viernes, 24 de febrero de 2012

Donde caben dos, caben tres



En una campaña de sorpresas en lo que competiciones europeas se refiere, el Metalist Kharkiv está siendo el encargado de cubrir el cupo de forma más que digna en la Europa League. Es más, el club ucraniano linda ya con la candidatura a cotas más altas a juzgar por los guarismos que hablan en su nombre y que dicen que en su casillero no existe la palabra derrota. Seis victorias y dos empates, veintitrés goles a favor y siete en contra, son la carta de presentación en el torneo de una entidad de la que muchos han empezado a saber recientemente.

Probablemente la culpa de este olvido, de este ostracismo, no sea del propio Metallist sino de los equipos que le rodean en su país. El potencial mostrado tradicionalmente por el Dinamo de Kiev y últimamente por el Shakhtar Donetsk les ha relegado a un papel testimonial en su liga. En tierra de duopolio, nadie se acuerda del tercero.

Y sin embargo es a día de hoy el único que pasea el nombre del territorio por el Viejo Continente. En un año en el que Ucrania adquirirá relevancia internacional con la celebración de la Eurocopa, los dos grandes han fallado y tan solo este eterno desconocido da un poco de ánimo a la lalicaída afición patria.

Una responsabilidad que de momento manejan sin presión. Son los otros los que han fracasado, no ellos. Con su brillante y contundente clasificación para octavos de final ya han alcanzado su tope en la extinta UEFA, la misma gesta cosechada en la 2008-2009 cuando se colaron entre los dieciséis mejores y fueron despertados del sueño por sus compatriotas capitalinos.

Se confirma pues la trayectoria ascendente de un proyecto que tiene, como casi todos en Europa del Este, a un mecenas. Su nombre es Olksandr Yaroslavsky y es una de las fortunas más grandes del país oficiosamente gracias al éxito en el campo de la construcción de su empresa DCH, adjudicataria entre otras cosas de la remodelación del aeropuerto de la ciudad, la segunda más grande del país y como curiosidad la que tiene la novena plaza (Plóshchad Svobody o de la libertad) más extensa del mundo.

Desde que llegara en 2004 con el dinero fresco y el equipo recién ascendido, su inyección económica ha llevado al Metalist a ocupar el tercer escalón del podio en la UPL durante cinco temporadas consecutivas por delante del emergente Dnipro, que finalmente parece quedarse en un quiero y no puedo.

La estrategia para lograrlo ha sido sencilla. Coger ideas que le han funcionado a los demás y sustentarlas con una arcas sólidas. De esta forma no hay grandes diferencias entre el modelo primigenio del Shakhtar y el que hoy presenta nuestro protagonista. Un importante bloque de jugadores sin especial renombre procedentes de una nación sudamericana (en este caso argentinos) complementados con un par de futbolistas con clase, todo ello edificado principalmente en el verano de 2010 con una inversión de casi veintitrés millones de euros.

Al frente del vestuario un hombre que conoce la casa como la palma de su mano. Miron Markevich, en el cargo desde el año 2005, ha conseguido afianzar al club en el lugar que debe, agazapado al acecho de los dos gigantes dormidos y situando al fin en el mapa a una localidad tradicionalmente defenestrada.

Con un estadio completamente remozado que será sede en la Euro del llamado "grupo de la muerte" y albergará los tres partidos de Holanda ante Dinamarca, Portugal y Alemania; sin duda 2012 está llamado a ser el año que les ponga en su sitio, el que les sirva de escaparate para que nadie más se olvide de su existencia. Como decía aquél anuncio de Ikea: "Donde caben dos, caben tres".

miércoles, 22 de febrero de 2012

¿Qué ha sido de... Vikash Dhorasoo?



Leía el otro día acerca de la creación de la liga india, que ha decidido importar algunas estrellas ya en el ocaso de su carrera para intentar atraer a un público virgen balompédicamente hacia los estadios. Pensaba entonces en jugadores que hubieran nacido en aquél país y descubría con resignación que no había demasiados. La referencia más cercana que encontré fue la de nuestro protagonista, uno de los futbolistas más talentosos de su generación y que gracias a los orígenes de su padre es, junto a Aaron Winter, el único jugador de esa ascendencia en disputar un Mundial

De hecho a pesar de que él nació en Francia, sus raíces proceden de otras partes del mundo. Dhorasoo fue a caer en el país galo como retoño del matrimonio que su padre mantuvo con una con una mauriciana después de que sus antepasados se trasladaran en busca de nuevas oportunidades a esta pequeña isla situada a 900 kilómetros de Madagascar.

