lunes, 27 de julio de 2009

Tras la senda de Guardiola

El fútbol es en muchas ocasiones una cuestión de modas. Sucede con las camisetas, donde cada día resulta más frecuente ver modelos tan histriónicos como el que mostró ayer el Barcelona contra el Al Alhy. Sucede también con los balones y las botas, de colores llamativos y materiales de última generación. Y pasa también con los entrenadores. Porque sólo se puede tachar de "moda" la tendencia alcista de fichar a ex jugadores recientemente retirados para entrenar a equipos de primer nivel.

Las contrataciones de Leonardo y Ferrara para llevar las riendas de dos históricos como el Milán o la Juve son los últimos ejemplos. Sin méritos aparentes (el brasileño se sienta en el banquillo rossonero tras ser tercer técnico con Ancelotti) pero con mucha ilusión y con el referente que supone Guardiola, ambos han aceptado sin dudarlo los jugosos y arriesgados ofrecimientos que les pusieron encima de la mesa.

Habría que remontarse tiempo atrás para encontrar el primer precedente exitoso de una de estas apuestas. El pionero no fue otro que el gran Miguel Muñoz, historia viva del madridismo y del fútbol mundial. Tras él aparecerían entre otros Franz Beckenbauer, campeón del mundo en el banquillo con sólo 45 primaveras culminando un proyecto que había empezado seis años antes.

El siguiente paso no fue sino una desevolución, la que produjo esa extraña especie conocida como jugador-entrenador y de las que fueron los mejores representantes dos mitos que cayeron en desgracia víctimas del experimento: Rudd Gullit y Gianluca Vialli.

Antes del técnico de Santpedor el último gran acierto a nivel de clubes, sin contar el de Kevin Keegan en el Newcastle de su primera etapa, habían sido los de los franceses Didier Deschamps, que tras abandonar el Valencia se alistó en las filas del Mónaco para llevar al equipo de la Costa Azul a la final de la Champions y el Paul Le Guen, que tras un breve paso por el Rennes convirtió al Lyon en el jefe del país. Ambos se sentaron en un banquillo justo después de colgar las botas y tuvieron unas primeras experiencias de lo más satisfactorio, abriendo el camino a una futura generación que prometía llegar con fuerza.

Paralelamente nacía una nueva corriente: La de dar las riendas de selecciones nacionales a futbolistas recién retirados. La senda la abrió Rijkaard y detrás fueron apareciendo entre otros Rudi Voeller, Jurgen Klinsmann, Marco Van Basten o últimamente Roberto Donadoni, Bilic, Dunga y como no podía ser de otra forma Maradona. Los experimentos han provocado resultados desiguales.

Ahora nos encontramos en la "Era Guardiola". El paso que dio en Barcelona la pasada temporada ha llevado muchos equipos ha seguir por el mismo camino. Clubes importantes que buscan soluciones de la casa para volver al lugar del que nunca volvieron salir. La nueva generación trae nombres como los de los ya mencionados Leonardo y Ferrara, el de Walter Zenga, que suena para sustituir a Lippi en la absoluta, el de Paulo Bento, el de Conte y su ilusionante Bari (un buen ejemplo de que los equipos de categorías inferiores son una buena escuela) o el del brillante Laurent Blanc, que ha logrado una liga que parecía monopolizada con el Burdeos mostrando un gusto exquisito por el fútbol de ataque.

Este tipo de apuestas necesitarán, por supuesto, de la complicidad de la afición, que deberá tener paciencia para afianzar los arriesgados proyectos que pasan por dotar de ideas frescas al clasicismo de los vestuarios.

Ahora bien, que nadie olvide que Guardiola sólo hay uno y que el fracaso es una opción palpable. Quien lo dude que mire a Inglaterra. Salvo Gianfranzo Zola con su gran temporada en el West Ham y Paul Ince, que puede tener un pase; Tony Adams, Gareth Southgate y Alan Shearer fracasaron estrepitosamente. El fútbol no siempre es justo con los ídolos.

Al hilo del tema, me complace anunciaros que el próximo viernes podréis leer en "De Paradinha" una entrevista con el ex-jugador internacional suizo Ciriaco Sforza. No dudo que muchos le recordaréis sobre un terreno de juego pero para los que tengáis alguna laguna baste decir que es un ídolo en su país y que jugó entre otros en el Bayern Munich o en el Inter de Milán, conquistando una Champions y una UEFA respectivamente. En la actualidad es el entrenador del Grasshoppers. Todo un honor para el blog.

6 comentarios:

Adrián Navarro dijo...

Creo que esta moda que se da en el fútbol actual es muy positiva, siempre que el ex-jugador tenga la cabeza bien amueblada. Por ejemplo Guardiola o Míchel, tienen las cosas muy claras y no se andan con tonterías. Por contra, Maradona ha demostrado sobradamente que sus pies no se corresponden con la cabeza. Un ejemplo claro: ¿A quién elegirían como entrenador para su equipo, a Ronaldo Nazário o a Zidane?

Un saludo desde: http://pekefutworld.blogspot.com/ y http://elfutbolaldiario.blogspot.com/

Jaime dijo...

Lo único que le falta a la moda para afianzarse es que, en sus primeros años, saquen unos resultados tan buenos como los de Guardiola. Entonces se convertirá en una moda odiosa que jubilará a los entrenadores clásicos de aqui en España (Camacho, Clemente, Irureta, Aragonés...).

De todas formas me estoy imaginando a Raul entrenando al Madrid en un futuro; seria grande...

Saludos


www.miojofubolero.blogspot.com

www.talentosemergentes.blogspot.com

Estoja dijo...

Fantástico lo de la entrevista a Sforza, estaré esperando impacientemente.

Álvaro Fernández dijo...

Estaré muy atento a la entrevista a Sforza y a ver que dice.El post buenísimo,y no hay duda que Pep es una referecia mundial entre los entrenadores actuales.
UN saludo desde FUTBOL O´REY DEL DEPORTE.

http://alvaro-sport.blogspot.com/

Javier Calvo dijo...

Es que una cosa es ser buen futbolista y otra tener una mínima idea de fútbol.
Por cierto, de fracasos te falta el de Stoichkov, uno de los mejores jugadores y a la vez de los peores entrenadores.

www.elgolfantasma.blogspot.com

Joshua dijo...

cada vez es más frecuente ex jugadores ejerciendo de entrenador, algunos demuestra tener más conocimientos que otros guardiola ya de jugador se le veia, blanc, ferrara sinseramente a maradona nunca le vi con la cabez bien amueblada para ser tecnico, ansioso por leer la entrevista a sforza y gran articulo este, saludos