el Perugia, donde hizo compañía a Al-Saadi Gaddafi, hijo del que por entonces era el dictador de su tierra.

Este último se quedó por el camino en su sueño de triunfar. No sucedería lo mismo con Muntasser, al que fichó el Treviso tras su ascenso a la Serie A. El conjunto, perteneciente a una ciudad donde la gloria estaba reservada al baloncesto, apenas duró una campaña entre los grandes. No le dejó en la estacada el atacante africano, que aún les acompañaría un curso más tras el descenso.

Finalizada aquella aventura, optó por cambiar de continente y defender los colores del Al-Wakrah catarí. Fue el paso previo a colgar las botas en el Al-Ittihad de su Tripoli natal. Se convirtió entonces en asesor del Al-Ahli emiratí aunque ello no le impidió implicarse en el conflicto bélico que afectó a su país.

Ayudado por su cartel y tirando de contactos, organizó un partido benéfico en Dubai bajo el nombre de "Amigos de los niños libios". Con el objetivo de recaudar fondos para los más jóvenes Muntasser reunió entre otros a nombres como Zanetti, Materazzi, Cannavaro, Nedved o Nakata. El evento fue retransmitido a todo el mundo árabe y contó con la presencia del líder nacional interino Mustafa Abdul Jalil. 

Por cuestiones personales es posible que, durante los próximos meses, el blog no pueda actualizarse con la periodicidad habitual que ha mantenido desde sus inicios. En cualquier caso continuarán publicándose posts de forma más irregular. Pido disculpas por ello y os animo a que sigáis visitándolo de todos modos.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Marcello Lippi, de la A a la Z

Con un nuevo título liguero en China para sus vitrinas, el tercero consecutivo, el técnico italiano Marcello Lippi ha anunciado esta semana que deja los banquillos a los sesenta y seis años. Se va así el hombre que devolvió la gloria a dos símbolos de su país, la Juventus y la selección. Un mito con aspecto de profesor universitario que ha hecho escuela en el fútbol.

A- Ancelotti: Junto a Miguel Muñoz y Álex Ferguson, tanto Lippi como el actual entrenador del Real Madrid son los únicos que han disputado cuatro finales de la Copa de Europa. Italianos los dos últimos, probablemente sean junto con Arrigo Sacchi los mejores técnicos que ha dado el país en su historia.

B- Berlín: En la capital alemana Lippi disputó el partido más trascendental de su trayectoria como entrenador. Si bien las finales importantes le habían sido por lo general esquivas, en esta ocasión pudo sortear a su destino y proclamarse campeón del mundo. Junto a Vicente del Bosque es el único que puede presumir de tener en su palmarés el trofeo y al menos una Copa de Europa.

C- Cannavaro: La primera vez en que ambos coincidieron fue durante la temporada 93-94. Cannavaro era un joven central que acababa de llegar al Napoli y Lippi un hombre con ganas de progresar que solo duró una campaña en el banquillo antes de iniciar una nueva aventura en la Juventus. Posteriormente sus carreras jugaron al gato y al ratón hasta que ambos volvieron a verse las caras en la selección. El zaguero, que fue el encargado de alzar al cielo la Copa del Mundo, ocupará ahora el puesto dejado por su maestro al frente del Guangzhou Evergrande.

D- Del Piero: Difícil entender la figura de uno sin la del otro. Si bien fue Trapattoni quien le hizo debutar, Lippi le dio los galones que luciría el resto de sus días en la 'Vecchia Signora'. Juntos compartieron numerosas tardes de gloria, en Italia y en el extranjero. Tanto que todos los entorchados conquistados por el técnico, salvo aquellos que logró en tierras asiáticas, fueron con el atacante a su lado.

E- Eslovaquia: El combinado europeo propinó al entrenador una de las derrotas más dolorosas de su carrera. Fue en el último partido de la primera fase del Mundial de Sudáfrica. Aquel 3-2 certificó el descalabro de la que por entonces era vigente campeona del mundo y precipitó la dimisión de Lippi tras dejar a los suyos últimos en un grupo que compartían asimismo con Nueva Zelanda y Paraguay. 

F- Frases: Si bien no dejó ninguna en concreto por la que pasará a la historia, lo cierto es que algunas de sus sentencias sí merecen ser tenidas en cuenta.