En un núcleo familiar acostumbrado a los movimientos migratorios y a los viajes transoceánicos era casi previsible que viera la luz en una ciudad con puerto. La elegida fue Harfleur, la más importante en este campo dentro del noroeste del país hasta la creación de Le Havre, que se encargó de fagocitarla y convertirla en un pueblo de extrarradio. El mismo pueblo de menos de 10.000 habitantes en el que posteriormente también sería alumbrado Charles Nzogbia.

Por todo ello no os sorprenderá que sus primeros pasos como profesional los diera en "Le club doyen", donde estuvo hasta los 25 años, momento en el que fue reclutado por el Olympique de Lyon, que entonces apenas era considerado un equipo emergente. Con él y otros futbolistas llegó el salto de calidad definitivo que convertiría al club en un ente dictatorial en lo que a títulos nacionales se refiere.

Sin embargo, de las siete ligas conquistadas de forma consecutiva solo pudo levantar dos. Cuando se consiguió la primera se desenvolvía como cedido en el Girondins y para cuando llegó la cuarta se había encargado de echarle el lazo el Milán aprovechando sus desavenencias con Le Guen. Su primera experiencia en Italia fue bastante decepcionante y aunque conquistó una medalla de subcampeón de Europa (fue triste protagonista de la remontada del Liverpool) apenas tardó un verano en regresar a su patria.

Lo hizo para enfundarse la camiseta del PSG. Necesitaba recuperar el tiempo perdido y lo hizo a pasos agigantados con actuaciones portentosas que le valieron para disputar la Copa del Mundo de 2006. Aquél torneo sería el último en el que representaría a su nación entre otras cosas porque, a pesar de voces como la del seleccionador Domenech que le recomendó no hacerlo, decidió publicar un documental titulado "Substitute" y grabado por él mismo durante el mes de concentración.

Fueron sus días de furia ya que a la vuelta de aquél incidente se permitió poner a parir a su entrenador Guy Lacombre en una entrevista concedida al diario L'Equipe, lo que le convirtió en el primer pelotero despedido por un club francés desde el año 1973. Esos comportamientos le cerraron las puertas de entidades punteras y se pasó casi un año en el dique seco.

Fue entonces cuando decidió acudir en su rescate el Livorno. En un principio aceptó la oferta pero no llegó a debutar ofendido porque, en buena lógica, le dijeron que primero debería entrenar con el primavera para valorar su estado físico. Finalizado aquél viaje y tras rechazar alguna que otra propuesta, se retiró y se dedicó a otros placeres de la vida.

Tras actuar en una película se propuso, sin éxito, ser presidente del Le Havre. Como ese capricho se frustró decidió trasladar sus intenciones al L'Entente Sannois Saint-Gratien, un club amateur. Por supuesto esa actividad no ocupa todo su tiempo libre, si es que se puede decir que tiene de eso.

Defensor de las causas sociales y también del socialismo patrocina a un club, el Paris Foot Gay, que lucha contra la homofobia al tiempo que ha mostrado su recelo hacia Sarkozy apoyando primero a Ségolène Royale y últimamente a François Hollande. Se puede decir de hecho que le gusta estar cerca del poder pues también intentó, sin éxito, entrar en una candidatura para la presidencia de la Federación de Fútbol.

Y por si fuera poco también ha colaborado estos últimos años con varios medios de comunicación... y juega al póker. Y según cuentan bastante bien, hasta el punto de que ha sacado jugosas tajadas en partidas a lo largo del globo. Un tipo peculiar al que definieron en su día como "el jugador de fútbol de la melancolía".

lunes, 20 de febrero de 2012

Totti per tutti

La placa con la que ayer se premiaba a Francesco Totti por sus 700 partidos oficiales era modesta, más bien discreta, muy acorde con el agasajado. Si el estandarte romano hubiese preferido el lujo, el glamour o levantar títulos de los que le hacen a uno entrar en la historia probablemente habría hecho las maletas hace tiempo.

