martes, 6 de abril de 2010

¿Qué ha sido de... los Spice Boys: Stan Collymore (III)?


Siguiendo con la serie sobre los Spice Boys hoy le toca el turno al siempre polémico y controvertido Stan Collymore, aquél corpulento delantero de vida agitada al que algún que otro lector recordará de su paso por el Real Oviedo, a donde llegó pasado de todo para colgar las botas.

Collymore quizás sea la oveja negra del grupo (y no lo digo por el color de piel ni por su conducta muchas veces criticable) ya que siempre rechazó pertenecer al mismo a pesar de que la prensa nunca dudó en incluirle. Hasta tal punto negó tal afiliación que llegó incluso a huir del equipo cuando empezaron a relacionarle con las actividades de sus compañeros de club.

Aficionado del Aston Villa de toda la vida, comenzó su carrera en el Stafford Rangers tras jugar como juvenil en el Walsall. Allí su entrenador, Tommy Coakley, ya vaticinaba cómo podía ser la carrera de su pupilo: "Sabía desde el primer día que, o sería uno de los mejores jugadores del mundo o que tendría una carrera corta. Incluso a sus 16 años quiso ser demasiado individualista, con sus propias ideas para casi todo, ideas que generalmente eran equivocadas". Poco se equivocó.

De Stafford dio el salto al Crystal Palace gracias a su habilidades como rematador. En su primer equipo como profesional jugó poco y probó suerte en el Southend de segunda división. Su gran temporada le valió para ser traspasado al histórico Notthingham Forest.

El equipo se enfrentaba entonces a la tumultuosa era post-Clough, que tenía al equipo en segunda. Nuestro protagonista de hoy se convirtió en héroe siendo pieza clave primero en el ascenso a la Premier y posteriormente en el tercer puesto de la siguiente temporada, que llevó al Forest a la UEFA y le consagró como goleador gracias a sus 22 dianas.

Era pues cuestión de tiempo que fichara por un grande y lo hizo por el Liverpool, ingresando, quizás sin quererlo (o eso es lo que el defiende) en la estirpe de los Spice Boys. Su fichaje costó 8,5 millones de libras, cifra récord por aquella fecha para un británico, pero su rendimiento no estuvo a la altura de las expectativas.

Quizás por ello se refugió en el equipo al que animó durante su infancia. En el Villa comenzó bien pero una depresión, que incluso le obligó a recibir tratamiento, le alejó de los terrenos de juego. Volvió para jugar cedido en el Fulham y cuando terminó la temporada se marchó libre al Leicester de la mano de Martin O'Neill.

De ahí , y tras manchar su currículum abriendo un extintor en una concentración en La Manga, fichó de nuevo libre por el Bradford. Una vez más arrancó con buen pie pero la destitución del entrenador nada más llegar le mandó al banquillo. Él y otros jugadores importantes como Petrescu fueron declarados transferibles y en esa tesitura fichó por el Oviedo, donde fue recibido por más de mil personas a su llegada. Sus problemas de forma le convencieron de que era mejor retirarse y tras jugar solo tres partidos con los carballones anunció su retirada a los 30 años para sorpresa de todos. Su actitud le ocasionó un litigio con los asturianos por incumplimiento de contrato.

Fue entonces cuando escribió su controvertida y esperada biografía. Evidentemente en un país como el suyo, el lanzamiento del libro en el que se contaba la vida de alguien que había admitido haber pegado a su novia y haber practicado "dogging" (ir a los parkings en busca de sexo con desconocidos) se vendió como rosquillas.

Completamente desahogado se enroló en otros menesteres. Primero actuó en la segunda parte de "Instinto Básico" y posteriormente probó suerte, en el mundo del rap sin éxito alguno al no querer nadie producir su primer y único trabajo.

Tras desviar su camino por esos lares, volvió al redil del fútbol y desde hace algunos años se ha convertido en un comentarista habitual en eventos como la final de la FA CUP o la Copa África además de aparecer en la radio y escribir una columna semanal en el Daily Mirror, para mi gusto con un estilo poco cuidado.

1 comentario:

Nico García dijo...

Buen post, aunque en esos tiempos yo era muy chico todavía;)
Saludos desde La Escuadra de Mago.
Por cierto, si podéis visitarme el viernes, que tengo una sorpresilla que quizás os guste.