- El mejor jugador es el que pone su talento al servicio de los demás. Hay jugadores útiles, no indispensables.

- A una selección no se lleva necesariamente a los mejores jugadores, se lleva a los que pueden constituir un equipo, que es con lo que se gana al fútbol.

- Somos campeones del mundo, no nos interesa el fútbol de toque.

- Italia puede no tener a los jugadores más lujosos, pero sí a los mejores tácticamente.

- En el fútbol el primero es un Dios y el segundo una mierda.

G- Gattuso/Grosso: Dos futbolistas de perfil bajo se convirtieron en piezas clave durante la conquista del Mundial de Alemania. Más allá de marcar el gol que sellaba la conquista del título, el rendimiento del lateral sorprendió a todo el mundo. Por su parte el mediocentro aportó carácter, garra y una imagen que dio la vuelta al mundo con su mentor. Conseguido el objetivo se acercó a él, le cogió de su níveo pelo y le plantó la mano en el rostro. Así eran las muestras de cariño y respeto de 'Ringhio'.

H- Hijo: El retoño de Marcello fue protagonista en los medios de comunicación ya que, según el boca a boca, Cassano no entraba en los planes de la selección absoluta por haberle propinado un puñetazo en una discoteca. Representante de jugadores, Davide también salió a la palestra al ser investigado con motivo del "Calciopoli", si bien acabó absuelto. 

I- Iglesia: Durante su etapa como seleccionador, Lippi topó entre otros con la iglesia. Sucedió en el año 2004 cuando el cardenal Fiorenzo Angelini opinó en el programa 'Not Only Sports' de la radio oficial del Vaticano que había "presiones y recomendaciones" en las convocatorias porque estar o no estar podía "aumentar o disminuir el valor comercial de un deportista". Encontró respuesta por alusiones: "Comprendo que Italia sea un país católico pero ahora tenemos hasta cardenales que hablan de fútbol. Me cuesta mucho comprender esta actitud".

J- Juventus: El equipo donde le consideran leyenda. Lippi es, por detrás de Trapattoni, el técnico que más partidos ha dirigido en la historia del club con 405. Además consta como el quinto entrenador con mejor porcentaje de victorias entre los que se han sentado en el banquillo durante más de cien duelos. Le adelantan Carcano, Parola, Conte y Capello, si bien a los registros de este último siempre les acompañará la polémica. 

K- Kaiserslautern: Antes de conquistar la Copa del Mundo en el Olímpico de Berlín, Italia tuvo que sudar mucho. Uno de los momentos de mayor sufrimiento llegó en esta ciudad, donde el combinado transalpino se midió a Australia en los octavos de final. Un dudoso penalti pitado por el español Medina Cantalejo en el tiempo de añadido lo acabó llevando a la red Totti, logrando el pase a siguiente ronda.

L- Libro: Titulado "Il Gioco delle idee. Pensieri e passioni a bordo campo" (El juego de las ideas. Pensamientos y pasión al borde del campo), al calor del éxito en el 2006 Lippi dejó para la posteridad una obra de ciento dos páginas en la que pretendía expresar su filosofía futbolística salpicada con apuntes de índole más profesional. Aún puede ordenarse a través de alguna página web.

M- Moggi-gate: El escándalo que estalló en el fútbol italiano en torno a la figura del ex dirigente juventino pudo costarle el puesto de seleccionador a Lippi antes del Mundial. De hecho este tuvo que ir a declarar a la Fiscalía de Roma en relación con el Caso GEA debido a un supuesto pacto con Luciano Moggi a la hora de elaborar las convocatorias de la azzurra. 

N- Nápoles: Solo una campaña duró el preparador en la ciudad del sur de Italia. No fue por demérito sino todo lo contrario. Lippi se encontró con un equipo aquejado de problemas económicos que además arrastraba la nostalgia de Maradona. Pese a ello logró la clasificación para la Copa de la UEFA.