Sin embargo ahí sigue, paseando su figura por el Olímpico de Roma. Con su aspecto de gladiador sin duda fue puesto en el mundo para ser eterno en la ciudad eterna, para convertirse en un patrimonio capitalino tan emblemático como el Coliseo o la Fontana di Trevi, para pasear por el globo a Rómulo y Remo, amamantados en el escudo de la entidad a la que le ha dado todo.

Y es que a fin de cuentas el séptimo centenar de batallas no deja de ser algo anecdótico en una carrera que comenzó el 28 de marzo de 1993 cuando Vujadin Boskov decidió darle la alternativa con tan solo 16 años en un partido contra el Brescia (a día de hoy es el séptimo pelotero más joven en disputar un partido de la Serie A). El serbio, que de esto sabía un rato, vio en él un diamante en bruto que no se atisbaba con anterioridad, cuando el púber Totti ejercía como monaguillo y le rezaba a Dios para que le hiciera crecer mientras en el barrio le llamaban "Gnomo".

Hoy, convertido en un hombre, en un símbolo, puede mirar hacia atrás con orgullo. Tras recoger de las manos del mítico Aldair el brazalete de capitán, su club y él pueden decir alto y claro que la vinculación ha sido inmejorable. Él le ha dado la relevancia internacional que necesitaban (la IFFHS le reconoció en 2011 como el futbolista más popular de Europa), les ha guiado a la conquista de su primer Scudetto en 19 años, les ha prestado su imagen y ha llenado las redes con sus goles.

La Roma no sería lo que es hoy sin Totti, un tipo que renunció a todo tipo de aspiración personal por hacer historia en el equipo de su ciudad. De esos que venden su alma a una sola hinchada, que visten su cuerpo con un único uniforme, que buscan ligar su leyenda a la de un himno. Todos los records son suyos: Es el futbolista con más partidos, también el que más veces ha visto portería. Cifras estas extrapolables al Calcio en general.

Totti es a día de hoy el futbolista que más goles a metido con un único conjunto y solo necesita cinco para coronarse como el tercer máximo anotador en la historia de la Serie A superando al mito Giuseppe Meazza y mirando de cerca (necesita quince) a Gunnar Nordahl, otro que también vistió el granate aunque este en sus últimos años procedente del Milán.

Y todo ello con la humildad del chico que un día quiso trabajar en una gasolinera, de aquél que reconoce no haber podido de leer un libro más allá de "El principito", de alguien capaz de reirse de sí mismo editando un libro con los mejores chistes sobre su persona y donando todos los beneficios a UNICEF.

Con su acento romanesco, su facciones duras, Totti es el jugador del pueblo, ese bregador al que todos sus paisanos querrían parecerse. Su ocaso está cada vez más cerca. Él lo sabe y lo espera reposado, tranquilo, a fuego lento. Con todo lo logrado puede tener la conciencia muy tranquila. El fútbol ya tiene para él un lugar en el Olimpo.

jueves, 16 de febrero de 2012

Zambia escribe su "historia de África"

Cuando Kalusha Bwalya, cuya historia ya hemos contado en este blog, levantaba el pasado domingo la Copa África, una bomba de emociones se activaba dentro de él. Allí estaba, llevando al cielo el trofeo de campeón continental en Gabón, el mismo país donde perdieron la vida en trágico accidente de avión todos sus compañeros en la que era, hasta el momento, la generación más brillante de Zambia.

Junto a él los hombres que obraron el milagro. En un plano menos protagónico Hervé Renard, ese hombre serio que irradió confianza durante todo el torneo, con un aspecto físico y unas poses más propias de una pasarela que las que se esperan de un técnico en las batallas que se libran sobre los térreos céspedes africanos.

La mezcolanza de historias personales era digna de un cuadro, de una película hollywoodiense. Leía el otro día en una entrevista a Héctor Alterio en la revista "Panenka" que la mejor película de fútbol aún está por escribirse. He aquí un buen guión. Brad Pitt como Renard, Morgan Freeman en el papel de Bwalya, Denzel Washington más contundente y con las facciones más duras en la piel de Katongo... y todo desde el punto de vista de uno de esos directores capaces de conmover con sus relatos humanos.

Porque la humanidad es lo que convierte este milagro en diferente. Un superviviente que no viajaba en un avión siniestrado tras quedarse en casa por lesión y que se obsesionó con reconstruir el país futbolísticamente hablando primero como seleccionador y luego como presidente.