O- Old Trafford: Cuatro fueron las finales de la Liga de Campeones que Lippi disputó como entrenador. Solo ganó una, ante el Ájax de Amsterdam en el Olímpico de Roma. De las otras tres derrotas, quizás la sufrida en el estadio del Manchester United fue la más dolorosa por estar enfrente el Milán y por dejarla escapar en la tanda de penaltis. Lippi cayó además contra el Real Madrid y el Borussia de Dortmund.

P- Playa:  Pese a que llevó su sabiduría alrededor de todo el país, Lippi nunca dejó de lado su pasión por la playa y el mar. A él escapaba cuando tenía ocasión, incluso durante su estancia en China, para navegar. Una afición sana que contrasta con otro de sus grandes vicios, el sabor a nicotina. Fumador empedernido, en las hemerotecas pueden encontrarse varias imágenes suyas con un purito en los labios.

Q- Quatrocento: Si bien el apellido del entrenador es de sobra conocido en el mundo del fútbol, lo cierto es que no es el único personaje ilustre que ha pasado a la historia con él. Marcello comparte protagonismo en ese aspecto con Fra Filippo Lippi, uno de los principales exponentes de la pintura que se desarrolló durante el Primer Renacimiento, en el siglo XV.

R- Rumores: Aunque su nombre sonó para muchos equipos europeos, solo salió de Italia para marcharse a entrenar a China. Desmintió contactos con el Real Madrid e incluso llegó a mostrar su deseo de entrenar al Barcelona y al Chelsea pese a que había declarado también que la barrera idiomática le suponía un hándicap para dirigir en Inglaterra.

S- Sampdoria: Lippi fue cocinero antes que fraile. Zaguero profesional durante trece años, nueve de ellos se los pasó defendiendo los colores del conjunto genovés. Cedido durante una campaña al Savona, jugó además en el Pistoiese y el Lucchese antes de colgar las botas con dos internacionalidades en las inferiores a sus espaldas.

T- Títulos: Muchos se lleva bajo el brazo, tanto individuales como colectivos. En clave nacional cosechó cinco ligas, una copa, cuatro supercopas. Saliendo fuera con la Juventus una Champions, una Supercopa de Europa y una Intercontinental. En Asia otra Champions, tres ligas y una Copa. A ello hay que añadir el Mundial de 2006, tres premios de entrenador del año en Italia, tres galardones anuales otorgados por la IFFHS, un Onze d'or, un reconocimiento como técnico del año en China y un lugar en el Hall of Fame del fútbol italiano.

U- Unidad: Un elemento esencial en su hoja de ruta era la unidad del grupo. Pese a que tuvo grandes individualidades a su cargo, no entendía las mismas si no se integraban en el colectivo. De hecho defendía que el sistema idóneo era aquel que sacaba lo mejor de cada una de las piezas pero sin dejar de aportar para el conjunto. Ese planteamiento le dio excelentes resultados

V- Viareggio: Situada en la parte alta de la bota, a la altura de la rodilla, esta localidad toscana que ronda los sesenta y cinco mil habitantes fue la que vio nacer al entrenador. Costera y de clima templado, famosa por su carnaval y por un premio literario, su vinculación con el fútbol no termina ahí ya que también es la patria chica del colegiado Pierluigi Collina.

W- West: Durante sus años vestido de chándal, Lippi pudo encontrarse con varios futbolistas pintorescos. Uno de ellos era este central nigeriano, al que daba órdenes en el Inter. De él contaba una anécdota durante una entrevista en el 'Corriere dello Sport'. Según parece, en el transcurso de una comida del equipo mandó a buscar al jugador, que no se encontraba junto al resto de compañeros. Cuando apareció, este le dijo que estaba rezando y que Dios le había dicho que debía jugar ese día. Le respondió el míster argumentándole que a él Dios no le había comentado nada, que comiera y que dejara las oraciones para luego.

X- Xu Jia Ying: Una de las personas más ricas de China es al mismo tiempo el presidente del Guangzhou Evergrande. Gracias a él llegó Lippi al país asiático y también otros muchos rostros conocidos como Gilardino, Diamanti o el ariete paraguayo Lucas Barrios. La inversión ha traído títulos y ha servido para darle relevancia a la entidad.

Y- Yuanes: Eso es lo que parecía que iba a buscar Lippi cuando se marchó a China para entrenar al Guangzhou Evergrande. Se ganó todos y cada uno de ellos llevando al equipo a conquistar la Champions de Asia, una Copa FA y tres ligas domésticas. La última de ellas fue además el colofón a su paso por tierras orientales.

Z- Zeman: Enemigo en la banda y también fuera de ella, el checo levantó la liebre acerca de posibles casos de dopaje en el fútbol italiano, apuntando principalmente a la Juventus durante la primera etapa de Lippi. Finalmente Riccardo Agrícola, médico del plantel entre 1994 y 1998, y el club fueron absueltos.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (V): Rohan Ricketts?

Este apartado dentro de la sección "¿Qué ha sido de...?" comenzó siendo un pequeño homenaje a Arsène Wenger en su decimoctavo aniversario como técnico del Arsenal pero lo cierto es que cada semana es fácil encontrar una percha para seguir hablando del equipo y de algunos de los futbolistas que pasaron por él durante la etapa del francés en el banquillo.

Sin ir más lejos los ingleses hicieron ayer un esfuerzo superior dejándose empatar en Champions, en casa y frente al Anderlecht, un partido que iban venciendo por 3-0. Sonrojo máximo que probablemente no habría sucedido con Rohan Ricketts en el campo, tal como demostró en su única aparición con el club. Fueron dieciocho minutos en Highbury durante un partido en la Copa de la Liga contra el Manchester United. El futbolista saltó al campo con 4-0 a favor y aportó su granito de arena para que el resultado no sufriera modificación alguna, evitando la remontada del rival.

Aquella fue su única oportunidad con el primer equipo pese a ganar durante dos campañas seguidas la FA Youth Cup como canterano. Ninguneado, pronto entendió que tendría que salir de allí si quería hacer dinero con el fútbol y comenzó su viaje cambiando de barrio para firmar por el Tottenham Hotspur.

Fue una etapa agridulce que arrancó sin minutos en su primera campaña, prosiguió con dos premios de jugador del mes en el 2004 que llamaron la atención de Eriksson pese a que no llegó a convocarle como internacional y terminó con su ostracismo tras la llegada al banquillo de David Pleat. Pudo entonces marcharse cedido al Deportivo de La Coruña pero, no sintiéndose preparado para salir fuera de su país, encadenó cesiones en el Coventry y el Wolverhampton.

Le ficharon estos últimos, pero acabaron prestándolo al QPR antes de que fuera cortado. Se marchó entonces al Barnsley. Así las cosas pasó de cambiarse de calle a mudarse de ciudad y, de ahí, a iniciar una nueva vida en otro continente cuando aceptó una oferta procedente del Toronto FC. Allí encontró el amor y su mejor juego.

Pese a ello los problemas económicos le animaron a guiarse por la ambición e intentó volver a su país para disputar alguna de las dos primeras categorías. No le salió bien la jugada y tras estar cerca del Aberdeen o el Odense, acabó defendiendo el escudo del Diósgyör húngaro; donde llegó por intermediación del padre de su ex compañero Martin Fulop. En tres meses pasaron por allí tres técnicos diferentes, ninguno de los cuales le alineó como titular. 

No le fueron mejor las cosas en el Dacia Chisinau donde, desesperado después de esperar hasta última hora para irse al Ankaragucu, se enroló un trimestre en el que no cobró. Aquella estancia en Moldavia se reveló deprimente pero la soledad y la falta de cosas que hacer le despertó su interés por la redacción de columnas, vocación que posteriormente le ha servido para ganarse un sobresueldo en medios como el Daily Mail. 

Finalizado todo aquello y esfumadas sus opciones de vestir elásticas como la del Kickers Offenbach o el Boulogne, se refugió entonces en el Wilhelmshaven de las divisiones inferiores germanas con el objetivo de llaman la atención de alguna entidad de categoría superior. Lo logró. Siempre según su versión preguntaron por él pretendientes como el Braunschweig o el Paderborn, a los que el tiempo les ha dado una vivencia en la Bundesliga, pero optó por hacer las maletas rumbo al Shamrock Rovers irlandés antes de vestirse un mes con los colores del Exeter.