Una plantilla sin aspiraciones que llegaba como víctima propiciatoria y que poco a poco fue creyendo en sí misma. Que sabía que solo podría volver a Gabón si llegaba a la final. Que celebraba todos sus goles en una piña, bailando alegremente y con una sempiterna sonrisa en el rostro.

Un director de orquesta que, tras abandonar en un primer momento al equipo escuchando los cantos de sirena de Angola, volvió para terminar el trabajo empezado. Un tipo de rostro serio que apelaba al corazón de los suyos, que había deambulado por las categorías más bajas del fútbol galo y había aceptado ser segundo en China.

Si bien en otros torneos no siempre se recuerda al campeón sino al que mejor fútbol practicó o al futbolista que se dio a conocer al mundo, en este caso no queda duda. Incluso si el sueño finalmente no se hubiera cumplido, la victoria previsible de Costa de Marfil habría quedado en ancdótica.

Los "elefantes" son sin duda los grandes derrotados de esta edición. Ausentes Egipto y Camerún y solo con Ghana en el horizonte, este parecía ser su año gracias al potencial ofensivo y a la solidez que estaban demostrando en la zaga, algo poco habitual en territorio africano. Sin embargo los penaltis volvieron a castigarles con crueldad.

Una pena máxima que también tuvo que pagar uno de los mejores futbolistas del torneo, sin duda el jugador revelación. Tras comenzar su carrera dando palos de ciego, Aubameyang, travestido físicamente de Neymar, eligió su casa como el mejor escenario posible para gritarle al mundo que vale para el negocio.

Él y su combinado llegaron a cuartos al igual que Guinea Ecuatorial, el otro anfitrión. Con un plantel repleto de jugadores procedentes de las categorías más modestas del fútbol español, se sobrepusieron a una situación convulsa tras el despido de Metsu y lejos de dejar su casillero a cero terminaron como segundos de grupo por detrás del campeón y solo pudieron ser apeados por el finalista. Actuación sin duda más que digna.

Algo que no pueden decir un combinado que hizo uno de los ridículos más espantosos que se recuerdan en la Copa África. Senegal llegaba como una de las alternativas y se marchó sin un solo punto, lamentable cifra a la altura de Níger, Botsuana y Burkina Faso. Con una delantera que asustaba, todos pensaron más en sus clubes que en la elástica nacional.

En un escalón por encima de lo penoso de Senegal pero con un suspenso en las notas igualmente, estuvo Marruecos. Con ellos quedó demostrado que tener técnica sirve de poco si no se arrima el hombro. En los momentos clave de los partidos importantes sus jugadores no tuvieron la solidez suficiente y acabaron cayendo a las primeras de cambio. Aún queda trabajo por hacer.

Por lo demás, lamentar que una vez más la fiesta se tornó en luto como sucediera en Angola. En aquella ocasión fue el atentado contra la expedición de Togo. Esta vez el drama acontecido en un estadio egipcio, a kilómetros de distancia pero contemporáneo a la cita. Ojalá que el año que viene (a partir de ahora se jugará los años impares y para cambiar el ciclo hay que repetir) en Sudáfrica no haya que hablar de hechos luctuosos y sí del deporte rey, que cada vez es más grande en África.

miércoles, 15 de febrero de 2012

¿Qué ha sido de... Ndaye Mulamba?

Os llevaba anunciando desde hace un par de semanas una buena historia. La de un hombre que es el máximo goleador en una edición de la Copa África. La de un tipo que fue disparado en una pierna, que vivió como refugiado en la miseria, al que se dio por muerto, que ha sido protagonista de un documental... La historia de Ndaye Mulamba.

Alumbrado en la República Democrática del Congo cuando el territorio aún llevaba el extinto nombre de Zaire y Kananga, la ciudad que le vio nacer, aparecía en los mapas como Luluabourg; su vida ha estado sometida a cambios constantes y se ha desarrollado paralelamente a la de su país.

En las calles, como tantos otros futbolistas de su continente, empezó a forjar su leyenda. Allí jugaba y allí aprendía a marchas forzadas de forma virtuosa, hasta tal punto que con quince años ya fue reclutado para el profesionalismo por el Renaissance du Kasai. Ni siquiera en su primer partido se amedrentó y con dos goles en el clásico frente al Union Saint-Gilloise comenzó a escribir su leyenda.