Fueron estancias cortas a la que siguieron un trayecto de larga distancia con destino a al Dempo SC indio. El periodo no resultó fructífero. Ricketts, que por entonces ya albergaba la idea de montar una academia en Canadá, llevó las tiranteces con el entrenador a Twitter y al final acabó desplazándose hasta Ecuador para jugar con el Quevedo. Es el paso previo al epílogo de una carrera que terminó finalmente en el PTT Rayong tailandés.

martes, 4 de noviembre de 2014

La conquista del oeste

El relato se compone de varias imágenes. En la primera, un señor trajeado anuncia desde un atril la creación del club. En la segunda, el equipo debuta ante su público estrenando colores y escudo. En la tercera, un futbolista remata de cabeza al fondo de las mallas logrando el primer gol en la historia de la entidad y al mismo tiempo su primera victoria. Luego llega una racha de victorias, la celebración descontrolada de los aficionados en la calle, la disputa de la máxima competición continental y el trofeo de campeón de la misma. Toda una trayectoria desde la fase embrionaria hasta el éxito supremo que muchos sueñan sin conseguirla.

Hay sin embargo quien vive a lo loco, al límite, saltándose los trámites naturales. De la nada al todo, del anonimato a lo más alto. Así ha sucedido en el caso del Western Sydney Wanderers australiano, al que podrá verse compitiendo en el Mundial de Clubes de Marruecos después de haber conquistado la Liga de Campeones asiática.

Cuento de hadas que se escribe en solo dos años y medio dentro de una ciudad donde parecía haber sitio solo para uno. Ese privilegio se lo había ganado el Sydney FC en la carrera inicial, cuando estaban en juego las franquicias que bautizarían la A-League sin que existiera la posibilidad de que ninguna ciudad pudiera fragmentar su corazón en dos.

La decisión no fue del agrado de todos los habitantes de una urbe heterogénea y de gran extensión. Aquellos más identificados con el deporte rey, parapetados en la zona oriental, se propusieron desde entonces mantener vivo el espíritu de lucha hasta que volviera a surgir la oportunidad de colocar su nombre entre los elegidos. Aspiraciones lícitas de un reducto que albergaba a numerosos descendientes de balcánicos encerrados en una torre de babel donde se hablan más de setenta idiomas. Tanto es así que en las gradas del Parramatta Stadium, se canta ahora "Habibi Olé". Puro mestizaje.

Más que un pasatiempo, lo que se reclamaba era un signo de identidad propia. Sobre la mesa de neogociación se situaban la pasión y una denominación de origen cuyo sello llevaban en la piel nacidos allí como Schwarzer, Kalac o Bosnich. Había sangre y era necesario bombearla para reanimar al campeonato con un elemento diferente.

Conseguida la licencia, los buenos resultados han venido solos mezcla de la entrega de unos hinchas cuya marca global es el "Red and Black Bloc" y de una planificación deportiva alejada de las tentaciones del oropel. Mientras otros tiraban de currículum para contratar a sus futbolistas de referencia el Wanderers importaba a Shinji Ono, un japonés con pasado europeo que hasta su salida demostró la disciplina suficiente para no caer en el divismo.

Idéntica idea se siguió para sentar en el banquillo a Tony Popovic, un ex internacional con largo pasado como jugador en el máximo rival pero la personalidad suficiente para abandonar un cómodo puesto de asistente en el Crystal Palace a cambio de cincelar con sus propias manos un proyecto que ahora es ganador.

Todo ha sido rápido, impensable. De una nebulosa se ha pasado a una realidad solvente capaz de entrar en la leyenda como el primer australiano que reina en Asia. Un caso único, digno de estudio, cuya principal incógnita pasa por saber hasta qué lugar puede escalar después de retar a la lógica. Sin nada que perder, el cielo es el techo.

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Qué ha sido de... Algunos hombres de Wenger (IV): Arturo Lupoli?

Si bien los experimentos con futbolistas franceses en el Arsenal fueron, por lo general, un rotundo éxito en tiempos presentes; no se puede decir lo mismo de los italianos que emigraron a Londres en busca de una oportunidad. Yo al menos no recuerdo a ninguno que resultara trascendental, aunque mi memoria es más bien corta.
Uno de ellos fue Arturo Lupoli, hombre que como la canción de Héroes del Silencio se ha movido "Entre dos tierras" durante toda su carrera. Cierto que ambos países, el suyo natal e Inglaterra, son territorio con raigambre balompédica pero no lo es menos que de él se esperaba mucho más a juzgar por sus cifras en la cantera "gunner", a donde llegó procedente del Parma.