Ese éxito prematuro no era comprendido, en cambio, en su propia casa. De no ser por su constancia quizás la historia habría perdido a un excelente jugador ofensivo y hubiera ganado un profesor, el trabajo que su padre quería para él. De hecho llegó a ejercer durante unos años hasta que decidió que lo suyo era pegarle patadas al balón, una decisión en la que influyó ser preseleccionado por su país de cara a la disputa de la Copa África del 68.

Finalmente no viajó a aquella cita, pero con esa camiseta acabaría escribiendo grandes gestas igualmente. Antes cambiaría de club para firmar por AS Bantous, de la localidad de Mbuji-Mayi, y un año después por el AS Vita Club. Por entonces corría 1973 y sin saberlo, se abría ante él su gran escaparate.

El triunfo en la máxima competición continental al final de ese ejercicio le permitió representar a su nación en la Copa África de 1974, donde llegaron como una de las "cenicientas". Con solo ocho equipos en liza distribuidos en dos grupos, quedaron segundos en el A por detrás del Congo Brazzaville y por delante del Guinea y Mauricio.

Su rival en semifinales fue Egipto, los anfitriones. Los locales se pusieron dos goles arriba pero la casta de los zaireños, abanderados por el bigoleador Mulamba, fue la gasolina necesaria para realizar la remontada. Con el sueño de disputar la final ya cumplido, Zaire era el último combinado que les impedía alcanzar la gloria.

Los "leopardos" se pusieron por detrás en el marcador y de nuevo tuvo que venir nuestro protagonista a sacar las castañas del fuego. Marcó el empate y puso el 2-1 en el minuto 117. Con todo prácticamente hecho un tanto de Sinyangwe en tiempo de descuento forzó la disputa de un replay dos días después. Aquél partido lo ganó Zaire por 2-0... con doblete de Mulamba. Así pues eran los campeones y el atacante, recórdman con nueve dianas.

Aquél logro hizo que el presidente Mobutu Sese Seko les prometiera una cantidad económica como recompensa. Al final, el único que recibió algo fue el punta, al que le otorgaron la "Orden de la nación", máxima distinción para alguien nacido en el país. Del dinero no se supo nada y, teniendo en cuenta la precariedad económica, no es algo que le hizo mucha gracia a los jugadores.

Ese descontento se demostraría sobre el césped precisamente en el peor escenario posible, el Mundial de Alemania. La ilusión por hacer un buen papel en la primera incursión de un equipo subsahariano en la competición chocó con ese desengaño cuajándose en una derrota por 9-0 frente a Serbia. Ese choque además acabó con la expulsión de Mulamba tras confundirle el árbitros con otro jugador. Tras no haberse dejado ver en los primeros noventa minutos contra Escocia y no participar contra Brasil en el tercer partido, su imagen pasó sin pena ni gloria. ¿Sus recuerdos de aquello? Cuando la gente se acercaba a fotografiarse con ellos porque nunca habían visto a un negro.

Después nada volvió a ser lo mismo. Las lesiones hicieron mella en él y solo en 1981 volvió a acariciar la gloria, cuando llevó al Vita a la final de la Champions africana. Su equipo cayó ante el Kabilye argelino, él se retiró y entonces comenzó su dramática vida fuera de los terrenos de juego.

Olvidado por todos los estamentos de su país, el único reconocimiento lo recibió de fuera. Fue en la Copa África de 1994 celebrada en Túnez. Hasta allí viajo para recoger un reconocimiento y aquella fue a la postre una trágica decisión. A su vuelta, fue abordado por un grupo (se ha dicho incluso que a cargo de Mobutu) que le identificaron e intentaron robarle. En medio de la tensión del momento, fue disparado en una pierna y a punto estuvo de sufrir la amputación del miembro.

No sería la única desgracia que sufriría en un corto periodo de tiempo. Poco más de dos años después, en medio de la guerra civil, su hijo fue asesinado y decidió viajar a Sudáfrica como refugiado político. Por entonces sufría además problemas de alcoholismo por lo que su adaptación no fue buena. Sin dinero se desplazó desde Johannesburgo hasta Ciudad del Cabo, donde fue acogido por una familia.