Hombre gol del equipo reservas, el ídolo Thierry Henry llegó a decir de él que tenía capacidad para ver portería "en cualquier división, en cualquier país y en el cualquier campo". Quizás se dejó llevar por la emoción del momento, por la buena pareja que este hacía con Nicklas Bendtner. Y aunque acertó en sus proyecciones, en el fondo se quedaron demasiado anchas.

De sus tres sentencias, la más acertada fue la primera toda vez que Lupoli ha acabado siendo un habitual de las categorías de plata. Ese rol lo estrenó con una cesión en el Derby County que le dio la oportunidad de tener minutos. Fueron suficientes para que el Napoli y la Fiorentina pujaran por él, aunque acabó firmando con los segundos ante la posibilidad certera de jugar en la Serie A. 

Pese a ello nunca llegó a ser protagonista de viola y con el tiempo se le ha podido ver incluso lamentando su traspaso frustrado al sur de Italia. Resulta difícil saber qué hubiera pasada en caso de tomar el otro camino, pero sí puede comprobarse que el elegido resultó un fracaso. Marcado a fuego como uno de esos jugadores en eterno préstamo, se marchó primero al Treviso antes de tomar el avión de vuelta al Reino Unido para jugar unos meses en el Norwich y defender los siguientes el escudo del Sheffield United.

El Ascoli, donde militó dos campañas en régimen de copropiedad, fue su siguiente parada antes de firmar gratis por el Grosetto y posteriormente por el Varese. En esta última entidad no tuvo suerte durante los primeros meses y por eso se marchó de nuevo cedido, esta vez al Budapest Honved. Sin casi oportunidades tampoco allí, todo apuntaba a que se convertiría en un lastre para su club de origen al retornar. Sin embargo, y de manera sorprendente, parece haber despertado de nuevo. Se ha ganado el puesto y ha comenzado de manera notable el curso en la Serie B.

lunes, 27 de octubre de 2014

"Clásico" y "Eterno", la furia del ocho

Poco antes de que el sábado arrancara el Clásico que medía al Real Madrid con el Barcelona en el Santiago Bernabéu, casi en el extremo opuesto del continente europeo se jugaba otro partido de gran rivalidad. En uno, el español, se confrontaban la historia de dos titanes festoneada con el enfrentamiento individual entre las dos grandes estrellas del panorama internacional. En el otro el orgullo vecinal, los ecos de realidades sociales contrapuestas que ya no lo son tanto.

Situaciones antagónicas, distantes en cuanto a prestigio y trascendencia pero hermandas alrededor de la figura de un futbolista que estuvo en ambas citas. Y lo hizo, fiel a su temperamento explosivo, sin pasar desapercibido; dejando en ellas los que probablemente sean los momentos más oscuros de una carrera que llegó incluso a adornarse con un Balón de Oro.

Héroe búlgaro y mito azulgrana, Hristo Stoickhov podrá contar en sus memorias cómo sorteó la ruina deportiva al menos en dos ocasiones. Un par de momentos de efervescencia e incontinencia en escenarios donde se posaban miles de ojos, trastadas en el día "D" a la hora "H" que las cámaras registraron y los comités castigaron.

Por cercanía, el episodio del pisotón al colegiado Urízar Azpitarte es de sobra conocido. Aquel lance le supuso una sanción de seis meses y le costó un par de botas, las que acabaría regalándole al trencilla años después en un plató de televisión como muestra de arrepentimiento. Sin embargo todo pudo quedarse en ciencia ficción si la federación de su país no hubiera reculado años antes en otro capítulo de nefasto recuerdo.

1985, Sofía. La Copa en juego y los dos rivales de la capital reviviendo una nueva edición del llamado "Derbi Eterno", para muchos el más intenso de todos los que llevan ese nombre en la zona de los Balcanes. Decisiones arbitrales polémicas, la tensión de cruzarse con un título en juego.... todo se mezcla y estalla escenificándose en una batalla campal sobre el verde del Vasil Levski. Vuelan los puños, las patadas y con ellos la vergüenza intramuros.