Diluido en el anonimato, a "Volvo" (como así se le conocía) se le guardó incluso un minuto de silencio durante la Copa África de 1998 celebrada en Burkina Faso al creerle muerto en un accidente acontecido en una mina de Angola. Él, en la sombra, seguía sobreviviendo y mandando dinero a su mujer hasta que esta falleció de cáncer en el 2008.

Su preocupante situación, que llevó incluso a trabajar como vigilante de coches a cambio de las limosnas de los conductores, llamó la atención de un director, que grabó un documental sobre su vida titulado "Oro olvidado" (os dejo el trailer enlazado abajo). Sin haber salido de Sudáfrica, parece que poco a poco todo ha ido reconduciéndose. Ha conocido a una nueva mujer y ahora trabaja entrenando a niños. Sin embargo sigue lamentando el trato recibido.

"En África los héroes son lo que nosotros hacemos de ellos. Durante tus días de gloria te aúpan a los cielos. Luego, cuando dejas de estar en lo más alto se olvidan de ti, te rechazan. La historia de África podría escribirse en esos términos".

http://www.youtube.com/watch?v=OeVAe6nqWYc

lunes, 13 de febrero de 2012

Alegría conflictiva

Es evidente que la noticia del fin de semana en el fútbol internacional es el triunfo de Zambia en la Copa África, un milagro con el que nadie contaba al principio del torneo y que lo dignifica aún más si cabe. Sin embargo una vez más las limitaciones de tiempo me impiden analizar con detalle todo lo que ha rodeado a este fenómeno. Lo haré en un futuro próximo pero hoy me quiero centrar en otro detalle de la jornada, las lamentables imágenes surgidas durante el reencuentro de Evra y Luis Suárez.

Cabe recordar que el uruguayo había sido sancionado con ocho partidos en un pasado muy reciente por verter insultos racistas contra el francés. Lejos de retractarse, el futbolista del Liverpool se negó a saludar al lateral en el comienzo del partido, algo que este le afeó. Posteriormente, en caliente, el lateral del Manchester se tomó cumplida venganza celebrando en las narices del punta la victoria por 2-1. He aquí las imágenes, que supongo que ya habréis visto.
http://www.youtube.com/watch?v=nu5WGPdMcWU
http://www.youtube.com/watch?v=RqIjFDB0vcE&feature=related

Suárez ha pedido perdón por su lamentable gesto pero todo lo sucedido ha dado la vuelta al mundo, incluido el festejo de Evra. En este último fotograma me detengo para tratar un tema que considero peculiar, el de las celebraciones polémicas. He aquí una lista con las más sonadas a lo largo de la historia.

Van Nistelrooy planta cara a Andorra: La historia venía de minutos atrás. El punta holandés fallaba un penalti ante el modesto combinado y uno de los futbolistas rivales se mofaba de ello. La venganza, un plato que se sirve frío, llegó a continuación cuando el tulipán cazaba un balón dentro del área y lo acompañaba a la red.
http://www.youtube.com/watch?v=pvAU1Sc0JHE&feature=related

Las butifarras: En el puente aéreo que une Madrid con Barcelona han aflorado alguna vez las famosas butifarras. No son las únicas celebraciones conflictivas en un clásico (a continuación va otra) pero hasta en dos ocasiones se han llegado a presenciar merced a Schuster y Giovanni, tres si contamos las que hizo Van Bommel, ex azulgrana, con la camiseta del Bayern en el Bernabeu.
http://www.youtube.com/watch?v=COIMF7QCYNg
http://www.youtube.com/watch?v=cVa6jm2Ta5c
http://www.youtube.com/watch?v=Ja5rtAwqXdw

Raúl pide silencio: Es otra de las imágenes de los duelos entre Barcelona y Real Madrid. El Camp Nou es el escenario y el protagonista, Raúl, un futbolista poco dado a las polémicas. La fotografía ha quedado como icónica para muchos aficionados merengues por el contexto en el que fue tomada.
http://www.youtube.com/watch?v=kToAy-bW5K0&feature=fvst