Como consecuencia de ese panorama apocalíptimo el Comité Central del Partido Comunista Búlgaro decide disolver ambos clubes y para los pies a los protagonistas del vodevil. Uno de ellos es Stoickhov, a quien se le impone una sanción de por vida que comparte con otros seis futbolistas como el portero Borislav Mikhailov. Esa decisión radical pudo cambiar la historia y quizás el destino de dos hombres que fueron el alfa y el omega de la selección que alcanzaría el cuarto puesto en la Copa del Mundo de Estados Unidos.

Al final los políticos se echaron atrás y todo quedó en un aviso de calado. Pese a ello ambas entidades parecen dispuestas a no aprender de sus errores. Pasan los años y se siguen sucediendo incidentes que causan sonrojo. Sin ir más lejos este fin de semana una bola de nieve arrojada desde el graderío impactó sobre el técnico del CSKA dejándole inconsciente. Fue un mal menor teniendo en cuenta que, en la puerta, las fuerzas de seguridad incautaron machetes, navajas y hasta una katana. 

A la sombra del fulgor que ha causado la irrupción del Ludogorets y del éxito previo del Litex Lovech, la hostilidad entre los enemigos acérrimos del balompie búlgaro se ha desatado ante la perspectiva de volver a llegar un entorchado a los feudos de Sofía. De momento lleva ventaja, y mucha, el CSKA. Más después de imponerse por 3-0 si bien, desgraciadamente, el resultado en este tipo de circunstancias siempre acaba siendo lo de menos.

viernes, 24 de octubre de 2014

Sheffield FC, est.1857

Resulta complicado encontrarle el atractivo al cricket y a sus partidos eternos donde apenas sucede nada. De hecho a la mayoría nos resultaría difícil decir el nombre de un jugador más allá del famoso Sachin Tendulkar, cuyo influjo traspasa fronteras. Y sin embargo, pese a todo, siempre habrá un motivo para estarle agradecido.

Corría el año 1857. Mientras en Nápoles se vivía uno de los momentos más dramáticos de la ciudad con un terremoto que dejó 11.000 muertos y en Alemania se inventaba la salchicha blanca; los ingleses William Prest y Nathaniel Creswick se aburrían en su casa. El motivo era que, con el frío, no podían practicar el cricket, su deporte favorito.

Inspirados por el tedio decidieron buscarle solución y pensar en una actividad recreativa con la que entretenerse bajo la lluvia y el frío. Fue así como nació el fútbol en general y el Sheffield FC en particular. Aquél club, que sería el primero de la historia, cumple este viernes 157 años con una dignidad que hace olvidar su insignificante posición en la escalera del fútbol inglés. 

Situados entre la séptima y la octava categoría, su lugar privilegiado en los archivos balompédicos ha evitado que caigan en el anonimato. De hecho parece que ya queda lejano el momento en el que aspiraban a los logros deportivos y su mentalidad pasa ahora por defender los valores de antaño y vender esa imagen de entidad tradicional.

Sin jugadores de renombre, eclipsados por otros equipos de la ciudad como el Wednesday o el United, solo los nostálgicos encuentran argumentos para unirse a una causa pobre que nunca abandonó el amateurismo. En su honor, el equipo sigue manteniendo un estatus de clase que no acompaña a su realidad, con una web cuidada y el recuerdo constante a aquellos que un día les crearon de la nada.

Las llamadas "Reglas de Sheffield" están ya ajadas y apolilladas. De ellas solo quedan aspectos básicos, modificados con inventos necesarios como los córners, las faltas o los larguerdispone de una fundación que administra el legado. 
os sólidos en lugar de las cuerdas que se empleaban durante los inicios. Aún así, para evitar que desaparezca todo lo bueno que la entidad inglesa aportó al deporte rey,

No queda sino el objetivo de mirar hacia arriba con el orgullo de saber que la humanidad les debe mucho y se lo hacen notar a través de las redes sociales, con felicitaciones e imágenes de aquellos tiempos en los que el espectáculo amanecía. El Sheffield FC se quedó atrás en la carrera, pero no hay cariño semejante al que siempre reciben los pioneros.