¡A las armas!: De un tiempo a esta parte se han vuelto tristemente famosos esos fastos en los que las armas de fuego son las protagonistas. En España el "suicidio" de Chevantón tras ver puerta contra el Real Madrid escandalizó a algunos, pero nada comparable a lo que sucedió en México (un país donde la violencia ocupa más lugar en los periódicos del que debería) con Marco Fabián.
http://www.youtube.com/watch?v=97bsi7ljttc
http://www.youtube.com/watch?v=bJztmLircgQ

Las cosas de Cahuatémoc: No salgo de México para hablar de uno de los futbolistas más venerados por la hinchada azteca. Tan genial como conflictivo, ha dejado varios momentos para la hemeroteca. Uno fue el "perrito" que también hizo en su día el jugador del Valencia, Leandro, en el Vicente Calderón (lamento deciros que no hay imágenes en movimiento). El otro, su acto de osadía ante Lavolpe cuando este era entrenador del Atlas, una acción que le costaría cara pues el técnico se tomaría su revancha no convocándole cuando fue seleccionador.
http://www.youtube.com/watch?v=LFUwj6OpnwQ
http://www.youtube.com/watch?v=wR0sSXO0dJ0

Sprints con mala intención: Carreras semejantes a la que se hecho Blanco en el vídeo anterior se han visto un par de veces en la Premier League. Más corta pero más intensa fue la de Neville para dirigirse a la grada del Livepool (de nuevo los mismos equipos protagonistas de este fin de semana). Más larga la de Adebayor, que se recorrió el campo de punta a punta para mandarle un recadito a los aficionados del Arsenal.
http://www.youtube.com/watch?v=KJF71ufqZqc&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=QubF5Afcuek

Duelo de gallitos en la Bundesliga: Tampoco se cortó a la hora del festejo Nuri Sahin tras marcar ante el Colonia. Podolski comenzó a vacilar al turco tras un gol y caldeó los ánimos. Lejos de dejarlo en anécdota, el alemán realizó minutos después una entrada de tarjeta roja que se quedó en amarilla para ambos. Al final sucedió lo habitual en estas situaciones, que se acaban volviendo contra el que las crea.
http://www.youtube.com/watch?v=8TkyDFlMDOs

Dos polos opuestos: Lucarelli y Di Canio han sido en el Calcio la noche y el día con una única cosa en común, las redes entre ceja y ceja. Comunista uno, fascista el otro, no han dudado en llevar la política al terreno de juego.
http://www.youtube.com/watch?v=QHZ5gyXVwSU
http://www.youtube.com/watch?v=emOnwu89kns (desde el minuto 1.00)

Sin embargo, refiriéndonos a Lucarelli, aún hay otra celebración que no paso desapercibida, esa en la que escenificó un coito con la camiseta del Livorno.
http://www.youtube.com/watch?v=7Je4O7IbSOY

También los entrenadores: Conviene aclarar que este tipo de circunstancias no son competencia exclusiva de los jugadores. Los técnicos, que también están sometidos a mucha presión, explotan de vez en cuando. Mourinho es un clásico en estas lides pero el momento más visual lo dejó Souness cuando, tras levantar una copa con el Galatasaray en el campo del Fenerbache decidió plantar una bandera de los primeros en el círculo central.
http://www.youtube.com/watch?v=NVT-NK_c6LU
http://www.youtube.com/watch?v=-VR6zNH7lqc

Robbie Fowler y la línea de cal: Esta quizás sea una de las que más sensibilidades ha herido en la historia del fútbol. La afición del Everton difundió el rumor de que el delantero era cocainómano y este decidió tomarse la justicia por su mano e ironizar sobre el asunto... de forma errónea. Aún le persigue esa leyenda, como confesaba hace unos meses en una entrevista concedida a la recomendable revista "Panenka", y aún sigue respondiendo a sus críticos: "El otro día hubo un tío en Twitter que me tocó las narices con lo de la coca. Si no le contestas da la sensación de que ha ganado así que le respondí que venía de hacerme dos rayas en casa de su madre".
http://www.youtube.com/watch?v=IYEMa465re0

jueves, 9 de febrero de 2012

¿Qué ha sido de...Catanha?

Tenía pensado contaros la historia que tenía pendiente el miércoles pasado y cuyo relato tuve que posponer como consecuencia de los horribles sucesos acontecidos en Egipto durante la disputa del un partido de fútbol. Sin embargo, lo confieso, ha sido un día duro y prefiero escribirla otro día con más calma porque creo que merece la pena.

En lugar de ese protagonista, menos conocido pero realmente interesante, os acerco la historia de otro mucho más cercano que consiguió hacerse un hueco en nuestra liga a base de esfuerzo, que progresó desde segunda hasta la selección española antes de seguir el camino inverso y bajar los escalones que había subido.

Henrique Guedes da Silva nació en la localidad de Recife, la capital del estado occidental de Pernambuco. En una de las ciudades más grandes de Brasil, a él le tocó vivir la realidad más dura, la de los barrios humildes. Sin dinero pero con un balón, como tantos otros, fue desarrollando sus habilidades en ese fútbol de porterías improvisadas que busca la diversión como escape de los problemas.

Las buenas maneras que apuntaba le permitieron dar un paso más y desplazarse a Río de Janeiro para ingresar en las inferiores del Fluminense. Nunca llegaría a debutar y se vería obligado a probar suerte en otro club, el Sao Cristovao. Hubiera quedado en anécdota si no fuera porque allí coincidió un par de semanas con Ronaldo, que por entonces apenas contaba con quince primaveras.

Apodado, en su etapa como pelotero del Flu, con el nombre de un cangrejo autóctono del estado de Río de Janeiro en su siguiente aventura de desplazaría un año a otra gran urbe como es Sao Paulo para enfundarse la camiseta del Uniao Sao Joao. Como quiera que aquello no salió como esperaba, hizo las maletas rumbo al Centro Sportivo Alagoano, entidad radicada en Maceió.

Máximo goelador de la liga local en su segunda campaña, fueron sus actuaciones allí las que le valieron como carta de presentación para viajar a Europa no sin antes recalar en el Paysandú de la primera brasileña. Por cuestión de idioma, algo que siempre facilita la adaptación, entró por Portugal de la mano del Os Belenense. No triunfó y, en una época en la que el Salamanca se obsesionó con traerse a gente de tierras lusas (junto a él vino Giovanella y ambos se unieron a nombres como Taira, Pauleta o César Brito) se desplazó sin pena ni gloria a Castilla y León.

Una cesión en el Leganés fue la siguiente piedra en su trayecto. Sus cifras mejoraron y llamó la atención del Málaga, que se encontraba en segunda. Se conoce que el sol le sentó bien pues fue en Andalucía donde comenzó su ascenso hacia el clímax. En su primer curso logró el ascenso cornándose como máximo goleador. En el segundo, ya entre los más grandes, compartió el segundo puesto del pichichi junto a Hasselbaink, solo por detrás de Salva.

Por ello el Celta le convirtió en el fichaje más caro de su historia al desembolsar 2,3 millones de euros. Fue dejándose ver en ese buen escaparate cuando le llegó la gran oportunidad de su vida, enfundarse la camiseta de la selección. Fueron tres partido (contra Israel, Austria y un amistoso contra Holanda) en los que le valió para convivir con aquél combinado. Con el tiempo, justo antes del Mundial, defendería en una entrevista que la decisión de apartar a Raúl del combinado nacional era a su entender acertada.

Tras enfundarse "La Roja" no volvió a ser el mismo. Se contagió de la mala dinámica de los celestes y juntos se fueron a la división de plata. Los gallegos necesitaban vender y por ello le traspasaron con 31 años al Krylia Sovetov Samara. No funcionó y tuvo que hacer parada en Os Belenenses antes de regresar a España.

Quizás pudiera haber aceptado otra cosa pero estaba dispuesto a seguir disfrutando con el fútbol. Por ello renunció a más dinero para formar parte de un proyecto interesante como era del Linares. Lo que parecía un sueño se tornó en pesadilla y cuando los problemas económicos arreciaron puso rumbo al Unión Estepona, al que llevó de tercera a Segunda B. Con el objetivo cumplido, regresó a Brasil, a sus orígenes. Hoy se encuentra de nuevo en el Clube Sportivo Alagoense (CSA) y suena con retirarse a los 41 años, los mismos con los que lo dejó Romario.

Por cuestiones de agenda el próximo viernes no se publicará post por lo que el blog permanecerá inactivo hasta el lunes. Aprovecho para deciros que ya ha salido una nueva edición del programa de fútbol internacional "90minutos". Podéis escucharlo haciendo click en la columna derecha del blog.